La bicicleta ofrece una forma diferente de descubrir la Comunidad de Madrid. Más pausada que el coche y con capacidad para cubrir distancias mucho mayores que a pie, permite enlazar espacios urbanos, pueblos históricos, bosques, montañas, embalses y algunos de los principales conjuntos monumentales de la región.
La red CiclaMadrid articula buena parte de estas posibilidades y propone más de 1.200 kilómetros de recorridos para acercarse al territorio sobre dos ruedas.
Dentro de esta extensa red, San Lorenzo de El Escorial ocupa una posición privilegiada. Situado en plena Sierra de Guadarrama, reúne patrimonio histórico y un entorno natural excepcional. Su gran referencia es el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, mandado construir por Felipe II en el siglo XVI y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
En su interior se despliega un conjunto monumental que incluye la Real Biblioteca, el Panteón de los Reyes, patios y jardines históricos. A ello se suma, ya en el vecino municipio de El Escorial, la Casita del Príncipe.
Además, la localidad se encuentra rodeada por algunos de los paisajes más característicos de esta vertiente de la Sierra de Guadarrama, con el Monte Abantos, su pinar y el bosque de La Herrería como grandes protagonistas.
La combinación permite cambiar en pocos kilómetros las fachadas monumentales por pistas y caminos entre árboles, y contemplar desde la distancia la silueta del Monasterio dominando el paisaje.
Llegar con la bicicleta
El tren facilita plantear San Lorenzo de El Escorial como punto de partida para una escapada cicloturista sin necesidad de utilizar el coche. La propia ruta urbana de CiclaMadrid propone llegar en tren desde Madrid y comenzar el recorrido desde la estación de El Escorial.
Una alternativa especialmente atractiva en temporada es el Tren de Felipe II, concebido como una experiencia turística que recrea el viaje desde Madrid hasta el Real Sitio. El propio desplazamiento se convierte así en parte de la escapada antes de comenzar a pedalear por San Lorenzo y sus alrededores.
La conexión con el transporte público refuerza uno de los grandes atractivos del cicloturismo madrileño: permite organizar rutas de diferente duración combinando bicicleta y tren, desde una excursión de un día hasta un recorrido de varias jornadas.
El Gran Tour de CiclaMadrid
La columna vertebral de esta oferta es el Gran Tour de CiclaMadrid, un gran itinerario circular de 420 kilómetros dividido en 17 etapas que recorre la Comunidad de Madrid. Su trazado refleja la sorprendente diversidad de una región en la que, en distancias relativamente reducidas, se suceden espacios urbanos, pinares, cumbres de montaña, viñedos, olivares y pueblos históricos.
No se plantea únicamente como un desafío deportivo. El Gran Tour está pensado para adaptarse a diferentes tipos de viajeros y permite construir recorridos de varias jornadas o seleccionar únicamente algunas etapas. La bicicleta se convierte así en un medio para conectar naturaleza, cultura y patrimonio, avanzando al ritmo que marque cada ciclista.
Tres días para descubrir El Escorial en bici
Una buena manera de acercarse a estas posibilidades consiste en dedicar tres jornadas a combinar el viaje desde Madrid, el patrimonio de San Lorenzo y los paisajes que rodean el Real Sitio.
Primera jornada: de Madrid a la Sierra
La aventura puede comenzar en pleno Madrid, utilizando la bicicleta para abandonar progresivamente el paisaje urbano y dirigirse hacia el oeste. La Casa de Campo, el gran espacio verde situado junto al centro de la capital, ofrece una salida natural para comenzar a dejar atrás la ciudad.
Desde aquí, el objetivo es avanzar hacia el entorno de la Sierra de Guadarrama y San Lorenzo de El Escorial. El planteamiento permite convertir el traslado en parte del viaje y apreciar uno de los contrastes que definen el cicloturismo madrileño: pasar del corazón de una gran capital a un paisaje de piedemonte y montaña en una misma jornada.
No es necesario, sin embargo, realizar todo el trayecto pedaleando. La combinación con el tren permite adaptar la escapada al nivel físico, al tiempo disponible o al tipo de bicicleta. Quien prefiera concentrar las pedaladas en la sierra puede desplazarse hasta la estación de El Escorial en ferrocarril y comenzar allí su recorrido.
Segunda jornada: el Real Sitio sobre dos ruedas
El segundo día puede dedicarse por completo a San Lorenzo de El Escorial y El Escorial, utilizando como referencia la ruta urbana de CiclaMadrid. Es un recorrido circular de 14 kilómetros, de aproximadamente 1 hora y 30 minutos de pedaleo y dificultad fácil, pensado precisamente para descubrir ambas localidades en bicicleta.
