Esquí de travesía

Gafas de máscara. Imprescindibles para esquiar

Las máscaras son un aliado fundamental para el esquí de montaña, que no debe faltar en tu equipo por mucho que la previsión del tiempo sea buena. En este artículo vemos el porqué de su necesidad y aportamos las claves que has de tener en cuenta si estás pensando en adquirir unas.

Gafas de máscara
Gafas de máscara
Toño Guerra Gabás | No hay comentarios |

Vamos foqueando uno de esos días soleados aunque algo ventosos. El monótono soniquete de las pieles de foca rascando la nieve dura nos acompaña cuesta arriba en dirección al collado del fondo, donde se alza una pequeña y graciosa fumarola.

Después no hay más que continuar remontando el ancho cordal hacia la derecha para coronar la cumbre con los esquís en los pies. Una ascensión tranquila y fácil.

Según nos vamos acercando, la pequeña fumarola parece ahora la erupción del Krakatoa pero en blanco. Tras rodear por la izquierda una pequeña cornisa que obstruye el collado, lo alcanzamos y allí nos recibe un vendaval de categoría.

De espaldas al viento nos quitamos las mochilas para sacar las chaquetas y los guantes gruesos, con mucho cuidado para que nada se vuele. Decidimos continuar. El viento ha barrido la nieve más ligera y lo que ha quedado es una costra helada y dura. Habrá que poner las cuchillas.

Mientras lo hacemos el aire nos infla las capuchas, se cuela por las mangas y por dentro de las gafas de sol. Comenzamos de nuevo a subir, pero los cristales de nieve que lleva el viento te pinchan la cara como si te estuvieran disparando granos de arroz con cien canutos, apenas podemos abrir los ojos a pesar de las gafas porque esos cristalitos también se meten por debajo de ellas.

Tendría que haber traído las gafas de ventisca, pero la previsión del tiempo era buena, sin precipitaciones, y como abultan y vengo en plan ligero con la mochila pequeña, no quería llevar más trastos.

Gafas de máscara para skimo
Gafas de máscara para skimo

De los cuatro que vamos solo uno las lleva. Es el único que quiere continuar, porque el resto no vemos tres en un burro. Al final decidimos darnos la vuelta tras subir cincuenta metros sobre el collado.

Nueva parada para quitar y guardar las pieles de foca. A uno se le vuela un guante que se quitó para plegarlas, menos mal que llevaba repuesto. Bajada poco estilosa derrapando por ese caparazón helado y rugoso hasta debajo del collado, ya a cubierto del aire de marras.

Mientras tanto el cielo se ha ido cubriendo de un velo blanco, la luz ahora es plana, se eliminaron las sombras y en consecuencia también la sensación de relieve. Nuestras gafas de sol, muy oscuras, acentúan este efecto y no podemos distinguir un bulto de un hoyo ni la inclinación de una ladera.

Si nos quitamos las gafas la cosa no mejora. Despacito y esquiando con exquisito tacto, llegamos abajo prometiendo que a partir de ahora las gafas de ventisca ya no salen de la mochila.

Las gafas de ventisca, de pantalla o de máscara, que todas estas denominaciones reciben, no es que sean una opción interesante para actividades invernales, es que resultan imprescindibles en situaciones de viento fuerte, ventisca con nieve, niebla y frío.

Las condiciones climáticas duras en la montaña. Frente al frío aíslan los ojos y parte del rostro. Con viento los ojos están protegidos gracias al ajuste de la máscara a la cara. Y en la niebla, dependiendo de la lente que incorporen, aumentan el contraste y, por tanto, ayudan a mitigar la mareante sensación de la ausencia de relieve.

Otra de sus misiones no menos importante es la de la protección de la cara ante impactos, por caídas o con objetos. Una gafa de sol normal puede romperse y la montura o las varillas clavarse o dañar los ojos y el rostro. En cambio, una máscara con su tamaño, acolchado y sus cristales irrompibles representa un escudo para esa sensible zona.

Debido a ello, durante los últimos años el uso de gafas de máscara se ha generalizado entre los esquiadores de pista. En invierno para esquí de travesía o en actividades con nieve interesa llevarlas siempre, también como repuesto para ti o tus compañeros.

A continuación repasamos las características generales de este tipo de gafas y los requisitos que debemos buscar antes de comprar unas.

