EXPLORANDO

José Luis Penín, ‘Me considero una especie de yonqui del movimiento’

El gallego José Luis Penín ha encadenado en lo que va de año 8c+, 8a de bloque y M13/M13+. Nos cuenta que el secreto de su polivalencia no solo reside en el entrenamiento, ni en en la técnica, ni en la fuerza, sino en sentir. En sentir la escalada como un arte, inspirarse y saber interpretar lo que se le pone por delante.

| 6 comentarios |

José Luis Penín (gallego, 36 años, ingeniero de montes, trabaja en el Grupo de Emergencias de Andalucía como técnico de emergencias y vive en La Carolina, Jaén) es un escalador polivalente que considera esta temporada como su “mejor inicio de año en cifras”. “Este año no sé si habrá alguna alineación planetaria pero estoy disfrutando con los colegas en la base de las paredes y se refleja en las cifras”, asegura. Comenzó el año con el dry tooling Law and order M13/M13+, siguió un Ciao (8c) en Jaén; en Terradets encadenó a vista Millenium (8a) y, de vuelta a Jaén, consigue la primera de Nessun dorma (8c+). De remate, en Galicia “interpreta” –él lo dice así– los movimientos de Caio, 8a de bloque.

Parece que esta temporada se ha dado bien, y además en escenarios diferentes de la escalada.
Este año me he dado cuenta de que es posible expresarme bien en los tres campos que he probado. Las tres facetas de la montaña me gustan y aprendo a la vez que disfruto de ellas. El drytooling me gusta desde que lo probé, mezcla de físico y control en un medio muy auténtico y a veces impredecible, me ha nutrido de movimientos nuevos. Esto para mí es importante, me considero una especie de yonqui del movimiento, me quedo enganchado en esos instantes a veces infinitos. La escalada deportiva es como un escenario de teatro donde puedo entender y representar el arte de escalar y el búlder es la niña de mis ojos, la conexión íntima con la roca.
Por otra parte supongo que habré llegado a una madurez como escalador, puede ser algo así como los viejos que hacen cestos de mimbre, que los mejores los hacen con 80 años aunque supuestamente tienen menos energía física. Sin embargo saben focalizar más su arte. Supongo que yo estoy focalizando mejor mi energía en el arte de escalar.

¿Eres muy metódico a la hora de organizar el año por objetivos?
El año para mí se divide en varias etapas, en dos de ellas escalo mucho en roca y equipo, primavera y otoño. En invierno enfoco algunos viajes hacia el hielo o drytooling aunque no dejo de escalar en roca. En verano para mí es complicado escalar por el calor y levanto el pie, aun así no puedo parar de escalar. Este año estaba motivado por Law and order y sabía que representaba una dificultad importante para mi nivel, así que me dediqué un poco más a entrenar el físico con los piolets; por la mañana me iba a blocar y cuando terminaba me metía al panel con los piolets para coger sensación y disfrutar con ellos. Es importante para mí focalizar felicidad y disfrutar de lo que hago, esto me permite ahondar más en las diferentes disciplinas.
En cuanto a la roca, mis objetivos se marcan por una especie de “enamoramiento” de las vías, líneas, movimientos… La vía me tiene que transmitir y simplemente surge en mí la necesidad y deseo de escalarla. No me suelo mover por objetivos prácticos.

Rendir a ese nivel en distintas disciplinas requerirá un entrenamiento específico. No es lo mismo hacer 8a de bloque que un 8c+ de continuidad. ¿Cómo entrenas a lo largo del año?
Para escalar con los piolets tengo que dedicarme unas semanas a adaptarme a ese estilo. En escalada en roca no planifico nada desde hace años, cada vez me dejo llevar más por mis instintos. Creo en la capacidad de aprendizaje de nuestro cuerpo, muchas veces me dejo llevar por él a muerte y no pienso en lo que puedo o no hacer. Desde que estoy en Jaén he conseguido romper cada vez más las barreras mentales definidas por números y letras, y escalar de manera más intuitiva experimentando e intentando entender más la roca que es siempre mi maestra. Hace años planifiqué entrenamientos mano a mano con mi gran amigo Tino Lois. Él es un crack de la planificación y un gran escalador, pude aprender mucho con aquellas experiencias. Sin embargo me percaté de que planificar apagaba mi estilo de escalada, escalaba de manera más agarrotada y no dejaba fluir bien toda mi energía. No digo que sea una mala opción y que a veces tiro de algún recurso.
Para afrontar una vía busco mucho la inspiración en la propia roca, en sus movimientos en sus formas, en su estética. También en lo que vivo esos días o meses, el ambiente del entorno que rodea la vía: los amigos, el paisaje, la naturaleza y cosas como la música, hacen que sea capaz de disfrutar más escalando y pueda sacar toda la energía interna en algún pegue determinado y a veces ¡suene la flauta!