La ruta comienza en la estación y se adentra primero en El Escorial, donde permite acercarse a lugares como la Plaza del Ayuntamiento y la iglesia de San Bernabé. Después se dirige hacia San Lorenzo y su extraordinario conjunto histórico.
La Casita del Príncipe, rodeada de jardines y fuentes, marca uno de los primeros grandes hitos. A partir de ahí, el itinerario va enlazando edificios históricos relacionados con el Real Sitio, entre ellos la Casa de Peláez, las Casas de Oficios y otras construcciones que ayudan a comprender hasta qué punto la creación del Monasterio transformó este territorio.
La bicicleta permite además salir del casco monumental para entrar en La Herrería. El bosque cambia completamente el carácter del recorrido y proporciona una perspectiva más abierta de San Lorenzo y del Monasterio, que vuelve a convertirse en la gran referencia visual.
El Real Sitio constituye el final imprescindible. Monasterio, palacio, basílica, biblioteca, patios y jardines forman un conjunto monumental estrechamente vinculado a Felipe II y al papel político y cultural que desempeñó El Escorial durante siglos.
Para completar la jornada, se puede acercar la mirada hacia otro de los lugares emblemáticos del entorno, la Silla de Felipe II, situada en el Bosque de La Herrería y conocida especialmente por la panorámica que ofrece sobre el Monasterio y la Sierra de Guadarrama.
Tercera jornada: hacia las montañas de Abantos
Después del patrimonio llega el momento de buscar un perfil más montañero. El Monte Abantos se eleva sobre San Lorenzo y permite descubrir el paisaje forestal que envuelve la población.
Aquí cambia también el carácter de la jornada. Frente al perfil sencillo de la ruta urbana, las carreteras y pistas que ganan altura hacia Abantos obligan a afrontar desniveles y exigen una mejor preparación física. El esfuerzo tiene como recompensa adentrarse en uno de los espacios naturales más representativos del entorno del Real Sitio.
En el monte aparecen lugares como el mirador de los Alerces, la Fuente del Trampalón, las Hayas de Abantos y el pico Abantos, todos ellos incluidos entre los puntos de interés de los itinerarios turísticos de la Comunidad de Madrid.
El pinar de Abantos y La Herrería forman además parte de los paisajes asociados a varias de las rutas cicloturistas de San Lorenzo. Desde aquí, la jornada puede prolongarse por el entorno serrano antes de regresar hacia la población, cerrando un recorrido en el que el componente natural gana protagonismo.
Dos caminos para continuar: hacia el norte o hacia el sur
Tres días pueden ser solo el comienzo. Quien quiera seguir pedaleando puede incorporarse plenamente al Gran Tour de CiclaMadrid.
Hacia el norte, la conexión con Moralzarzal atraviesa el territorio de la Sierra de Guadarrama. El itinerario oficial entre ambas localidades suma 22,44 kilómetros y enlaza zonas como Collado Mediano y Collado Villalba antes de alcanzar San Lorenzo. Es una etapa de dificultad moderada y marcado carácter serrano.
La alternativa hacia el sur ofrece un cambio progresivo de paisaje. Desde San Lorenzo, el Gran Tour atraviesa La Herrería y se dirige hacia Zarzalejo, bajo las Machotas, antes de descender hacia la Sierra Oeste y alcanzar Robledo de Chavela. Son 17,39 kilómetros de dificultad fácil.
Desde aquí se podría seguir por los pueblos y paisajes de la Sierra Oeste, que lamentablemente se han visto dañados por el incendio que ha asolado la zona este verano, que es tan importante seguir apoyando en estos momentos.


Gastronomía, alojamientos, servicios para el ciclista…
San Lorenzo de El Escorial reúne además una amplia oferta de servicios que facilita plantear una escapada cicloturista de una o varias jornadas. La localidad cuenta con hoteles, hostales y casas rurales, además del Camping El Escorial para quienes prefieran alojarse en contacto con la naturaleza.
A ello se suma una gastronomía de raíz castellana, con platos como el cordero asado, la sopa castellana o la ternera de la Sierra de Guadarrama, que puede degustarse en sus restaurantes y bares.
Su buena conexión con Madrid permite, además, combinar fácilmente bicicleta y transporte público, gracias a los servicios de Cercanías hasta El Escorial, que admiten bicicletas, y a las conexiones regulares de autobús.
Si buscas salir de la ciudad y descubrir otros territorios combinando turismo rural, naturaleza, patrimonio y gastronomía, no lo pienses más y pásate a las dos ruedas.
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