Ajuste preciso

Uno de los cometidos principales de las máscaras es proteger los ojos de la acción de los elementos, la lluvia, la nieve y sobre todo el viento. Actualmente, estas máscaras se fabrican con monturas en plásticos flexibles, una buena debe poder doblarse por la mitad sin romperse.

Los marcos o monturas vienen dotadas de un acolchado más o menos generoso con dos o tres capas de espuma en varias densidades para que se adapte a la cara y asegure el sellamiento.

La capa en contacto con la piel en los mejores modelos suele ser una fina lámina de tejido polar (fleece) que favorece la evaporación de la humedad.

La cinta elástica regulable, normalmente de una anchura entre 38 y 45 mm, debe presentar la longitud suficiente como para abarcar un casco tanto de escalada como de esquí, que son más voluminosos. En su cara interior, una o varias tiras de silicona sirven para aumentar la adherencia sobre el casco.

La regulación debe permitir asimismo encogerla lo suficiente como para ajustarse a la cabeza sin casco. Es importante probarse las gafas antes de comprarlas porque el grueso acolchado de algunos modelos oprime la nariz y no te deja respirar, después subiendo una cuesta no es el mejor sitio para comprobarlo.

Esto ocurre a menudo con gafas fabricadas en China adaptadas a la forma del puente nasal de los usuarios orientales, diferente del de los occidentales. Dicho de otra manera, no sirven para todas las narices. Un buen ajuste impedirá que entre el viento dentro de la máscara, pero también puede dificultar la salida del aire y la humedad al exterior, provocando el empañado de la lente.

Buena ventilación

El principal problema que puede darte una máscara es que la lente se empañe por dentro. Con mucho frío ese vaho se puede incluso congelar. Hasta no hace mucho las máscaras se montaban con una lente simple y este sistema daba este problema siempre.

En la actualidad se utilizan lentes dobles, una neutra interior unida a la lente exterior que es la que filtra la luz y entre las dos una estrecha cámara de aire, que funciona como los cristales tipo Climalit de las ventanas de las casas.

La lente interior cuenta con un tratamiento antivaho. Para comprobar si funciona, échale el aliento a las dos lentes; la exterior se empañará, pero la interior no.

Otro mecanismo destinado a evitar el empañado de las lentes consiste en favorecer la circulación del aire entre la máscara y la cara del usuario, y para ello estas gafas están dotadas de canales y rejillas de ventilación alrededor de la lente, cubiertas de espuma para impedir la entrada de nieve o agua.

Conviene comprobar si debido al espacio ocupado por la estructura de ventilación el grosor del marco no resulte excesivo, si presenta más de 3,5 cm se reduce mucho el ángulo de visión, sobre todo por los laterales y hacia el suelo y la sensación es la de mirar a través de un tubo.

Pruébate las gafas antes de comprarlas. Algunos fabricantes han ido más allá en la búsqueda de soluciones al problema, como Julbo con su modelo Aerospace, donde el cristal externo se separa hacia adelante para que corra el aire, muy eficaz sobre todo en la sudada del ascenso foqueando.

Una manera de evitar que las lentes se empañen es mantenerlas calientes antes de ponérselas, dentro del abrigo, y después no quitárselas.

Otro aspecto importante, pero difícil de comprobar a priori, es la estanqueidad de la cámara de aire en las lentes dobles, para que no se meta el agua entre las dos. Esto me ha ocurrido con niebla y lluvia, y os aseguro que convierte tus gafas en una pecera.

Tipos de lentes

Las máscaras utilizan básicamente dos tipos de lentes, las cilíndricas o las esféricas. Las lentes cilíndricas se curvan horizontalmente mientras permanecen planas verticalmente. La lente esférica sigue la curvatura horizontal y vertical alrededor de la cara.

En general, estas últimas ofrecen un campo de visión de mayor amplitud, aunque mayor es también la posibilidad de rayarlas o golpearlas.

Gafas de máscara
Protección frente a los rayos solares. Gafas de máscara

El material con el que se construyen las lentes suele ser policarbonato, de forma que resultan ligeras, finas, con gran resistencia a los golpes y muy flexibles.

En cambio, resultan menos resistentes a las rayaduras que el cristal. Las lentes más baratas son de fibras acrílicas, resisten menos y se rayan más fácilmente que las de policarbonato, aunque superan la exigencia mínima en cuanto a filtro de rayos UV.

