ENTREVISTA

Josean Mulas: «Soy un enfermo de la escalada»

El seleccionador vasco de escalada es una figura de referencia de este deporte, vinculada a la progresión de escaladores como Patxi Usobiaga y Mikel Linacisoro. Vive la escalada con pasión y lo transmite a las siguientes generaciones.

El escalador y entrenador vasco Josean Mulas  (© Darío Rodríguez/DESNIVEL)
El escalador y entrenador vasco Josean Mulas
Isaac Fernández / Desnivel.com | 2 comentarios |

Josean Mulas es una de las figuras clave en el desarrollo de la escalada deportiva del País Vasco desde sus inicios hasta la actualidad. Perteneció a la primera generación de escaladores de pared que se apasionaron por la nueva modalidad deportiva a finales del siglo pasado, junto a otros grandes nombres como Patxi Arocena o Rikar Otegi, con quienes empezó a equipar vías en Oñate. Más adelante, fue el mentor y primer entrenador de otra figura enorme de la escalada de aquellas tierras, ni más ni menos que el que llegaría a ser Campeón del Mundo y de la Copa del Mundo Patxi Usobiaga.

Actualmente, está al frente del Centro de Tecnificación en Escalada del País Vasco y es el seleccionador del equipo vasco. Además, sigue entrenando personalmente a jóvenes valores entre los que destaca Mikel Linacisoro, la última de sus perlas, que encadenaba 8c+ a los 13 años de edad.

Pero por encima de todo, Josean Mulas se declara un apasionado de la escalada, que vive por y para su pasión. Y tiene un don para transmitirla a los jóvenes valores. Eso sí, no se la impone a nadie. De hecho, sus propias hijas han escalado sólo cuando han querido y si bien Miriam, la mayor de 19 años, compite en categoría sub-20; la pequeña, Marina de 15, no ha empezado a escalar hasta este año.

«El equipo está abierto a todos y andamos sobre los sesenta chavales»

¿En qué consiste tu trabajo en el Centro de Tecnificación y como seleccionador?
En el Centro de Tecnificación lo que hacemos es que tenemos a unos chavales ya seleccionados y lo que dice la palabra: los tecnificamos. Es decir, el que ya quiere entrenar le ayudamos a que mejore su rendimiento con un entrenamiento ya más dirigido a la persona. En el apartado de seleccionador, selecciono a los que creo que se pueden adaptar bien a la selección vasca y traerlos a la Copa de España.

¿Qué censo de chavales más o menos manejas?
Yo estoy abierto a todos y andamos sobre los sesenta chavales. Es una cantidad flotante; en búlder hay más que en cuerda, pero por ahí andamos.

¿Y cómo los vas siguiendo? Porque son un montón de gente…
Lo sigues porque al final a ellos les interesa conocerme a mí, entonces se dan a conocer y siempre me están mandando información de lo que hacen, dónde van… Sobre todo son los padres los que me van diciendo lo que van haciendo. Entre lo que me van diciendo ellos y lo que voy viendo yo, saco mi selección.

«Prefiero un chaval que trabaje a un chaval que tenga cualidades pero sea un vago»

¿En qué se basa un seleccionador para seleccionar a sus chavales?
Me baso sobre todo en que los chavales tengan ganas de venir a una Copa o a un Campeonato de España. Luego los chavales que van bien, tú les ves y luego ellos ya te piden. Los chavales que en los campeonatos que tenemos allí no van bien ellos mismos son los que dicen «no, no, yo todavía no estoy preparado». Yo siempre valoro el trabajo de los chavales y prefiero un chaval que trabaje a un chaval que tenga cualidades pero sea un vago. Porque como trabajamos con chavales muy jóvenes, igual dentro de diez o quince años pueden ser unos grandes escaladores y lo que no voy a hacer yo es cortarles su vida diciéndoles que no valen para esto. Yo les ayudo y si veo que un chaval trabaja, aunque no tenga resultados aquí cuento con él.

«Lo que yo quiero es que ante todo sigan escalando y verles disfrutar en las zonas de escalada»

Esto de la escalada se basa mucho también en filosofía y tú estás hablando desde una perspectiva muy deportiva cuando quizás la filosofía histórica de la escalada es otra…
Yo nací con la escalada deportiva. Cuando yo empecé a escalar no había escalada deportiva, y tengo una filosofía más de escalada que de deporte. Lo que pasa es que cuando nació la deportiva nació también con las competiciones y a mí todo esto me enrolló. Pero lo cierto es que prefiero crear escaladores a largo plazo que no en poco tiempo. Me gusta ver a los chavales que empezaron conmigo con 14 años que ahora tenga veintitantos años y que sigan escalando, que vayan a escalar conmigo, que les guste y que les haya transmitido esa pasión por la escalada. Porque es que llega un momento en la vida de los chavales que ellos mismos saben si valen para competir o no. Pero lo que yo quiero es que ante todo sigan escalando y verles disfrutar en las zonas de escalada.

