ENTREVISTA

Andrea Cartas: «Ahora entreno en la roca»

Es responsable del Centro de Tecnificación en Escalada y de las selecciones absolutas de Madrid. Lega su experiencia a nuevas generaciones de escaladores mientras sigue escalando duro en roca, donde recientemente encadenó Momento payaso 8b+ en Jaén.

Autor: Isaac Fernández / Desnivel.com | No hay comentarios | Compartir:
Andrea Cartas en Momento Payaso (8b+) en Otiñar
Andrea Cartas en Momento Payaso (8b+) en Otiñar

Andrea Cartas es uno de los rostros más respetados en las competiciones nacionales de escalada deportiva. Ya hace años que se mueve como competidora; sus mejores resultados fueron en 2008 y 2009, cuando se adjudicó dos veces seguidas la Copa de España de Dificultad, títulos a los que sumó el Campeonato de España 2009. Ahora, sin embargo, la competición no es lo más importante para ella… o al menos su participación en las compes. Y es que desde hace un tiempo lleva el Centro de Tecnificación en Escalada de Madrid, así como la selección autonómica en categoría absoluta. Es decir, pone su experiencia al servicio de la formación de los jóvenes escaladores madrileños para intentar que puedan desarrollar su potencial en el futuro.

Eso no quiere decir, de ninguna manera, que haya dejado de escalar o de competir. En la Copa de España de Dificultad de este año ha obtenido la cuarta posición en la clasificación general final, apeada del podio en la última prueba disputada en Lleida a pesar de hacer top en la final. En roca, a finales de mayo realizaba el encadenamiento de Momento payaso 8b+ en Jaén.

Hablamos con ella acerca de ese encadenamiento y de sus tareas como técnico coincidiendo con la segunda prueba de la Copa de España de Búlder, celebrada en Reus (Tarragona) el 31 de mayo.

¿Cuál es tu responsabilidad llevando el Centro de Tecnificación en Escalada de Madrid?
A los del programa de tecnificación, directamente los entreno yo; los veo una vez a la semana aparte de mandarles los entrenamientos y llevarlos a las competiciones. Y los que forman parte del equipo madrileño en categoría absoluta tienen también mi apoyo. No hay tanta capacidad de hacerles un entrenamiento personal como los pequeños, aunque sí están asesorados por mí en cualquier momento, cualquier duda que puedan tener.

«Ahora mismo viene una generación muy buena de escaladores»

¿Cómo ves desde esta perspectiva el nivel de la escalada en estas edades, en Madrid y el resto de España?
Yo creo que ahora mismo viene una generación muy buena. Hay un vacío muy grande, que se está viendo en la Copa de Dificultad. Entre los 30 y los 20 hay como un vacío que hasta que no vengan los juveniles a competir va a ser muy difícil llenarlo. También tienen que apoyarlo un poquito cambiando los formatos de competición y adaptándose.

Hablas principalmente de dificultad…
Sí, en búlder, se ve que hay muchos participantes de categorías juveniles que vienen y llenan bastante. Y como escalan mucho, se apuntan más. El problema de dificultad es que se escala poco, se pasan muchos nervios tú solo, la vía, dos chapas y ya… Es más exigente. En búlder, casi todo el mundo viene a hincharse a escalar, a dar pegues, y la motivación es diferente.

Comentas que por abajo viene una nueva generación muy buena. Entre tus pupilos, ¿de qué nombres nos tenemos que acordar?
Sergio Verdasco, que ahora mismo va primero en Copa de España Juvenil sub-20, y está compitiendo este año también en bloque un poco para jugar. Pero está tan metido en las competiciones y tan motivado… Quedó a un puesto de pasar a finales en la primera prueba y se le está dando bastante bien, sorprendentemente. También Sergio Jiménez, que sí que pasó, también de 18 años, que se ha metido de lleno en el búlder y no quiere saber nada de la cuerda, pero este año ha hecho su primer 8B y está súper motivado para competir; le encantaría ir a internacionales, y ese es su objetivo.

