CUESTIONES DE ÉTICA EN LA MONTAÑA

Polémica por la apertura de una vía con equipamiento deportivo en el Aspe

La nueva vía, que aparentemente coincide en parte con otras rutas previas, ha suscitado malestar entre una parte de la comunidad escaladora, que ha firmado un «Manifiesto contra la soberbia alpina». El rechazo a llevar la «escalada de confort» al terreno de alta montaña está en el fondo del debate.

Pico Aspe en verano. Foto: Adobestock
Pico Aspe en verano. Foto: Adobestock
| 24 comentarios |

Hace unos días comenzó a circular en redes sociales un escrito bajo el título de «Manifiesto contra la soberbia alpina» en el que se denunciaba la apertura de una vía con abundantes chapas en el Pico Aspe, en concreto en la cara norte de esta montaña del Pirineo de Huesca que, con 2.645 m de altitud, se ubica en un entorno de alta montaña.

El manifiesto –que se puede descargar al final de este artículo– apuntaba directamente a su autor, conocido con el nombre de Sueño Vertical, acusándole de haber pisado con esta apertura tres vías que existían anteriormente por este tramo de la pared. Denuncian que, bajo el mantra de «no la chapes si no quieres» se está mancillando el patrimonio inmaterial de la escalada, reconocido como tal por la UNESCO desde 2019.

«Pensamos que estamos llegando a ese punto en que te rebelas y frenas la soberbia y desprecio hacia los demás pobladores de las paredes, o te echas a un lado y dejas que impere el confort y masificación de la escalada por doquier. Dejamos que se pierda del todo la esencia de la aventura» reza el manifiesto, firmado por casi una treintena de escaladores, entre ellos nombres conocidos del mundo de la montaña y reputados aperturistas tanto del Pirineo como de otras paredes de la geografía. Instan al autor al desequipamiento de la vía y piden la implicación de las instituciones (federaciones, clubes…) para que «asuman un papel activo en la mediación y la elaboración de criterios que orienten las intervenciones en la roca».

En su escrito aseguran que no se oponen a ninguna forma de escalada, sino que buscan «promover una reflexión conjunta sobre la necesidad de preservar la diversidad de estilos y el respeto hacia el legado histórico de las paredes».

La vía de la polémica, Valhalla, fue abierta en el verano de 2024 por Jesús Sánchez, prácticamente el único miembro actual del antaño colectivo Sueño Vertical, si bien no la había publicado hasta recientemente en su blog. Según su propia descripción, consta de 23 largos (670 m, con un grado de V+ obligado) y la vía está “completamente equipada” con unos 300 parabolts, siendo necesario llevar 18 cintas para su repetición.

Comparativa de la via Valhalla con otras anteriores. Fuente: Adriano M. Cófreces
Comparativa de la via Valhalla con otras anteriores. Fuente: Adriano M. Cófreces

Según los denunciantes, y como se puede observar en los croquis que aportan en el manifiesto, coincide en parte con tres vías anteriores: la Chiru Sánchez en el muro inferior (abierta el 2 de enero de 2020), la Orion en el tramo central (abierta en 1976) y por arriba con la arista N-NE (abierta en 1972).

En su defensa, Jesús Sánchez alude que esas vías son ascensiones invernales, por lo que guardan un carácter muy diferente: «En invierno las condiciones son muy cambiantes. Sinceramente, por donde he subido yo, me extraña que subieran los aperturistas en invierno, pues precisamente yo buscaba sitios donde hubiera más roca, que es donde no se queda la nieve en invierno». Afirma además que es falso que haya equipado la vía de arriba a abajo, como le acusan en el manifiesto, sino que la ha hecho desde abajo y haciendo el trabajo prácticamente en solitario, en diversas jornadas, como suele hacer en muchas de sus aperturas.

«Esta es una pared en la que en verano no había nadie hasta que yo he abierto esta vía, y este mismo verano ya la han hecho bastantes cordadas, incluyendo guías franceses. No creo que ninguno de los firmantes la haya escalado, aunque no lo puedo asegurar, pero las paredes que yo abro no atraen a ese tipo de escaladores, que buscan lugares con más compromiso. Yo lo que hago es aprovechar paredes no tan atractivas, que suelen necesitar saneamiento, para que sean escaladas accesibles a más personas, con un grado de compromiso bajo», explica Jesús, quien asegura que no tiene ninguna intención de desmontar la vía.