¿Qué dirías de tu selección, del equipo que llevas a los Campeonatos y Copas?
Lo que yo les digo a ellos es que vengan a pasárselo bien. La competición de escalada es muy dura de por sí. Si hacen resultados, mejor, pero cuando los he seleccionado es porque han realizado un trabajo y ante todo se lo tienen que pasar bien. No se trata de que vengan de paseo, pero sí a pasárselo bien.

Además, también hay alguno que despunta y saca resultados, no sólo aquí sino incluso en competiciones internacionales, cuéntanos acerca de tus chicos.
Bueno, también eso me gusta. Tú les transmites una pasión por la escalada y luego si encima vienen a competir, son buenos y van a competiciones internacionales y quedan bien, pues siempre será mejor. Hablando de las competiciones internacionales, este año he estado con la selección española en algunas pruebas y parece que somos el equipo de Pancho Villa. Me gustaría que fuese mejor, y para ello tenemos que crear buena base.

¿Cómo se crea esa buena base? ¿Es trabajo o también es recursos…?
Ante todo es trabajo, aunque tiene que haber recursos para hacer ese trabajo. Como hacen en fútbol: cuantos más chavales tengas para elegir, mejor será. Antes venía a escalar el que al padre le gustaba, pero ahora no, ya hay muchos chavales que piden ellos escalar y para nosotros eso es mejor. Te hace falta más esfuerzo y necesitamos más recursos, pero tienes más abanico.

«En el País Vasco no tenemos ni un rocódromo donde se pueda hacer una competición buena»

Cuando tenemos este tipo de conversaciones con deportistas o con responsables deportivos, se quejan de que en comparación con otros países nos faltan recursos. ¿Qué dirías a eso?
Nos faltan infraestructuras. En el País Vasco no tenemos ni un rocódromo donde se pueda hacer una competición buena de escalada. Tenemos buenas zonas de búlder, pero es lo que siempre digo: «Tenemos mini-golf». ¿Cómo vamos a sacar grandes golfistas si tenemos mini-golf? Pues los que nacen. Salen champiñones, pero no porque los cuidamos. Si tuviéramos buenas infraestructuras donde pudiera entrenar toda esa masa de chavales, tendríamos mejores y más preparados. Ahora nos mantenemos porque salen champiñones; sale uno con unas cualidades fuera de lo normal. Lo intentamos adaptar con esfuerzo y dedicación de la gente que estamos aquí y los intentamos preparar lo mejor posible.

¿Cómo es tu día a día?
Pues lo primero tengo que trabajar, porque de esto no se puede vivir. Luego, por la tarde, me voy a estar con los chavales y me dedico tres horas más o menos con diferentes grupos, y con Mikel Linacisoro entrenamos más todos los días. Y según como tenga los estudios y los deberes que tenga que hacer planificamos los entrenamientos, porque lo primero son los estudios.

¿A qué te dedicas?
Soy operario en una empresa de menaje de cocina. Ahora estoy en reducción de jornada y puedo dedicarme un poco más a temas de entrenamiento con chavales y a trabajar con la Federación. Hubo una época que trabajaba ocho horas y era más complicado. Pero de momento estoy ahí y este ha sido el tercer año y estoy muy a gusto.

«Yo venía de la escalada en pared y cuando apareció la deportiva me enganché a ello»

¿Quién es Joxean Mulas como escalador? Porque antes que entrenador has sido escalador, claro…
Sí, como decía antes, yo venía de la escalada en pared y cuando apareció la deportiva me enganché a ello. Tuvimos la suerte de que vivimos en un pueblo que está cerca de Oñate, y fue una zona que se empezaba a equipar, con Patxi Arocena, Rikardo Otegi, Manu Beriain… y yo entré a formar parte de crear esa escuela. Empezamos a equipar pensando que iba a ser una escuela pequeñita, pero cada vez fue creciendo, las vías eran de más calidad y me enganché. Y como yo era un trabajador de ocho horas que no podía dedicarme a escalar siempre, lo que me decía es que lo que tenía que hacer era entrenar para luego ir a escalar fuerte el fin de semana. Me metí en el mundo del entrenamiento con Rikardo Otegi, empecé a estudiar, a leer, etc. y luego ya empezó mi formación como entrenador. Empezamos con los primeros entrenamientos, fuimos probando muchos métodos, luego Patxi Usobiaga empezó conmigo de pequeñito. Su padre me lo trajo y empezamos a probar métodos con él, le fueron bien y luego Patxi creció como escalador y él me enseñaba muchas cosas, y ahora trabajamos juntos se puede decir.

