«Alcanzar la cumbre exigió mucho más que fuerza y capacidad de resistencia. Tuvimos que encontrar la armonía entre nosotras, confiar unas en otras y aprender a movernos en sintonía con la roca, la pared y unas condiciones que iban cambiando. Para nosotras, Sintonia refleja perfectamente lo que significó esta aventura», explica la francesa Laura Pineau sobre su última aventura brasileña.
Después de unos meses en el país aprendiendo el idioma, encontró un lugar perfecto para su objetivo de abrir una vía: la Pedra Baiana, una de las grandes paredes del estado de Minas Gerais, en el sudeste del país. Se encuentra a unos 20 km al sureste de la Pedra Riscada, otra de las grandes referencias del big wall brasileño.
La línea que visualizaron transcurre por la cara este, a unos 100 metros a la derecha de Sangue Latino (Sangre Latina), abierta en 2016 por Edemilson Padilha, Valdesir Machado, William Lacerda, Horacio Gratton y Wagner Borges; una vía de 800 metros (17 largos) y grado de hasta 8b/b+ que situó a Pedra Baiana entre las grandes paredes de alta dificultad de Brasil.
Para su empresa Laura reunió a otras cuatro mujeres: las brasileñas Gisely Ferraz, Julia Trojan y Danielle Pinto, y la estadounidense Miya Tsudome (esta última escaladora y también fotógrafa), además del fotógrafo Pedro Paulo.
La vía tiene unos 800 metros repartidos en 22 largos y sigue una línea natural a través de fisuras, chimeneas, offwidths, placas y terreno desplomado en el muro superior. Realizaron la apertura desde abajo escalando en libre casi todos los largos (hasta 5.12a / 7a+) excepto siete de ellos que dejaron pendiente de liberar y que estiman rondarán el 5.13+ (8a+/b).
La misma Laura Pineau nos cuenta más detalles sobre esta aventura:
¿Cómo se formó el equipo?
El primer paso fue reunir al equipo. Contacté con Gisely Ferraz, escaladora profesional brasileña con una amplia experiencia en grandes paredes y alpinismo, porque sabía que sería perfecta para esta misión.
Después llegó Miya Tsudome, con quien había trabajado en Wet Lycra Nightmare, en Yosemite. Ya sabía lo buenos que eran sus métodos y su nivel de escalada, y lo segura que me sentía con ella en la pared. También sabía que documentaría la aventura de una forma preciosa, pero, sobre todo, iba a formar parte del equipo de escalada y a abrir largos junto a nosotras.
También invité a Jordana Agapito, una de las escaladoras más fuertes de Brasil, pero, por desgracia, se lesionó un mes antes del viaje. Fue entonces cuando se unió Danielle Pinto, instructora de escalada y profesora de yoga que llevaba años soñando con hacer una gran pared con un equipo formado exclusivamente por mujeres.
Finalmente se incorporó Julia Trojan. Ella es ingeniera mecánica, estaba disfrutando de un año sabático, había escalado por todo el mundo y tenía experiencia reequipando vías.
Ninguna de nosotras había escalado antes con las demás, así que, naturalmente, decidimos aprender a funcionar en equipo mientras abríamos una gran pared de 800 metros. ¿Qué podía salir mal?
¿Cuándo abristeis la vía? ¿Cómo fue la logística?
Empezamos a abrir la vía el 2 de agosto de 2026 y alcanzamos la cumbre el 20 de agosto, así que el proyecto nos llevó algo menos de tres semanas desde el primer día de apertura hasta alcanzar la cima.
La logística fue bastante compleja. Estábamos abriendo desde abajo una vía de 800 metros, cargando con todo el material de escalada y de equipamiento a medida que avanzábamos por la pared. Además, teníamos que descubrir cómo trabajar de forma eficiente como equipo mientras progresábamos por terreno desconocido. Mi reloj Coros era un buen recordatorio de la cantidad de energía que estábamos invirtiendo: quemábamos entre 4.000 y 6.000 calorías cada día que trabajábamos en la vía.