Muchos escaladores deportivos se han desenvuelto bien con las herramientas en el dry, ¿se puede comparar, en lo que a esfuerzo físico y técnica se refiere, el dry tooling con la escalada deportiva?
Está claro que el factor físico es importante para poder escalar vías de dificultad en dry tooling, sin embargo también el factor mental lo es y mucho. La incertidumbre de si se saltará el piolet en un gancheo muy técnico siempre está y es guapísimo cuando se mezcla con el factor físico, la guinda la pone el ambiente que suelen tener estas vías, con protecciones alejadas y algún chapaje en el que puedes ir al suelo. Esto hace que tengas que ir muy concentrado entrando en una dimensión interior que radicalmente engancha…, joder, somos masocas. Además las temperaturas tan bajas y el desgaste físico de las aproximaciones hacen que las escaladas adquieran un carácter muy completo.

¿Qué tal ambiente se vive por Jaén, mucho fanatismo, mucha roca?
Jaén es sin duda un paraíso para un “chalao” como yo, hay mucha roca virgen y un gran potencial para poder interpretar fantásticas líneas y secuencias de movimientos. Sus paredes me han enseñado mucho en estos años, ha sido un privilegio poder escalar y equipar aquí rodeado de un  ambiente fantástico por lo sencillo y natural de la gente. Además he encontrado un nuevo hermano, Sergio Serrano (aparte del biológico, ja ja) del que aprender y con el que compartir una visión de la escalada en una onda parecida a la mía; su lema es: “Hay que hacerlas todas”. Define bien nuestro día de escalada donde la dificultad queda en otro plano y nos dedicamos a darnos barrigazos hasta entender lo que la roca nos quiere decir… o hasta que nos deje pasar.

Has vivido en Lugo, Lérida, Jaén…, ¿qué distingue a los escaladores de cada lugar, o qué les une?
A veces pienso que he vivido tres vidas diferentes. Lugo es mi tierra natal y donde empecé a escalar con alguna de las personas más fanáticas que haya conocido (Luis Vilanova, Javier Rodríguez…). En aquella época (1991) hacíamos montaña y escalábamos mucho búlder por los alrededores de Lugo, además abríamos vías “estilo Güllich” que nos llevaron a alguna que otra tendinitis. En cuanto a los escaladores, en Galicia son muy fanáticos en general y escalan porque les gusta de verdad y lo disfrutan a tope.
Lleida por su parte fue un salto cualitativo y una experiencia muy intensa. Dani Andrada me acabó de convencer en una compe para que me fuera para allá; realmente flipé con la cantidad de roca y escaladores que había. Ni que decir tiene que Dani me recogía en casa a las 10 de la mañana y me devolvía reventado a las 11 de la noche, día sí y día también, hasta que consiguió que no encadenase ¡más de 6c! ja ja. Dani es el escalador del que más he aprendido y con el que más he disfrutado viéndole escalar, puro arte, es “el maestro”, además de una máquina de crear anécdotas… Tuve la suerte de escalar y conocer a mucha gente estupenda; siempre fliparé con gente como Óscar Jiménez o Ricardo Otegui, puro estilo. Los tres últimos años conviví con Pablo Casal y Tino Lois con los que pasé momentos de risas casi extra corpóreas.
En Jaén el ambiente era más tranquilo, la gente me acogió de manera estupenda desde el primer instante y es de agradecer. Me encontré de repente en un lugar lleno de roca por los cuatro costados y con todas las facilidades para que pudiera equipar y escalar a muerte. Qué más se puede pedir, solo decir gracias.

