PRIMERA REPETICIÓN

Xavi Sabater y Nil Alcubilla repiten ‘La grande rouge’ (500 m, 8b) en Taghia

La cordada catalana pasó quince días escalando en la pared del Tadrarate. También hizo ‘Widmo original’ (450 m, 8a), ‘Le grand carnaval’ (450 m, 8a+) y ‘Gure ametsa’ (500 m, 7c+). Nos cuentan su experiencia.

Xavi Sabater y Nil Alcubilla en la cima de 'La grande rouge' de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).
Xavi Sabater y Nil Alcubilla en la cima de ‘La grande rouge’ de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).
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Xavi Sabater y Nil Alcubilla han regresado encantados de pasar quince días en Taghia (Marruecos), donde se han dedicado a escalar varias vías en la pared del Tadrarate, a unas dos horas de distancia del pueblo. Allí, han dormido varias noches en la pared, mientras llevaban a cabo un proyecto, y otras cuantas en la casa refugio de Ahmed, un pastor local, “una persona increíble, con quien hemos compartido muy buenos momentos y nos hemos reído muchísimo”, señala el propio Xavi Sabater, quien añade que la experiencia ha sido “una lección de cómo ver la vida desde la perspectiva de la gente local”.

En total, han regresado con cuatro vías en la mochila, entre las que destaca especialmente la primera repetición de La grande rouge (500 m, 8b). El resto de líneas escaladas incluye Widmo original (450 m, 8a), hasta la repisa vivac; Le grand carnaval (450 m, 8a+), fijando los tres primeros largos y saliendo por arriba sin rotpunkt el día siguiente; y Gure ametsa (500 m, 7c+), en dos días con hamaca.

La grande rouge

Esta vía fue abierta en octubre de 2016 por la potente cordada formada por Fabian Buhl y Alex Huber. “Increíble su visión y su forma de abrir, que sin duda es una lección de cómo se pueden hacer las cosas”, comenta Xavi Sabater. Los dos catalanes necesitaron cuatro días de escalada del 5 al 8 de marzo, intercalados con tres noches de hamaca, para realizar la que consta como primera repetición de la línea.

Una aventura en la que no ha faltado de nada: “no sin pena ni gloria, muchos momentos de dudas, mucho miedo y escalada a muerte, diálogos internos asegurados”, apunta Xavi. Las condiciones meteorológicas marcaron su progresión en la línea: “Hemos hecho la vía en cuatro tardes, ya que por la mañana hacía mucho frío y nos resultaba imposible escalar hasta el mediodía, cuando entra el sol en la pared; hasta las doce, hamaca y saco”. Apunta.

En cuanto a la estrategia, se han turnado para escalar de primeros los largos fáciles, en estilo cordada, y ambos han repetido de primeros los tres largos de octavo grado (L5 8a, L7 8b y L8 8a). “El primer día, porteamos, escalamos y fijamos los cinco primeros largos (dos de los cuales son compartidos con un proyecto de Arnaud Petit y compañía), y todavía tuvimos tiempo de intentar el primer 8a (30 m), que tiene cinco chapas en los diez primeros metros y tres chapas en los últimos veinte metros, que es la sección difícil”, explica Xavi. Aquella tarde, dejaron los largos fijados y todo su material en la R4, antes de regresar a dormir a casa de Ahmed.

Al día siguiente, tocaba terminar de portear el agua y la comida, antes de meterse directamente en la pared ya con los petates bien cargados y la hamaca. Tras petatear y remontar por las cuerdas fijas hasta el pie del primer 8a, comenzó la escalada en serio. Nil Alcubilla se lanza a ese largo y encadena. Desciende y es el turno de Xavi Sabater, que también encadena. La jornada todavía se alargó para que pudieran escalar en L6 (30 m, 7a), petatear y montar campamento a los pies del largo más duro de la vía (L7 8b).

