LA MEJOR ESCALADORA MALLORQUINA

Neus Colom, de los castells al 8c pasando por el Naranjo

Hablamos con la escaladora mallorquina, que lograba su primer 8c con ‘Xulita’ hace unos días. Repasamos su trayectoria vertical, que comenzó con las torres humanas y hoy en día incluye deportiva, clásica, vía larga o psicobloc junto a su pareja Iker Pou.

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Neus Colom
Neus Colom   Nathaniel Gustafson

Neus Colom es uno de los nombres de la semana en el mundillo de la escalada en nuestro país. La escaladora mallorquina se ha convertido en la primera balear en encadenar 8c, tras hacerse con Xulita en la Serra de Tramuntana, en Mallorca. Hablamos con ella acerca de la experiencia de superar su máximo nivel en escalada deportiva y repasamos su trayectoria.

Un recorrido por la vertical que comenzó a mediados de la pasada década, cuando Neus todavía no trepaba por las rocas sino por los hombros de sus compañeros castellers para construir vistosas torres humanas. Luego se inició en la deportiva y por el camino conoció a Iker Pou, su pareja y con quien ha descubierto una amplia variedad de disciplinas roqueras que van desde el psicobloc hasta la escalada clásica y de vía larga.

Incluso se ha animado a compartir con él aventuras por medio mundo: fisuras en Indian Creek o la liberación de Marejada Fuerza 6 (8a+, 500 m) en el Naranjo de Bulnes. Su evolución ha sido fulgurante en los últimos años: encadenó su primer 8b en 2016, su primer 8b+ en 2018 y este 2019 le ha traído su primer 8c… ¿dónde está el límite? Como ella misma dice, “es alucinante ver cómo somos capaces de alcanzar sueños que en un principio veíamos como imposibles”.

“Es alucinante ver cómo somos capaces de alcanzar sueños que en un principio veíamos como imposibles”

¿Cómo sienta haber encadenado tu primer 8c? ¿Ya te lo crees?
Pues todavía lo estoy asimilando. Estoy muy contenta y motivada. Cuando empecé a escalar veía como imposible el llegar a hacer según qué ascensiones. Pero es alucinante ver cómo con los años somos capaces de alcanzar sueños que en un principio veíamos como imposibles de realizar. Los años de escalada me han enseñado que la actitud positiva, la motivación y el creer en mí misma son básicos para poder alcanzar los objetivos. He disfrutado muchísimo escalando esta vía y, como en muchas otras, me ha enseñado y me ha puesto nuevos retos que superar.

¿Por qué te decidiste a intentar esta vía? ¿Qué te atrajo de ella?
Iker acababa de encadenar esta vía y le pareció preciosa, espectacular. Fue él quien me animó a probarla. Una de las cosas que más me atrajo es que era un rutón! Una vía con mucho “ambiente” y muy psicológica y que, por lo tanto, suponía otro reto para mí. Me parecieron espectaculares esos 45 metros de escalada sobre chorreras, agujeros, regletas, pasos técnicos…

“Ha sido una vía bastante psicológica, que tiene las secciones más duras en la parte de arriba”

¿Cuánto tiempo has invertido en trabajarla, cuántos intentos le has dado?
Realmente, no sabría decir cuántos pegues han sido, porque empecé a probar Xulita este otoño pasado, dedicándole uno de los días del fin de semana. Luego, al entrar el invierno, la dejé de probar porque hacía demasiado frio y la vía se mojó. Y ha sido ahora, tras tres fines de semana dedicándole los dos días, cuando he conseguido encadenarla.

¿Qué ha sido lo más difícil para ti?
Ha sido una vía bastante psicológica porque, además de 45 metros de escalada y casi una hora de pegue, es una vía que tiene las secciones más duras concentradas en la parte de arriba. Lo más difícil fue llegar a enlazar los dos bloques duros, especialmente el primero, porque era un paso muy largo para mí. Y luego, me costó bastante la travesía de las tres últimas chapas. Después de los dos bloques duros viene un reposo bueno, en el cual tienes que saber templar los nervios para acometer el último tramo final, que es muy técnico y hasta el domingo anterior no había sido capaz de enlazar todos los movimientos.

