NARANJO DE BULNES

Zunbeltz liberada desde abajo

Encadenada por Iker íntegramente, el proyecto free de los hermanos Pou cierra su segundo capítulo en tres días: 8b+ en la Oeste del Picu. Portafolio

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Iker en libre sobre Zunbeltz, Oeste del Naranjo. - Foto: Javier BaraiazarraIker en libre sobre Zunbeltz, Oeste del Naranjo. – Foto: Javier Baraiazarra

Zunbeltz, A4 de la cara oeste del Naranjo ya cuenta con su primeraascensión en libre. Los pasados 9, 10 y 11 de octubre, con Iker como primero de cuerda, los hermanos Pou culminaban la segunda de las siete tapias en libre que conforman su proyecto 7Paredes 7 continentes. El segundo intento desde abajo, después de probar yliberar la ruta largo a largo previamente, fue el bueno.

Jueves 9 de octubre, primera hora de la mañana en Vega Urriello. Eltermómetro no pasa de los 0 grados al pie de la cara oeste. Toca esperar. A esode la una de la tarde, con cinco o seis grados nada más, Iker ataca el primerlargo de Zunbeltz en libre. 8a/a+, que sale a la primera y sin problemas,pero «iba congelado» asegura el vitoriano. Segunda tirada, la más dura, 8b+. «Subí primero de chapa a chapa colocando las expreses, yal segundo me caí pasando el tramo duro del largo». Consiguiente mosqueoporque «hay que repetir y además íbamos tarde. Al siguiente intento ya loencadené, y eso nos dio un buen subidón de moral».

Tercer largo, 8a. «Lo hice también a la primera, pero pasandomuchísimo miedo, porque en el último tramo del largo vas sólo protegido poraliens y encima la fisura final estaba completamente empapada. No me caí demilagro. En 28 metros sólo hay dos parabolts, y en el resto del largo teníamosun par aliens y un par fisureros triangulados, a ver si aguantaban. Pero enrealidad los problemas empezaron a partir de ahí. Hasta entonces no íbamos tanmal (a pesar del retraso), y todavía queríamos hacer otros dos largos de 7b+,dormir en la hamaca, y salir al día siguiente».

Buriles fuera

Iker liberando la fría Oeste del Naranjo. Además de frío, también hubo mucho miedo durante toda la vía. - Foto: Javier BaraiazarraIker liberando la fría Oeste del Naranjo. Además de frío, también hubo mucho miedo durante toda la vía. – Foto: Javier Baraiazarra

Cuarta tirada, 7b+. «En este me caí. Es un largo bastante expuesto, ibacon las manos congeladas, y encima la línea en libre va un poco más a laderecha de la línea de buriles. Tenía que volver a chaparlos, porque ademásno había puesto las expreses previamente. En uno de ellos vi que no podíachapar, ya llevaba bastante distancia respecto al buril de abajo, y empecé arezar de todo porque veía que no controlaba y me iba a caer sobre un burilsúper viejo».

Efectivamente, hubo sartenazo, «unos 10 o 12 metros», peroademás volteo y aterrizaje forzoso. «Al caer arranqué el buril anterior ycaí de cabeza hasta el siguiente. Me llevé un buen susto porque me volteé alpetar el buril, y menos mal que llevaba casco, porque fui de cabeza contra elmuro».

Dudas sobre si seguir o no, Iker comprueba que está entero, y después derecuperarse de la caída, «me llevó un buen rato porque estaba mediomareado, y del golpe me había hecho daño en una muñeca», el pelirrojo selanzó de nuevo a por el largo, ahora, claro está, con un seguro menos. Ah,precisamente, el buril que estaba en mejor estado. Esta vez sí consiguióencadenar, pero el día se les había echado encima, y decidieron subir a lahamaca (fijada en la reunión del sexto largo) y continuar al día siguiente.

La casa patas arriba

Eneko en la hamaca, que descubrieron completamente destrozada la primera noche del intento definitivo. - Foto: Colecc. PouEneko en la hamaca, que descubrieron completamente destrozada la primera noche del intento definitivo. – Foto: Colecc. Pou

Malas noticias. A las ocho y pico de la noche descubren que «la hamacaestaba desmontada por el viento. Dos barras estaban totalmente torcidas, yademás parte del material había volado, el viento había arrancado variosmosquetones con la maza y varios clavos». Maniobras de reparación colgadosdel vacío, y por fin, a eso de las 00:30, recolocan la hamaca y… siguen lassorpresas. «Fuimos a preparar la cena y al sacar la comida descubrimos queademás los sacos estaban empapados, porque había entrado agua en el petate.Total, que al final dormimos un par de horas».

Segundo día. «Nos levantamos más doblaos que otra cosa, y paracalentar decidimos hacer primero el sexto y séptimo largo, y después rapelarde nuevo hasta la hamaca y encadenar el quinto largo». Afortunadamente lostres (7b, 7b+ y 7b+, respectivamente) salieron a la primera, después, eso sí,de que el propio Iker, siempre en libre, preparara muy bien cada tiradapreviamente, colocando todos los seguros.

«No quería arriesgarme a otra caída igual, y en el largo de A4 (L5,7b+ en libre) el paso duro queda lejísimos del buril, a 10 metros o más, yencima está medio salido. Si te caes tampoco aguanta y puedes llegar a lareunión». Hablamos de un largo «bastante curioso, de 45 metros ybastante psicológico. Tiene 4 o 5 buriles seguidos en la entrada, y luego seseparan mucho. Dejas un buril muy lejos y entras en un tramo largo de plomos,pero para el libre no sirve ninguno, y como no aguantan caídas, no paraba achaparlos. Desde ahí hasta la entrada de reunión hay 15 o 20 metros sinseguros, y entre medias tienes que intentar meter algún alien o fisurero, peroel material no entra muy bien. Luego, Eneko recuperando el largo los sacaba alcolgarse de ellos».

Mejor sin caerse

Iker (izq.) y Eneko Pou celebrando el encadenamiento de Zunbeltz, 8b+, desde abajo, por parte del primero. - Foto: Javier BaraiazarraIker (izq.) y Eneko Pou celebrando el encadenamiento de Zunbeltz, 8b+, desde abajo, por parte del primero. – Foto: Javier Baraiazarra

Quedaba un largo de Zunbeltz, el octavo, 25 metros en torno a»6c/6c+, no creo más, pero también muy expuesto, porque el material entramuy mal, y sólo tiene un buril en medio del largo. No te voy a mentir, laverdad es que hemos ido toda la ascensión acojonados. Son tiradas en las que note puedes caer, porque puedes volar el largo entero».

Segunda noche. Vuelta al hotel colgante. La cosa fue algo mejor. «Lossacos se habían secado porque los dejamos aireándose al viento, pero lo que esdormir, no pegamos ojo. La hamaca no estaba bien colocada tampoco, salimos porla mañana muy pronto… y salimos muy cansados». Por encima, terreno yaconocido, largos del Pilar del Cantábrico y la Rabadá-Navarro,pero en qué condiciones…»Pasamos mucha tensión, y salimos destrozados.El tercer día casi no teníamos agua ni comida, y la parte de arriba, que yo latengo hecha desde varias vías, tardamos en hacerla cinco o seis horas, cuandohe pasado ese tramo en hora y tres cuartos. Íbamos muy espesos, que decimosnosotros, muy pausados y asegurándolo todo».

>>Entrevista: Iker, Zunbeltz, y el Proyecto Pou


 
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