¿Competición?
La competición ha resultado un laboratorio de aprendizaje sobre mí mismo, una manera de conseguir controlarme en un ambiente para mí muy difícil. Nunca he sido buen competidor porque simplemente no me interesa ganarle a nadie escalando, sin embargo fue una manera de controlar mi mente y poder escalar más o menos normal, bajo unas normas y tiempos establecidos por alguien externo. Tardé varios años en poder conseguirlo mínimamente así que entendí que no pintaba mucho allí. Otra cosa es que alguna vez asista a alguna compe por el ambiente o apoyando a amigos. También conocí a mucha gente fantástica, así que por alguna aún me pasare.

¿Qué es lo que más te preocupa del mundo de la escalada?
Está claro que movidas como las prohibiciones las hemos sufrido todos, también es cierto que a veces los escaladores no hemos sabido gestionar un espacio determinado y ha desembocado en restricciones. Movimientos relacionados con la escalada sostenible son muy enriquecedores y necesarios para nuestro mundo. En cuanto a la difusión, esta sociedad cada vez demanda más información cada día e incluso cada hora. Por un lado está bien pero a veces este ritmo va en detrimento de la calidad, es normal, simplemente hay que ser conscientes de ello.
Pero siendo sincero, en realidad no me preocupa nada de manera profunda, al contrario. Creo que el libre albedrío marcará el camino de la escalada, así fue desde el principio de las primeras escaladas en paredes y montañas. Un espíritu salvaje y de libertad que en realidad subyace de manera muy real y personal en cada persona que se encuerda delante de una pared, montaña o piedra. Yo creo en la escalada como algo que aún se está desarrollando.
Tengo claro que la escalada no es un deporte, al menos para mí, yo no me considero un deportista. Creo más en la escalada como un “arte-disciplina”. Es como si te conectase con algo muy primitivo que llevamos dentro a través del movimiento, y al mismo tiempo es un arte. Para mí es interpretar una coreografía muy real, escrita directamente por nuestra madre Tierra a través de sus elementos: piedra, aire, sol, viento, lluvia…, entenderlo así es una motivación inagotable.
A muchos de mis amigos los he oído gritar en una especie de histeria-alegría-placer cuando prueban los movimientos de una vía o bloque bueno; ya sé que no digo nada nuevo, ese subidón lo hemos notado todos, simplemente es fantástico y debemos mostrarlo. Creo que debemos desarrollar nuestro ARTE sin complejos y mostrarlo desde ese punto de vista a la sociedad.

Galicia es una gran desconocida para los escaladores, a ver si eres capaz de convencer a alguien para que se pase por allí este verano.
Efectivamente, es una desconocida, pero llena de grandes secretos ocultos repartidos por todas las zonas de búlder de sus provincias. Con diferentes tipos de roca, desde arenisca, gneis, caliza, y sobre todo granito. Se bloca todo el año en general y en verano principalmente en las zonas de costa y del interior de Lugo. Hay zonas tipo Costa da Morte donde fanáticos empedernidos como Benito, Víctor, Angus Tuco, Nacho, Yera y demás “artabrados” dejan sus cepillos y pieles, o zonas de Lugo como Baralla, Pena Blanca, Guitiriz, Portomarín, Xistral, con 10 kilómetros de roca casi virgen, donde habitan personajes como Luis, Pico, Manel y demás lucenses empeñados en volverme loco cada vez que los visito; no paran de enseñarme las nuevas joyas que encuentran a diario. En Ourense no necesita presentación Pena Corneira y alrededores y en Vigo su Budiño. Se respira fanatismo aunque no son muy dados a la fabricación de guías…

Y para acabar, un pequeño test.
Un grupo de música: La música igual que las vías siempre buenas, me quedo con Sigur Rós, siempre.
Una canción para hacer 8c+: esta vez se lo dedico al Divo Pavarotti (Nessun Dorma) o Led Zeppelin, The songs remains de same en directo.
Otra para hacer 8a de bloque: Bob Marley, Jamming, Positive vibration o Natural mystic.
Otra para hacer M13: Shine on you crazy diamond, Pink Floyd, o Beautiful day, U2.
Alimentación: de todo a tope.
Religión: Ja ja ja, afinidades a la filosofía Tao.
Un vicio: Mi novia.
Una virtud: Tendencias positivas.
Un defecto: Los tengo todos.
Un deseo: Ser como mis padres.
Tres planes para 2011/12: Una buena vía, una buena cascada y un buen bloque.
Un momento para recordar de este año: Un viaje fantástico con mi novia Isa a Austria.
Patrocinadores: Boreal y, además, me apoyan Solo Climb, E-climb y Edelrid.

 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.