Probablemente hasta ayer tenía razón en que los firmantes del manifiesto no habían escalado su vía, pero uno de sus principales promotores, Adriano Martín Cófreces, fue a escalarla con el fin de probar sus argumentaciones. Con la antigua «Guía del Pirineo Occidental Oscense» (de Carlos Sainz Varona y Marcos Feliu) en mano, fue recorriendo largo a largo, comprobando que las descripciones de las vías antiguas sí coincidían en muchos casos con el nuevo equipamiento. «Es impactante ver todas las chapas que han puesto, unos 400 parabolts, y ya no solo es que pisen las vías antiguas como lo hacen, sino que realmente es una línea que se puede perfectamente escalar con material flotante en su totalidad», afirma Adriano.

En su posicionamiento en contra de esta actuación también pesa su faceta profesional, vinculado al rescate de montaña como instructor de la EMMOE (Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales). Explica que es una vía en un terreno de alta montaña que exige tener unos conocimientos y que el exceso de equipamiento con su consecuente imagen de “poco compromiso” puede atraer a repetidores que realmente no cuenten con la experiencia necesaria para una actividad tan larga en este entorno.

También hemos hablado con Kike Fernández quien, además de miembro y formador del GREIM (Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña) de la Guardia Civil, es uno de los aperturistas de la vía Chiru Sánchez, una de las supuestamente pisadas por la nueva vía Valhalla.

Ante la pregunta de si él cree que pisa o no su vía, Kike responde: «Nuestra vía en concreto entiendo que no se dieran cuenta de si había o no una vía por allí, porque la hicimos en invernal y no dejamos absolutamente nada. Pero al menos yo, antes de abrir nada, me informo bien de lo que hay y nunca me metería a abrir donde ya hay una vía, aunque sea una invernal. Nosotros subimos en mixto, protegiéndonos en el hielo, pero también por tramos de roca, así que no puedo asegurar si la pisa o no porque no la he hecho, pero es probable que cuando se vuelva a escalar en invierno se vea alguna chapa, con lo que sí cambiaría el compromiso. Pero, más allá de eso, el Aspe es una montaña en la que he escalado mucho y, personalmente, pienso que una vía de ese estilo sobra en este terreno».

No es la primera vez que el Pico Aspe se ve envuelto en polémica, como nos recuerda Jesús Sánchez, pues ya en 2009 hubo críticas ante la apertura de la vía Jesús Yarza, por el espolón norte, que supuestamente pisaba otra anterior, «esa la dejaron y ahora es una de las clásicas», argumenta.

Los excesos de la escalada de confort

El encono contra Sueño Vertical no nace en este caso particular del Aspe, sino que se asienta en unos precedentes que, desde hace años, han incitado a otros manifiestos de carácter similar e incluso amenazas de denuncia.

Uno de los más sonados fue su equipamiento de tres vías en Cienfuens –uno de los templos oscenses de la escalada limpia– que no tardaron en ser desmontadas. También ha recibido críticas por el retroequipamiento hace unos años de la Vía de los Maños del Pico del Águila (abierta en los 50 por José Antonio Bescós, Alberto Rabadá y Rafael Montaner), que pasó de ser una escalada de dificultad con muy escasas –o ninguna– repetición, a una vía totalmente equipada con seguros fijos, por la que hoy siguen pasando las cordadas. En esta ocasión el autor aseguró que contaba con el permiso de los aperturistas «que quedaban vivos», y argumentó que «esta vía no era una «clásica», sino una vía antigua abandonada». También en zonas como Peña Foratata, Riglos, Anayet, Foz de Salinas o Peña Rueba, sus equipamientos han levantado ampollas en diversas ocasiones.

Por su parte, Sueño Vertical tacha de intransigentes a sus detractores y reivindica el derecho de que existan escaladas de distintos estilos, especialmente en paredes prácticamente olvidadas: «Muchas veces comparan un croquis aproximado que hizo alguien hace mucho, y que nadie ha repetido desde entonces, y dejan todo ese tramo de la pared como intocable, cuando la evidencia es que es una pared olvidada a la que no va nadie. La realidad es que las vías que yo equipo son las que tienen más afluencia de gente; las antiguas se quedan en el olvido y no se repiten. Es lo que pasó por ejemplo en Peña Rueba, era una pared que despreciaban porque no era vertical ni desplomada como Riglos, con roca que había que sanear… Pero, una vez abiertas, va todo el mundo. Incluso guías de los que firman el manifiesto van con sus clientes, ahí no les molesta… Hablan de que cualquier equipamiento en montaña se tiene que hacer con un consenso o una autorización de un comité, pero, ¿quién forma ese comité? ¿solo ellos? A mí no me amedrentan, yo voy a seguir avanzando».

