Bye bye alforjas

Cicloturismo ultraligero

Maniobrabilidad y ligereza, aunque suponga sacrificar algo de confort. Estos son los pilares de una nueva forma de ver el cicloturismo que ha originado un nuevo modo de transportar el equipaje muy alejado de las clásicas alforjas; un modo de viajar en bici que es ya tradicional en Estados Unidos pero que aún es extraño en Europa.

Autor: Álvaro Martín | Autor: Alicia Urrea | No hay comentarios | Compartir:
Cicloturismo ultraligero .
Cicloturismo ultraligero .   Jordi Laparra.

Al preparar un viaje en bici la cantidad de equipaje, su volumen y peso juega un papel fundamental que afecta a todos los aspectos de la ruta. Si queremos tener más autonomía a la hora de viajar entonces necesitaremos más equipo para poder acampar y preparar nuestra propia comida.

Sin embargo a más peso, menos kilometraje y más limitaciones en cuanto al tipo de terrenos que podemos afrontar. Así tenemos la paradoja de que para ser más independientes cargamos con más peso y ese peso extra nos lastra haciendo más complicado avanzar.

Gracias al desarrollo de tejidos y materiales cada vez más ligeros y resistentes y a la aparición de nuevas ideas en cuanto a cómo transportar el material made in USA, ahora vemos nuevas configuraciones de equipaje que combinan autonomía y ligereza y que casan tanto con bicis de carretera como con las rutas de montaña.

En Estados Unidos lo llaman bikepacking y nosotros lo hemos traducido como cicloturismo ultraligero.

La idea es la siguiente: llevar el menor equipo posible, lo más ligero y compacto que se pueda. Todo tiene que entrar en tres o cuatro espacios de la bici dejando hueco para comida y agua y no se puede desperdiciar ni un milímetro.

Para ello, usaremos material de trekking y también de trail running acoplado a la bici con bolsas y elementos específicos de cicloturismo ultraligero.

Llevar el equipaje

La clave del cicloturismo ultraligero es la posibilidad de llevar el equipaje acoplado a la bicicleta sin que la estructura de ésta, ni su maniobrabilidad, sufran. Para ello, se suelen usar tres elementos: el petate de manillar, la bolsa de cuadro y la bolsa de sillín, que se pueden completar con otras pequeñas bolsas distribuidas por la bicicleta.

El objetivo es tener el peso lo más cerca posible del centro de gravedad de la bici y que sobresalga lo menos posible de la estructura de ésta para que sea muy maniobrable y, a la vez, que los anclajes sean lo suficientemente robustos para que las bolsas no se desplacen incluso en terrenos muy accidentados. Además, una bici cargada así es también más aerodinámica y más fácilmente porteable.

De hecho, a partir de esta forma de llevar el equipaje han surgido variantes como la combinación de bici y un packraft, una especie de balsa hinchable que cabe dentro de una mochila y que una vez desplegada puede llevar tanto a la bici como a su conductor, y con las que se pueden acceder a lugares antes impensables.

Bolsas de cuadro o framebags

Son las que más llaman la atención cuando se ve una bicicleta con este tipo de equipaje. Los principales fabricantes de este tipo de bolsas (Revelate, Alpkit, Apidura) tienen modelos en diferentes tallas con la idea de que ajusten a un gran número de bicicletas, pero como cada bici tiene unas dimensiones y ángulos distintos, el ajuste perfecto solo se consigue encargando una bolsa a medida.

En España Inuvik (inuvik.es) hace bolsas a medida, y también se pueden pedir a Alpkit (alpkit.com) en Inglaterra. El coste medio de una bolsa está entre 75 y 180 euros dependiendo del tejido y la cantidad de compartimentos y bolsillos.

Si se opta por una de las bolsas de talla única, estaremos hablando de un coste a partir de 53 euros más gastos de envío por el modelo de Alpkit.

Algunos fabricantes de bicicletas disponen de bolsas de cuadro especificas para algunos de sus modelos, de forma que se puede adquirir una bolsa para un modelo y talla concreto de bici. Por ejemplo, Surly lo oferta para sus cuadros de Fat Bikes y bicicletas de montaña, con un coste a partir de 160 euros.

Muchas bolsas de cuadro vienen con un bolsillo interior donde guardar una bolsa de agua estilo Camelback, y, dependiendo del tamaño del cuadro, hay quien opta por usar solo media bolsa y conservar sus portabotellas tradicionales.

Bolsas de manillar o handlebag

Aquí sí podemos encontrar bolsas estándar que valen para cualquier bicicleta. Incluso, si no se llenan mucho, caben dentro de un manillar de carretera.

Tanto Revelate, Apidura, Ortielb y Alpkit disponen de modelos que oscilan entre los 90 y 130 euros y que consisten o bien en bolsas estancas que se fijan con unas cinchas al manillar, o bien en el soporte que permite acoplar cualquier bolsa (por ejemplo la de la tienda de campaña) sobre el manillar.

Bolsas de sillín o seatbag

Con el objetivo de aligerar el peso se han sustituido el portabultos y las alforjas por una bolsa que cuelga de los railes del sillín y se agarra a la tija quedando razonablemente fija (siempre hay algo de balanceo aunque no es excesivamente molesto).

Fundamentalmente hay dos modelos: el tipo inglés, fabricada de cottonduck, una especie de algodón impermeabilizado, que son transversales y llevan una tapa con hebillas que se abre hacia arriba. Carradice es el principal fabricante de este tipo de bolsas con diferentes tamaños y diseños.

El modelo americano se coloca siguiendo el eje de la bicicleta y consiste en un petate que se enrolla desde la parte de atrás. Unos paneles colocados en zonas estratégicas minimizan el balanceo aunque no lo hacen desaparecer del todo.

Es importante antes de adquirir una de estas bolsas comprobar que hay espacio suficiente entre el sillín y la rueda trasera y espacio también en la tija del sillín (serán necesarios entre 8 y 10 centímetros).

Se pueden encontrar modelos interesantes de las marcas Revelate, Apidura, Ortielb y Alpkit rondando los 100 euros. KTM ha lanzado un modelo recientemente por 29,90 euros.

Bolsas de tija o cockpit

Si con estos espacios no tenemos suficiente, podemos colocar dos bolsas adicionales en el tubo horizontal agarradas a la potencia de manillar y tija de sillín útiles para elementos que conviene tener a mano como cámara de fotos, móvil o unas barritas.

También hay otras bolsas que se pueden enganchar a la horquilla delantera que aportan capacidad extra y que se pueden usar tanto para llevar agua como para meter una bolsa estanca con algún elemento del equipaje.

Ir de compras

Aunque ya podemos encontrar estas bolsas en algunas tiendas en España, el mejor sitio donde empezar a buscar es Internet, puesto que aún es un estilo muy poco conocido en nuestro país.

En resumen, si optamos por hacer un viaje ultraligero ganaremos en velocidad y agilidad, pero perderemos en cuanto a confort, tanto por el número de cosas que podemos transportar como por la facilidad de sacarlos y meterlos de nuestro equipaje que nos dan el carrito o las alforjas. Si quieres ir rápido o explorar caminos poco transitados, esta puede ser tu opción.

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