Xavi Sabater y Nil Alcubilla en 'La Grande rouge' de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).
Xavi Sabater y Nil Alcubilla en ‘La Grande rouge’ de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).

Largo clave

El segundo día en la pared comenzó con el plato fuerte de La grande rouge, un largo de unos 25 metros con apenas tres chapas y dificultades de hasta 8b. Xavi Sabater fue el primero en intentar descifrar el jeroglífico:

De la primera a la segunda chapa, bien; de la segunda a la tercera hay unos seis o siete metros, le meto a muerte y consigo llegar y colgarme temblando, miro hacia arriba y veo a la reunión a unos siete u ocho metros… cosa seria. Le meto a muerte hasta que tengo la chapa anterior a unos cuatro metros y aquí fibrilo durante mucho rato, pruebo, me tiro, pruebo, no me atrevo, pruebo, pruebo, pruebo y retirada.

Para resolver el largo, Nil Alcubilla se sube en toprope y coloca un alargo de dos metros en la reunión, que ambos consiguen encadenar sucesivamente. Lo más duro del recorrido termina con largo siguiente, de unos 35 metros y un grado de 8a, con cuatro seguros en total (dos chapas, un clavo y un friend).

Hasta la primera chapa, bien. Desde aquí ya se ve la siguiente chapa a unos ocho metros en travesía ascendente a derecha, voy haciendo bien y decidido hasta una vira roma a cinco metros del seguro anterior, sin atreverme a hacer la sección que venía. Pasa el rato, reposando y negociando los pensamientos, el miedo y haciendo terapia con Nil, que está al otro lado de la cuerda. Finalmente, con gran volada ‘controlada’ previa, llego a la chapa, grito, me cuelgo y siento una gran satisfacción por haber superado la situación. Realmente, puedes caerte y no pasaría nada, es muy vertical y las caídas son muy limpias, pero ya te aseguro que yo miraba hacia abajo y las distanicas me parecían estratosféricas hasta la reunión. Un clavo y dos friends, con paso muy fanático voy haciendo, fin del día.

Xavi Sabater y Nil Alcubilla en 'Gure ametsa' de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).
Xavi Sabater y Nil Alcubilla en ‘Gure ametsa’ de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).

Nevada y fin de la vía

Una copiosa nevada los sorprendió durante toda la noche, dejando tras ella un paisaje blanco y la pared empapada. Permanecen en el saco hasta medidía, cuando reciben una previsión meteorológica que augura que se abrirá la mala meteorología. Deciden adelantarse, remontar el L7 fijado y situarse de nuevo a pies del L8 8a.

Esta vez, Nil sale primero al flash y se cae justo arriba del todo. Xavi, por su parte, hace valer su intento y consigue un buen flow y el encadenamiento. En su segundo intento, Nil Alcubilla también resuelve el largo. Desde aquí, deciden escalar los seis largos restantes del tirón (7b/7a/6b/6a/6b+/6a) para salir ese mismo día por arriba.

Alcanzamos la cumbre a última hora, empezamos a rapelar casi de noche y llegamos a la hamaca de noche; decidimos desmontar el campamento y continuar bajando. En plena oscuridad se nos engancha la cuerda estática… intentamos desengancharla un rato, polipasto 1/5 incluido, y nada… cortamos la cuerda (30 cm menos de estática)… bajamos y llegamos a las 11 a casa de Ahmed. Nos hemos ganado el reposo.

Xavi Sabater y Nil Alcubilla en 'Le grand carnaval' de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).
Xavi Sabater y Nil Alcubilla en ‘Le grand carnaval’ de Taghia (Foto: X.Sabaté/N.Alcubilla).

Comentarios
2 comentarios
  1. Ojo a estas dos máquinas porque van a dar mucho de que hablar, visca Catalunya!

  2. Menudos grados, impresionante. Felicidades x la escalada. Una pena no leer nada más en relación al anuncio de "una lección de cómo ver la vida desde la perspectiva de la gente local”.

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