DESCENSO EXTREMO

La norte del Perdido con esquís

Eneko Pou y Bittor Amozarri realizaron el descenso en esquís de la Norte del Perdido el pasado 1 de junio, posiblemente la primera «esquiada» de esta clásica ruta…

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Esquiaron prácticamente la totalidad de la vía, un 98%, sólo tuvieron que quitarse las tablas en una zona de chimenea de roca «Es curioso porque a todo el mundo que le había preguntado me había dicho que la primera parte, o sea lo que es de la cumbre hasta la norte, siempre hay dos largos de roca que es muy difícil que tengan nieve», nos comenta Eneko, «y nosotros los pillamos enteros con nieve; de hecho era el tramo más difícil, el que más pendiente tenía. Sin embargo nos tuvimos que quitar los esquís ya en los últimos metros de la vía porque es una diagonal que nunca tiene nieve suficiente, se trata de una pequeña trepadita de unos 25 o 30 metros y quitando ese pequeño tramo lo esquiamos todo».

Tanto en la subida cómo en la bajada hicieron una pequeña variante por la derecha, » No era posible esquiar por el recorrido estricto de la vía, y en esta zona buscamos una línea lógica para poder bajar después», pero la parte superior de la vía es la misma que la clásica.

Salieron a las siete de la mañana del refugio de Tucarroya y tardaron cinco horas y media de pateada en llegar a la cima del Perdido. Esto complica el descenso ya que el cansancio hace mella y más teniendo en cuenta que el material que llevaban era de esquí de pista, mucho más pesado, con el que tuvieron que cargar durante la subida y luego, en el descenso, tampoco iban muy ligeritos ya que esquiaron cargando con una cuerda, estaca, arnés, piolets, crampones, dos tornillos de hielo, tres de roca… cintajos, comida…» El hecho de hacer todo el descenso con material de esquí de pista, aunque pese más, se debe a que es mucho más seguro. Con material de esquí de travesía en unas pendientes de 50º yo creo que te la juegas.», asegura Eneko, «Una fijación de travesía salta mucho más fácilmente, pesa la mitad y para un descenso de estas características necesitas un material que pese y te de estabilidad. De hecho nosotros llevábamos las fijaciones bloqueadas, ya que en este tipo de historias no te puede saltar una fijación, no te puedes caer, o te recuperas a la primera o no te recuperas. Haces un tipo de esquí muy efectivo, de mucho control y concentración.»

La calidad de la nieve fue excelente durante todo el descenso, pero había zonas técnicas y comprometidas » Es una bajada tensa sobre todo porque queda muy alta y cuando empiezas a bajar llevas muchas horas ya andando y estás bastante cansado. Y además es técnica, ya que había zonas de canalizos, formados por avalanchas, y esquiar por canalizos es bastante peligroso, porque es fácil perder estabilidad y caer»

Los dos protagonistas son unos machacas del esquí » Bittor técnicamente es muy bueno porque es entrenador de esquí y tienen un alto nivel de esquí alpino pero en cuanto a experiencia en este tipo de bajadas creo que yo tengo más, aunque mi nivel técnico es inferior», Para Bittor era el primer descenso de este tipo mientras que Eneko ya tiene experiencia de esquí extremo, hace años bajó el corredor Swam a los Astazus (Gavarnie), en solitario, y el 22 de julio de 1998 La norte directa de la Munia en el circo de Tromouse (cerca de Gavarnie), también solo.
A Eneko este tipo de esquiadas le proporcionan sensaciones muy intentas «incluso mucho más fuertes que las que he conseguido escalando. El saber que no permite fallos requiere mucha concentración y liberas adrenalina a raudales»

Y como en el fondo es un romántico las cinco horas andando para esquiar dos le merecen la pena de sobra «Para mi el ser la cara Norte del perdido, una vía clásica que a finales del siglo pasado costó mucho sacrificio escalarla, significa mucho. Tanto si somos los primeros como si no, para mi vale mucho que sea el monte que es y la vía que es ¡una gran clásica!»

El descenso tramo a tramo

Después de casi seis horitas andando, llega el momento de enfrentarse a la verdad, calzarse los esquís y deslizarse por pendientes de hasta 55º y tramos con canalizos y un patio alucinante que les pone en situaciones tensas, perdiendo adrenalina por segundos…

-De la cumbre al hombro, el hombro es la entrada de la Norte, es una esquiada sencilla que tendrá unos 30º grados de inclinación.
-Una vez en la Norte, el primer tramo de entrada es bastante tieso, cerca de los 55º . Les resultó una zona muy seria ya que, a parte de la inclinación, había surcos formados por avalanchas de «pelota» que hacen muy difícil esquiar. Este tramo termina en una rimaya que salvaron sin quitarse los esquís pero con un piolet en la mano.
-La zona que va desde la entrada de la Norte hasta la rimaya del glaciar intermedio, que serán unos 350 metros de desnivel, rondará los 50º mantenidos.
-La parte intermedia del glaciar que es la parte más llana, tendrá 30º o 35º de inclinación, un tramo muy largo y con mucho patio.
– Un corredor, de unos 45º, que lleva al pie de la pared y en el que esquía sobre un cortado de unos 150 metros.
-Lo que queda ya del cono hasta fuera es fácil.

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