Protección frente a los rayos solares

Una buena lente debe ofrecer una protección del 100 % frente a las radiaciones ultravioleta A y B, que van desde los 290 a los 380 nanometros (nm) del espectro luminoso. Los rayos UVB producen la ceguera de la nieve y quemaduras en la piel.

Los UVA penetran más en la piel, atraviesan el cristalino y originan daños graves a largo plazo. Los rayos infrarrojos al parecer son inocuos y casi todas las lentes los filtran.

La intensidad de la radiación Ultra Violeta aumenta un 4% cada 300 m de altitud. A 3000 m hay casi un 50 % más que a nivel del mar.

Categoría de las lentes

La protección de los ojos exige lentes de buena calidad. La homologación CE para lentes solares las clasifica en 4 categorías en orden creciente de protección, siendo la 4 la apropiada para luminosidad extrema y grandes altitudes.

Unas gafas para montaña deberían presentar esa categoría, o como mínimo 3. En el caso de las máscaras lo más habitual son las categorías 2 y 3, dado que se utilizan en ambientes muy variables, de la niebla al solazo.

En este sentido, resultan muy interesantes las lentes fotocromáticas, que varían de color y categoría según la intensidad de la luz, normalmente de categoría 2 a 3 e incluso de 2 a 4. Esto significa que pueden reducir la transmisión de luz a través de la lente de un 27 % a un 6%.

Gafas de máscara para freeride
Gafas de máscara para freeride

Existen modelos de gafas que incorporan sistemas de lentes intercambiables para diferentes necesidades, por ejemplo una lente amarilla o naranja para niebla y condiciones de poca luminosidad y otra de mayor filtro y acabado espejado. Normalmente la lente se cambia desencajándola de la montura.

Grados de tintado

Las lentes se fabrican con diferentes grados de tintado. Si dejan pasar entre el 10 y el 30 % de luz resultarán óptimas para actividades de montaña y también para conducir.

El acabado espejado reduce la entrada de luz visible de un 4 a un 9 %. La eficacia de los espejos coloreados es inferior, ese color no es un filtro, sólo es un barniz.

Dependiendo del color varían los resultados. Las lentes grises funcionan bien con mucha luz y mantienen los colores, pero no realzan el contraste en días nublados. Los colores naranja y ámbar aumentan el contraste y la definición con cielos cubiertos y luz plana aunque distorsionan ligeramente los colores.

Las lentes amarillas pueden ser lo mejor para esquiar con luz plana pero reducen muy poco la entrada de luz con sol y distorsionan los colores.

Los cristales verdes no cambian apenas la percepción de los colores.

Las lentes polarizadas eliminan los reflejos de las superficies no metálicas, agua por ejemplo, y saturan los colores según el ángulo de giro de la lente, se ve todo espectacular.

Gafas graduadas

Para quien utilice lentes correctoras puede utilizar unas gafas de máscara sobre las suyas, siempre y cuando lo permita el tamaño y forma de su montura ahora que se han puesto de moda las gafas grandes.

Numerosos modelos traen huecos en los laterales para alojar la montura de tus gafas, hay que probarlas para ver si molestan o aprietan. La alternativa es pasarte a las lentillas, que dan algo más de trabajo pero es con lo que mejor se ve.

Otros factores a tener en cuenta

Las máscaras son ligeras, de 95 a 220 gramos, pero abultan bastante. Algunas, no todas, vienen con un estuche duro o una funda semirrígida que te ocupará media mochila y siempre traen una bolsita de tela especial que sirve de paño limpiador de lentes.

Al final será la que uses para llevarlas en la mochila así que ten cuidado de no colocarlas junto con el material duro para que no se rayen.

Frente a los fabricantes de toda la vida como Bollé, Scott, Cebé, Carrera, Julbo, Smith… aparecen nuevas marcas start up de venta por internet, más económicas o no, procedentes de China (y probablemente de la misma fábrica todas).

Aunque las lentes filtran los rayos UV correctamente, su diseño y calidad no suele llegar a los niveles de las primeras marcas.

Y dicho todo esto, ya solo nos queda equiparnos correctamente y ¡a disfrutar del sol y la nieve!

Toño Guerra Gabás


 

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