En el largo 8 alcanzamos una enorme repisa que terminó convirtiéndose en nuestra repisa de vivac. A partir de ahí empezamos a ser realmente conscientes de la magnitud del proyecto: ya estábamos comprometidas con la pared.
¿Abristeis toda la vía desde abajo? ¿La escalasteis en libre o utilizasteis artificial?
Sí, abrimos la vía desde abajo, escalando y equipando cada largo a medida que avanzábamos.
La vía combinó escalada libre y escalada artificial. El terreno incluía fisuras, chimeneas, offwidths, placas y terreno desplomado en el muro superior, y utilizamos técnicas de artificial cuando fue necesario para abrir y proteger la vía.
De los 22 largos conseguimos escalar en libre 15 de ellos, y creemos que los 7 largos que no conseguimos liberar podrían hacerse en libre. Hay agarres, aunque no demasiados. El grado máximo en libre en todos los demás largos es 5.12a (7a+).
De los 18 días que empleasteis en la apertura, ¿cuántos dormisteis en la pared?
Solo dormimos tres noches en la pared, y fue al final. Nos habría resultado imposible no bajar nunca al suelo, porque todos los días hacía unos 30 °C y habríamos tenido que portear una cantidad enorme de agua. Por eso, cuando terminamos de abrir el largo 14, decidimos instalarnos en la pared durante cuatro días y, desde el largo 8, continuar hasta alcanzar la cumbre el 20 de agosto.
¿Tuvisteis algún incidente o problema inesperado? ¿Cómo lo resolvisteis?
El incidente más serio ocurrió el quinto día, mientras estaba equipando el muro superior con Julia.
Llevaba unas seis horas trabajando en un largo difícil. Estaba agotada y deshidratada, todavía bastante lejos de mi último parabolt y colgada de un único gancho brasileño: el Negocinho. Me incliné hacia atrás para mirar por encima de un desplome y, de repente, el gancho saltó y salí volando cabeza abajo.
Caí con el taladro, el martillo y todo el material de equipamiento. No sé cómo, pero no perdí nada. Durante unos segundos no pude respirar. Fue la caída más aterradora de mi vida.
Miya y Julia pensaron que quizá tendrían que iniciar un rescate. Después de un par de minutos conseguí decirles que estaba bien, pero que necesitaba un poco de tiempo para recuperarme.
Sin duda fue el momento en el que estuvimos más cerca de tener un problema serio en la pared, y me enseñó una lección muy importante: no te pases cinco horas equipando deshidratada y agotada y, quizá, ¡tampoco te inclines hacia atrás colgada de un Negocinho!
¿Qué fue lo mejor de esta aventura?
Lo mejor fue el equipo.
Ninguna de nosotras había escalado antes con las demás y procedíamos de ambientes completamente diferentes. Pero todas estábamos increíblemente motivadas por el mismo objetivo. Tuvimos que aprender a confiar unas en otras, comunicarnos y movernos juntas con eficacia mientras, al mismo tiempo, descubríamos cómo abrir una pared de 800 metros.
Estar juntas en la cumbre a las 16:30h del 20 de agosto, sabiendo que realmente lo habíamos conseguido, es algo difícil de superar.
¿Qué material hace falta para repetir la vía?
Este es exactamente el material necesario para repetir la vía:
- 21 cintas exprés.
- 1 Camalot #5
- 1 Camalot #6 (y un #7 si tienes uno, aunque no es imprescindible).
- 1 Camalot #2.
- 1 Camalot #1.
- 2 Camalot #0.75.
- 1 Camalot #0.5.
- Cuerdas dobles de 60 metros para rapelar toda la vía.
Después de terminar de abrir la vía, ¿pensasteis en volver para escalarla entera de una tirada? ¿Crees que sería posible escalarla en el día?
