EXPLORANDO

Laurent Triay busca la sensibilidad femenina en ‘A girl thing’

El escalador y realizador francés ha presentado recientemente su última película, en la que da todo el protagonismo a las escaladoras. Lynn Hill, Daila Ojeda, Pati Blasco, Mariona Martí, Berta Martín, Nina Caprez o Charlotte Durif son algunas de sus protagonistas.

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Nacido en Montpellier hace 34 años y afincado en Cornudella de Montsant, bien cerquita de escuelas como Siurana o Margalef, el escalador y realizador Laurent Triay ha presentado recientemente su última película. Bajo el título The fanatic search 2 – A girl thing (La búsqueda fanática 2 – Una cosa de chicas), cuenta una interesante historia sobre la escalada desde el punto de vista femenino. Para sacar este vídeo, seguramente el más exigente y ambicioso de su carrera fílmica hasta el momento, ha invertido dos años de esfuerzos y viajes, con un elenco de protagonistas de gran nivel, entre las que destacan Lynn Hill, Daila Ojeda, Pati Blasco, Mariona Martí, Berta Martín, Nina Caprez o Charlotte Durif entre otras.

Hablamos con el autor de películas de escalada como Best of 2004, Best of 2006, The fanatic search o Tough enough para que nos cuente más sobre la película y nos dé su documentada opinión acerca de las mujeres escaladoras.

¿De qué trata A girl thing?
El hilo conductor de la película era filmar a escaladoras al máximo nivel, completamente fanáticas de la escalada, en diferentes etapas de la vida, a diferentes edades, sin imponerme otro escenario que el de la vida al natural. Una manera de permitir que el espectador apreciara por sí mismo el estado de espíritu que acompaña a las escaladoras en estas diferentes etapas. Así pues, empecé con Brooke Raboutou, una niña de 9 años que ya hace 8a y cuya madre fue cuatro veces campeona del mundo (Robyn Erbesfield); después Charlotte Durif y Nina Caprez, que son jóvenes adultas al máximo de su savoir faire y que tienen la necesidad de abrir; inmediatamente después traté la fase de la treintena, de compartir la pasión en pareja con Daila Ojeda (compañera de Chris Sharma); después, de la necesidad de ser madre y de todo lo que ello implica con Pati Blasco, Berta Martín, Mariona Martí…; y para acabar, de la sabiduría adquirida por la experiencia de toda una vida alrededor de la escalada, con Robyn Erbesfield y Lynn Hill.

¿Cómo se te ocurrió la idea de realizar una película sobre escaladoras?
La idea de hacer una película sobre la escalada femenina es un viejo proyecto. Desde siempre, he sido un apasionado de la escalada y muy sensible al encanto femenino! Era lógico hacer algo artístico que conciliara ambos temas. Siempre me ha gustado compartir la escalada con las chicas, encuentro que ellas aportan una sensibilidad y una visión diferente a nuestro deporte. Además, me parece que a pesar de que la propia sociedad evoluciona, las chicas continúan siendo tratadas de la misma forma desigual en comparación con los chicos, y que en el terreno del deporte, no se valoran sus logros en su justa medida.

Por otro lado, a parte de Escaladoras de Aitor Barez, que yo sepa no hay ninguna otra película que trate este tema. Hoy en día, salen decenas de películas de escalada cada año, y las chicas no son casi nunca las protagonistas. Luego se utiliza la imagen de la mujer como la de una criatura que ayuda a vender cuando aparece medio desnuda; así que yo quería hacer algo que se saliera del estereotipo básico, que es un tanto humillante y está lejos de la realidad de la inteligencia, de la sensibilidad y de la verdadera belleza del sexo femenino.

¿Cuánto tiempo has necesitado para terminarla?
Con esta película he querido hacer bien las cosas, lo mejor que he podido con los pequeñísimos medios que tenía a mi disposición y mi nivel de realización. Así que he invertido dos años para trabajar únicamente en ello. Hasta entonces, tenía la costumbre de sacar una película por año pero esta vez he necesitado una mayor inversión y por lo tanto más tiempo. Alrededor de dos meses de rodaje repartidos en varios viajes de entre tres días y dos semanas; después, un número incalculable de horas de montaje delante del ordenador, que me han costado ciertos momentos de tensión familiar, miles de cigarrillos que destruyen la salud, y la privación de algunos de esos bellos días de cielo azul que hubiera pasado en la roca con mis amigos!

¿Fue difícil encontrar a las escaladoras protagonistas? ¿Dónde se filmaron las escenas?
Una suerte que tengo es la de conocer bien a buena parte de las mejores escaladoras fanáticas, después de años de vagabundear bajo las paredes y de equipar varios Petzl Roc Trip. He tenido la ocasión de escalar con no pocos de los mejores escaladores del planeta, algunos de los cuales se han convertido en excelentes amigos. Era pues fácil de convencer a las actrices de participar en la película. Y como en casi todas mis películas, priorizo a la gente que me gusta por su personalidad y su manera de escalar, en paredes que significan mucho para mí, y a menudo en vías que yo mismo he equipado. No me interesa mucho filmar a personas con quien no tengo feeling alguno. Así pues, rodé principalmente en el sur de Francia y en España, en escuelas como Verdon, St Antonin, Millau, Oliana, Albarracín, Cuenca… Petzl me prestó algunas imágenes de Lynn en Canadá.

¿Alguna anécdota interesante durante el trabajo?
Lo más curioso ha sido la enorme suerte que he tenido con las chicas y sus éxitos delante de la cámara, ¡los dioses nos han acompañado! La mayoría de veces no he podido disponer más que de dos o tres días de rodaje y, como por arte de magia, las condiciones han permitido hacer un buen trabajo, y sobre todo las chicas han logrado encadenamientos en lo más alto de sus niveles, ¡a pesar de tener a menudo una única oportunidad de hacerlo! En la película, hay varias primeras femeninas grabadas en vivo.

¿Ha cambiado la película tus ideas sobre las mujeres escaladoras? ¿Cuál es tu opinión sobre ellas?
Yo ya conocía bien la escalada femenina y mis impresiones sobre las escaladoras no han cambiado demasiado, más bien se han reforzado. Ellas son esencialmente mucho más finas, tanto en la cercanía que demuestran como en su manera de escalar, un poco más poetas de la escalada que nosotros los chicos.

Espero que el público sabrá sentir la esencia que emana de este himno dedicado a la escalada en femenino. ¡A disfrutarlo!

 


 
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