La comunidad de la escalada en Francia ha celebrado de forma unánime la primera ascensión de Le bombé bleu realizada por Erwan Legrand en Buoux. Y es que esta vía era uno de los grandes proyectos pendientes de la escalada de dificultad en aquel país. Una ruta legendaria con una larga historia.
“Había soñado con este momento durante mucho tiempo”, asegura el joven escalador galo de 17 años, quien se llevó el gato al agua el pasado 11 de febrero, “después de 15 duras sesiones intentándolo”. “Esta ascensión significa muchísimo para mí, más que cualquier otra; completar una vía tan hermosa, mítica e histórica en mi escuela de casa es más de lo que podría haber soñado”, añade.
El trabajo de Erwan Legrand en Le bombé bleu ya había comenzado a sonar en otoño, cuando protagonizó enlaces muy prometedores que dieron a entender que estaba cerca de conseguir el encadenamiento. Este invierno, se lo planteó como su objetivo principal y se enfocó en él hasta conseguir el punto rojo. Un encadenamiento que logró a pies desnudos, sin usar pies de gato.
“El momento en que me di cuenta de que lo había conseguido fue el más intenso que he vivido hasta ahora; nunca lo olvidaré”, explica. Y desgrana cómo “detrás de este momento de triunfo hay decenas de intentos fallidos, dolor constante en los dedos de las manos y de los pies, y largas esperas frustrantes debido a la lluvia implacable de este invierno. Todo esto me llevó a mis límites mentales como ningún otro proyecto lo había hecho antes; fue como una prueba para mí, una experiencia de la que aprendí mucho en muchos sentidos y de la que salgo más fuerte”. “Nunca te rindas”, concluye.
Proyecto desde 1991
Le bombé bleu nació como proyecto en 1991, de la mano del histórico Marc Le Menestrel, quien equipó la vía con una visión de lo más futurista en una escuela que en aquellos momentos era lo más de la dificultad mundial. Erwan Legrand le agradece esa capacidad de ver más allá y de “preservarla de ser tallada, en una época en la que la mayoría de la gente no habría creído que pudiera escalarse utilizando únicamente las presas naturales”.
En los 35 años que han pasado desde entonces, nadie se ha olvidado de ella. De hecho, atrajo inmediatamente la atención de uno de los grandes nombres de la época, Ben Moon. El británico invirtió esfuerzos denodados en intentar realizar la primera ascensión de Le bombé bleu, que se le resistió a pesar de haberse construido una réplica en el rocódromo de su casa para entrenar.
Fred Rouhling, Stefan Glowacz, Chris Sharma o Iker Pou también le dieron algunos pegues, pero ninguno de ellos fue capaz de acercarse al encadenamiento, lo que fue dando a la vía el tinte legendario que tiene hoy en día. Más recientemente, otras grandes figuras de la escalada deportiva se han estrellado contra Le bombé bleu, como Alex Megos o los fortísimos locales Charles Albert y Nico Pelorson.
Sin propuesta de grado
Erwan Legrand no ha acompañado su encadenamiento con propuesta de grado alguna. Sí se sabe que el paso clave de la vía es un infame dinámico desde un monodedo a un bidedo (un movimiento valorado entorno al 8A+/B), seguido de un tramo de 8c+. En cualquier caso, el francés ha querido poner el foco sobre la belleza de los movimientos, más que sobre su grado de dificultad.
Hasta ahora, Erwan Legrand ha encadenado dificultades de hasta 9a, con realizaciones como la repetición de Culture gym o la primera ascensión de Beginning of the strongness, ambas en Buoux.