“Al encadenar Xulita casi lloro de la emoción y de la tensión”

¿Cómo fue el día del encadenamiento?
El día anterior al encadenamiento había estado probando la vía, así que me notaba un poco cansada y mi objetivo de ese día era intentar caer un poco más arriba que el día anterior. Iba muy tranquila y concentrada, hasta que pasé la sección dura –no me lo esperaba– y me planté en el último reposo. Allí me empezaron a entrar todos los nervios, porque solo había sido capaz de enlazar ese tramo dos veces. El pie de vía de esta ruta está más elevado, así que la sensación de altura allá arriba es de mucho más que los 45 metros que hace Xulita. Mientras estuve escalando, fui concentrada en cada movimiento pero al llegar al reposo me empezaron a venir todos los pensamientos y los nervios. Cuando me decidí a salir, escalé toda la travesía algo agarrotada y casi me caigo en el primer chapaje y, ya en el último movimiento duro, me empezó a entrar un temblor de nervios en la pierna izquierda que casi me tira. Saqué la furia para no caerme y agarrar la regleta final. ¡No me lo podía creer! ¡Había conseguido encadenarla! ¡Casi lloro de la emoción y de la tensión!

Hablemos un poco más en general de tu trayectoria, ¿cuánto tiempo llevas escalando y cómo fueron tus inicios?
Antes de escalar hacía torres humanas en un agrupación castellera en Mallorca, los Castellers de Mallorca. A los 20 años, fue con esta misma gente con quien descubrí el mundo de la escalada y estuve varios años combinando los dos deportes. Actualmente puedo decir que hace unos 13 años que escalo. Mis inicios fueron con la escalada deportiva, aunque durante este tiempo he ido descubriendo otras facetas de la montaña. Actualmente me gusta hacer de todo: bloque, psicobloc, escalada en pared, clásica… aunque lo que más practico es la deportiva.

“Hice mi primer 8b en 2016 y mi primer 8b+ en 2018”

¿Cuál ha sido tu evolución en el grado de deportiva?
No sé decir exactamente cuál ha sido mi evolución porque nunca me he apuntado las vías ni soy consciente del año en que las he hecho. Lo que sí recuerdo es que el primer 8b lo hice en 2016, porque justo acababa de llegar de un viaje a Indian Creek. En estos años he podido hacer unos cuantos 8b’s y el último encadenamiento que me marcó fue el que hice el año pasado con la vía Paranoid en Mallorca, mi primer 8b+.

También has protagonizado algunas ascensiones de vía larga y escalada clásica, ¿te sientes mejor con chapas o con cacharros?
Indiscutiblemente me siento más tranquila escalando con chapas, es más seguro y es lo que más he practicado hasta ahora. Pero también tengo que decir que la sensación que te deja una vía de autoprotección es diferente a las de la deportiva. Sufres más psicológicamente, pero a la vez es muy gratificante. Las escaladas que más cuestan y más esfuerzo te llevan son las que también te llenan más.

“Es una suerte poder compartir esta pasión con Iker; me anima mucho y aprendo un montón”

Con Iker Pou formáis una pareja muy roquera, ¿cómo influye en tu actividad como escaladora?
Pues ahora hace unos 5 años que viajo y escalo más que nunca. ¡Mi pareja es muy fanática! La verdad es que me motiva muchísimo para que pruebe nuevas vías. Él es un apasionado de la montaña y las aventuras, y ha sido con Iker con quien he empezado a hacer más vía larga, más clásica, a aprender a abrir nuevas vías… Es una suerte poder compartir esta pasión con él, porque me anima mucho y aprendo un montón.

¿Qué vías o aventuras recuerdas con mayor intensidad?
Sin lugar a dudas, la vía Marejada Fuerza 6, en el Naranjo de Bulnes. Fueron muchos días de escalada en pared, días de tensión, de estar autoexigiéndome constantemente en una actividad que no dominaba, con sesiones de más de 12 horas de actividad durante muchos días, de no comer bien y dormir mal… Reconozco que tuve momentos en que la situación me llegó a superar física y sobre todo psicológicamente.

Y ahora, ¿cuáles son tus próximos objetivos?
Mis próximos objetivos son viajar y el poder seguir disfrutando y aprendiendo tanto de la escalada.


 
Comentarios
1 comentario
  1. Me sorprende que que con el currículum tan notable de esta escaladora la entrevista resalte tanto que es pareja de Iker Pou. En todo caso, con señalar que escalan juntos sería suficiente para entender su influencia deportiva. Estoy convencido de que cuando entrevisteis a un escalador chico también le preguntareis por su pareja.

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