Nadie puede negar que muchas de las vías calificadas de «love climbing» son las más demandadas por el gran público. Por seguir con los mismos ejemplos, las vías que equipó Sueño Vertical en Cienfuens recibieron a unas 15 cordadas según se abrieron, cuando lo habitual era no encontrar a más de dos cordadas en toda la pared. También las colas que se forman en sus vías en Peña Rueba cada fin de semana son prueba de ello.

Quizá lo que tengamos que poner sobre la mesa es hacia dónde está yendo la escalada con esa búsqueda de comodidad y bajo compromiso. Escalar una montaña nunca ha sido —ni debería aspirar a ser— un acto de domesticación del entorno. Las montañas no son rocódromos donde aplicar una lógica de consumo rápido del deporte; ya existen otros escenarios para ello. Son, como decía Anatoli Bukréyev, las catedrales donde practicamos nuestra religión. Pretender que la roca se adapte a nuestros miedos o a nuestra necesidad de control es olvidar que el alpinismo nació precisamente del encuentro con lo incierto. Si convertimos cada pared en una versión amable y segura de sí misma, estaremos borrando no solo rutas históricas, sino también el legado intangible de quienes entendían la montaña como una búsqueda de uno mismo y sus propios límites.

Documentos relacionados
Lecturas relacionadas
Comentarios
24 comentarios
  1. Y una puntualización: las vías más repetidas en Peña Rueba y donde siempre hay gente son de Sendero Límite, no confundir con Sueño Vertical. Nada que ver.

  2. Simplemente dejaré una reflexión. Hace casi un siglo, Russell escribió las siguientes frases, motivo de meditación hoy más que nunca para el montañero (o escalador): «Vulgarizar es hacer vulgar. No hay ninguna necesidad, ni siquiera ninguna utilidad, en que todo el mundo pueda realizar escaladas. No es un deber como no lo es tampoco tocar el piano como Liszt, pintar como Rafael ni hablar como Cicerón. Más aún, la muchedumbre lo afea todo, incluso la naturaleza sobre todo las montañas. Las mancha. En la misma medida que me gustan los refugios que no tienen más objeto que facilitar a los alpinistas serios y entusiatas unas estancias prolongadas en las regiones altas (sin disminuir en lo más mínimo los riesgos o las dificultades de la ascensión), soy contrario a la mutilación de los pasos difíciles, en los santuarios más sagrados de la naturaleza, para hacerlos asequibles a todo el mundo.»

  3. Personalmente, he escalado y disfrutado vías equipadas con chapas en Francia, Suiza, Italia, incluso en España. No me molesta por tanto si esas vías se equipan en el Aspe, en el Anayet o donde sea. Ahora bien, creo que deben abrirse sin alterar vías previamente abiertas. Y también creo que si la mayor parte de los largos son de como mucho 40 metros, según el croquis, tener que llevar 19 cintas me parece un exceso. Es que ese número de cintas no las necesitas ni en un sector normal de deportiva…

  4. Sobre : "Vías con una ética del copón que no repite ni dios, vías sin esa ética que repite todo dios,unos son cuatro y los otros cuatrocientos.Como lo hacemos?" … Fácil , vete a las zonas de deportiva y respeta las zonas de clásica. Quizás esta gente debiera leer a Bonatti y compañía y lo mismo entienden algo (aunque lo dudo). Siempre podéis abrir nuevas zonas de degradación, digo deportiva, sin "romper" nada de zonas de escalada clásica. Venga la próxima en el Tozal , metamos 150 chapas, que si no no pueden hacer esas vías las gentes de rocodromo con una chapa en el tobillo , otra en el ombligo y una encima de la cabeza… lo dicho , escaladores (o eso creen) de cristal . Ya lo decía el punki de la pedriza …el palito de chapar !!!

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Sabemos que estás ocupado y que hay demasiada información ahí fuera. Déjanos simplificarte la vida. Suscríbete gratis a "Desnivel al Día" y cada mañana recibirás en tu correo una selección cuidada de las historias más inspiradoras, los artículos más útiles y todo lo que necesitas saber sobre montaña, escalada y cultura montañera. Es gratis, es rápido y es para ti. ¡Únete ahora!

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.