«Es otro momento de mi vida. No entreno para la competición»

Además de dar apoyo a los jóvenes y a la selección, ¿tú personalmente también estás participando?
En bloque, no. En las de cuerda, al haber algunos juveniles que este año por primera vez compiten en absoluto, me ha gustado la idea de meterme con ellos en la zona de aislamiento, apoyarlos desde dentro, sobre todo a las chicas, que estaban súper nerviosas. Y con la excusa un poco de meterme con ellos dentro, yo no puedo hacerlo mal. Si voy, voy a muerte siempre. Ir para quedar última no competiría. Me veo bien escalando en roca; no entreno nada, pero voy apretando y veo que hay algún resultado y digo «vamos a la siguiente».

Parece que te hayas buscado un poco la excusa para seguir ahí.
No es excusa, es otro momento de mi vida. No entreno para ello y, justamente, como no voy presionada ni con aspiraciones de hacer nada, voy más tranquila y a veces sale y a veces no. Si la vía es mi estilo sale y si no, pues nada.

«Estar en el Centro de Tecnificación de pequeña me aportó mucho y me encanta poder transmitir eso»

¿Qué te aporta todo este trabajo con los jóvenes?
Es súper satisfactorio. Yo me implico mucho emocionalmente con ellos, porque no es sólo entrenarlos y ver resultados a nivel deportivo, sino que emocionalmente veo que a ellos el escalar les afecta muchísimo, les cambia la vida. Mucha gente está en situaciones difíciles económicamente en su casa, y escalar y tener la oportunidad de viajar y conocer gente les está aportando muchísimo a su vida. A mí me aportó mucho cuando estaba en el Centro de Tecnificación de pequeñita y me encanta poder transmitir eso y que vean en mí como un apoyo. Me ven a mí, que vivo de la escalada como quien dice, porque todo mi trabajo es alrededor de la escalada y dicen «jolín, hay un camino», bien haciéndote técnico o estudiando INEF o lo que sea. Es una guía para ellos y es súper satisfactorio, claro.

¿De joven tú también estuviste en el Centro de Tecnificación…?
Claro, yo empecé a escalar con 15 años, y a los seis meses enseguida me ficharon, en Andalucía. Y hasta que terminó juveniles estuve compitiendo y toda esa experiencia la aporto.

«Para la cantidad de años que han pasado desde mi época, la cosa ha mejorado bastante poco»

¿Qué diferencia ves entre lo que había en tu época y lo que hay ahora?
Para la cantidad de años que han pasado, ha mejorado bastante poco. Es cierto que cuando yo comencé en Andalucía era el primer año de creación del Centro de Tecnificación y yo creo que ahora en Andalucía están igual o casi peor que en mi época. Hay comunidades en las que se ha mejorado muchísimo, como en el País Vasco, Cataluña o incluso Madrid, donde apenas había algo y el programa que estamos desarrollando con la ayuda de los directores técnicos que también son súper competentes. De no haber ningún juvenil compitiendo, de repente tenemos un montón de cantera y de futuro… Pero como siempre, todo depende del apoyo financiero que haya detrás.

Y como ello depende de las federaciones autonómicas…
Sí, sí. Si la Federación Autonómica quiere apoyar, ya hace por sacar el dinero y que pueda haber un soporte detrás.

Y a nivel nacional, ¿cómo está la cosa desde tu punto de vista?
Ahora mismo tengo una de mis alumnas que está compitiendo en Imst, en la Copa de Europa. Nunca ninguna madrileña había ido y ya es un paso. Va a aprender, es su primera experiencia y seguramente no lo va a hacer muy bien. Las demás que han ido con ella, una catalana y una extremeña, tampoco lo van a hacer muy bien, pero son las primeras experiencias. Es básico que tengan ese apoyo y que vayan a probar. Cuando yo empecé a competir en internacionales, empecé muy tarde, súper mayor, con veintipico años y me di cuenta de que eran todo chavalitas de 20 años que llevaban diez años compitiendo en esas estructuras, con esa mentalidad… y hace falta darles esa oportunidad de rodar. Y nosotras que tenemos ya 30 o 30 y algo, ahora ya vas a mejorar muy poco. Pero estas niñas de 16 o 15 es importante que, aunque se vayan a caer en la primera chapa, las lleven y que empiecen a rodar.