«Los escaladores maduros tenemos muchos achaques de todas las cosas que hemos hecho mal»

Y con todo este trabajo, tanto en la empresa como de seleccionador y en la Federación… ¿sigues escalando?
Sí, lo que pasa es que los escaladores maduros tenemos muchos achaques de todas las cosas que hemos hecho mal. Yo tengo la espalda cargada, tengo problemas de cadera… Lo primero que hice cuando empecé con este grupo de la selección fue hacerme con un fisioterapeuta. Tuve la suerte de conocer a Andoni Ormazabal y le metí en nuestro equipo. He ido dotando la selección de gente para que los chavales vayan creciendo y madurando como escaladores sin ninguna lesión.

«Llegué a hacer 8b ensayado, 8a al flash y 7c+ a vista… hace veinte años»

En cuanto a tu trayectoria, ¿de qué vías estás más orgulloso?
Yo llegué a hacer 8b ensayado y 8a al flash. También te digo que yo era un trabajador que trabajaba diez horas e hice 8b hace 19 años. Y hace 22 años ya hacía 8a al flash y 7c+ a vista. Estamos hablando de hace muchos años. Luego sucede que empiezas a coger cargos en la Federación y la edad… Sigo escalando. Me cuesta hacer 8a ahora, pero cuando pillo rachas me lo paso muy bien, que es lo que importa.

¿Qué es para ti la escalada? Porque sabemos lo que tratas de transmitir, ¿pero para ti?
La escalada para mí es una manera de vivir. Todo lo que hago en mi vida está orientado hacia la escalada. Si voy de vacaciones a tal sitio es porque allí hay algo para escalar, si quedo con mis niños… es una pasión, o igual es una enfermedad, no lo sé. Hay otros que tienen otros vicios que son peores. Gracias a la escalada puedo superar muchos domingos depresivos; yo voy a escalar y no tengo el domingo por la tarde depresivo que tiene la persona normal. Como estoy escalando y cuando vuelvo estoy cansado, sólo quiero cenar y relajarme, que al día siguiente hay que trabajar.

¿Tus hijas también escalan?
Sí, Miriam tiene 19 años y compite en sub-20, y Marina que tiene 15 años y este año ha empezado a escalar. Yo en la escalada no presiono a nadie. La pequeña este año me ha dicho que se quería apuntar, porque tenemos un club de escalada y una escuela de escalada.

O sea que además de la selección y la federación, también tienes la escuela…
Exacto. Tenemos que crear escuelas. Eso es lo que intento yo, que cada pueblo tenga una escuela y de esos chavales el que de verdad quiera seguir entrenando acude al centro de tecnificación.

«Me considero un veterano, un apasionado de esto al que le gusta transmitir su pasión»

¿Te consideras algún tipo de referencia dentro de la escalada vasca?
Me considero un veterano, un apasionado de esto y que le gusta transmitir su pasión. Sin más. Intento hacer las cosas lo mejor posible y transmitir mi pasión. Si lo consigo con los chavales, bien.

Hablando contigo salen los nombres seguramente más importantes de la historia de la escalada deportiva del País Vasco, que han estado cerca de ti: Patxi Arocena, Rikar Otegi, Patxi Usobiaga, ahora Mikel Linacisoro…
Sí, yo me enriquecí con Patxi Arocena, Rikardo Otegi y Manu Beriain, luego transmití esa pasión. ¿Y qué pasaba? ¿Dónde había más pasión por la escalada? Donde yo entrenaba. Y todos me venían con el hijo. El padre de Patxi me dijo que en Eibar no había pasión por la escalada y me lo trajo. Lo cogimos y, como dice él, soy como su segundo padre.

Supongo que eso te provocará orgullo también…
Sí, eso me gusta. A no ser que digan «qué tío más pesado, que ha destrozado a los chavales»… Me gusta y si no, no lo haría.

Desde esta perspectiva, ¿cómo has ido viendo las sucesivas generaciones que han ido saliendo? Porque es muy diferente la generación de Patxi por ejemplo que la generación ahora de Mikel.
Ahora lo que sí es verdad es que tienen más apoyo de los padres. La escalada se ha hecho más conocida y es un deporte que la gente ya no lo ve tan raro como se veía hace años. Ahora todo el mundo lo conoce y, aunque algunos son todavía reacios a que sus hijos practiquen la escalada, ya es una cosa normal.


 

 

 

 

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