Después de pasar tres semanas trabajando tan duro como si estuvieras en una obra, te quedas sin energía y completamente agotada. Además, apenas tuvimos tiempo para escalar, porque abrir y limpiar la vía consumió la mayor parte de nuestras fuerzas.
Pero, por supuesto, todo el equipo está pensando ya en volver, entrenar duro e intentar por todos los medios liberarla. ¡Sería difícil no querer hacerlo sabiendo lo buena que es la escalada!
Antes de esta aventura llevabas en el país un tiempo, ¿hace cuánto empezó tu viaje y por qué decidiste venir?
Llevo en Brasil unos tres meses, y este viaje ha sido especialmente significativo para mí porque hice el esfuerzo de aprender portugués de Brasil. Sabía que la mayoría de los brasileños que conocería no hablarían inglés y tenía muchas ganas de poder conectar y comunicarme con las personas que fuera encontrando por el camino.
Llevaba tres años soñando con venir a Brasil, aprender portugués y conocer su cultura.
Después de un año escalando y viajando por Yosemite, sentía que estaba preparada para un reto completamente nuevo. Quería conocer a escaladores locales y sumergirme en la cultura.
Eso fue lo que finalmente me llevó hasta Pedra Baiana y a la idea de abrir allí una gran pared. Sin duda era un proyecto ambicioso para alguien que hasta entonces solo había equipado dos largos desde arriba, pero los retos grandes y que dan miedo siempre han tenido una forma especial de atraerme.
¿En qué otras zonas has escalado y cuál te ha gustado más?
Durante mi estancia en Brasil he escalado en São Bento do Sapucaí, Pedra do Baú, Serra do Cipó, Milho Verde y Río de Janeiro, además de explorar la zona de Pedra Baiana, en Minas Gerais.
Me encantó descubrir lo diferentes que son unas zonas de escalada de otras, pero Pedra Baiana es, evidentemente, la que me dejó una impresión más profunda. No fue simplemente una zona de escalada: se convirtió en el escenario de una de las mayores aventuras que he vivido y de un proyecto que reunió a cinco mujeres que nunca antes habían escalado juntas.
Y ahora hay allí una nueva línea esperando al próximo equipo que quiera vivirla.
¿Cuáles son tus planes para el futuro próximo?
Esta experiencia también tuvo mucho que ver con la transmisión de conocimientos. Danielle y Julia nunca habían hecho una gran pared, así que Gisely, Miya y yo nos tomamos el tiempo necesario para enseñarles sobre la marcha los sistemas y las técnicas. Sin duda añadió otra capa de complejidad al proyecto, pero también hizo que toda la experiencia fuera muchísimo más significativa.
Ver cómo cada día se desenvolvían con más soltura fue increíblemente gratificante. Realmente despertó en mí las ganas de compartir más de todo lo que he aprendido.
Por eso, en septiembre comenzaré en Francia mi formación para convertirme en guía de escalada en roca al aire libre. Estoy increíblemente ilusionada con esta nueva aventura. Sé que me traerá un montón de nuevos retos, ¡y tengo muchísimas ganas de afrontarlos!


















A mí me parece un titular correctísimo.
Enhorabuena a las escaladoras !!!
Fran, por un lado ha sido una cuestión de espacio: cinco nombres en un titular es excesivamente largo. Por otro lado no quería priorizar a una escaladora sobre otra, sino todo lo contrario: destacar el logro en equipo, que es precisamente lo que ellas quieren transmitir.
Desnivel, entiendo el tema de la visibilidad y reconocimiento hacia la mujer, pero no entiendo el titular, el otro dia no pusisteis un hombre encadena el primer 9a de Perú. Personalmente no creo q estos sesgos ayuden a esa visibilidad que queremos y buscamos.
Por cierto si fuera Lynn Hill una de las protagonistas , habríais puesto el mismo titular?