«Estoy en un momento muy, muy fanático con la roca»

Hablando un poco más sobre ti, ¿cómo vives ahora particularmente la escalada?
Igual o más intensa que hace quince años, la verdad. Estoy en un momento muy, muy fanático con la roca, tengo muchos proyectos y mucho trabajo. No puedo entrenar y trabajar y escalar y hacerlo todo… Sí que veo que es necesario seguir entrenando para poder seguir a un nivel, pero también he aprendido mucho a manejar mi cuerpo y mi estado de forma; y antes no mejoraba nada escalando en roca y ahora sí que puedo encontrar la forma de mejorar, buscando determinados tipos de vía.


 

¿O sea que ahora dirías que no entrenas o entrenas en la roca?
Sí, casi. En febrero-marzo entrené seis semanas y dije «ahora hago otro ciclo», pero todavía no he podido… Hay semanas que entreno en día y semanas que no entreno ninguno. Si tengo mañanas o tardes libres, al final acabo yéndome al proyecto, porque me puede. También hay muchos fines de semana que trabajo, que tengo que viajar con los equipos, y aprovecho el momento que tengo.

«Momento payaso 8b+ me enamoró desde el principio; es una de las mejores líneas que he probado»

Hace poco has hecho una buena vía… ¿de qué se trata?
Sí, hemos estado bajando a Jaén bastante, porque es una zona que me encanta, es muy tranquila y el estilo de escalada se me da muy bien, con chorreras, vías de resistencia infinita, 40 metros… Probé Momento payaso 8b+ entre muchas que probaba y me enamoré desde el principio. Es una de las mejores líneas que he probado: absolutamente toda de chorreras, sin ningún canto horizontal, y de antebrazo puro, aguantar, aguantar, aguantar y con pasos bastante duros hasta la cadena.

¿Cuál es la historia de esta vía?
Creo que, de chicas, sólo Eva López la había hecho hace dos o tres años, y ya está. No está muy repetida, tampoco.

¿Cómo fue el proceso? ¿La habías probado anteriormente?
No, no. Bajamos a Jaén en marzo y probé varias, porque quería buscar un proyecto. Probé varias muy duras y no se me daban muy bien, hasta que el último día justo dije «a ver esta», porque me habían hablado muy bien. La probé sólo un pegue justo antes de volver y me enamoré. Es súper bonita.

Y luego ya volviste…
Sí, hemos hecho tres o cuatro viajes de tres o cuatro días, hemos estado probando, con miedo a que se metiera el calor, y he ido avanzando poco a poco en la vía. Hubo un paso a bloque en la tercera chapa que me tiró muchas veces y que me desmoralizaba un poco. Y luego cada vez me caía más arriba; cada vez llevaba mejor el antebrazo y cuando me caía intentaba hacer un poco de reposo, una serie de entrenamiento, para cogerle la resistencia y así… Lo que pasa es que le he dado muy pocos intentos, porque me quedaba tan agotada que tenía que descansar el día siguiente. Le daba un intento, me caía ahí arriba en el metro 35 y al día siguiente muerta. ¡Esa es la falta de entreno! Se nota, cuando no estás entrenada, que no se pueden dar muchos pegues a las vías.

De todos modos, te da una motivación extra el poder verte fuerte en roca, ¿no?
Sí, la verdad es que no me veo mal últimamente. Otras vías por debajo las he hecho rápido y tengo más proyectos en mente: otra a punto de hacer y muchos proyectos para el verano, de viajes, hacer algo de tapia, un poco de búlder…

O sea que tienes muchos proyectos… ¿Algún viaje que se pueda explicar?
Queremos ir en agosto a Suiza a hacer búlder, y en octubre tengo tres semanas y probablemente vaya a Estados Unidos. No sé exactamente el destino y si va a ser un viaje fanático o más de búlder y tapia, ya veremos.


 

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