Artículo técnico

¿Cómo se fabrican las cuerdas de escalada? Tecnología, tratamientos y cuidados

La cuerda es el elemento de seguridad por excelencia. Fabricada en poliamida, puede contar con una enorme cantidad de tratamientos necesarios para su fabricación, pero también para aportar unas características de acabado que la adapten a diferentes disciplinas y decorados. En este artículo te ayudaremos a conocer la nomenclatura, muchas veces compleja, que se usa en el sector.

Autor: JOSÉ I. GORDITO | 1 comentario | Compartir:
Riccardo "Sky" Scarian y Silvia Loreg- gian poniendo a prueba la cuerda, y el resto del material, en la vía Surveiller et punir (7a+) del Verdón, Francia.
Riccardo «Sky» Scarian y Silvia Loreg- gian poniendo a prueba la cuerda, y el resto del material, en la vía Surveiller et punir (7a+) del Verdón, Francia.

ÍNDICE: Fases de la fabricación | Acabados y sistemas constructivos | Procesos químicos | Otros procesos y tratamientos | Entonces, ¿qué escoger? | Mantenimiento y cuidados.

Aunque los procesos de construcción son similares, pues la mayoría de cuerdas para deportes de montaña se fabrican con el sistema de alma + funda o camisa (kernmantle), centraremos este artículo en las cuerdas dinámicas para uso en escalada. Dejaremos fuera las ideadas para espeleología y barrancos pues son algo diferentes tanto en elaboración como en materiales.

Las cuerdas dinámicas para uso en escalada se confeccionan básicamente en poliamida debido a dos de sus propiedades: resistencia y capacidad de elongación.

Fases de la fabricación

La primera fase de la fabricación consiste en someter a los hilos de dicha materia prima a un proceso de torsión y retracción (encogimiento) que estabiliza las fibras, las dota de capacidad de movimiento y por tanto de absorción de energía. El resultado para el hilo es su paso de semiestático a dinámico, y para el producto acabado adquirir homogeneidad en toda su longitud permitiendo un funcionamiento óptimo a lo largo de su extensión.

Algunos fabricantes hablan de este proceso como exclusivo y, si bien es cierto que cada uno lo hace “a su manera”, con su maquinaria, con sus secretos para lograr mejores resultados frente a su competencia y dotándolo de nombres atrayentes, es tan básico para la producción de una cuerda de escalada como el uso de harina para la elaboración del pan.


 

A estas fases, que incluyen igualmente la disposición en bobinas de los hilos de la funda y el teñido, sigue el proceso de trenzado o creación de la cuerda propiamente dicha. Se unen camisa y alma trenzando hilos de la primera alrededor de un número variable de grupos de hilos (llamados husos) de la segunda para, finalmente, concluir (no todos los fabricantes acaban con este paso) con un proceso térmico, generalmente infrarrojos, donde las fibras de la cuerda se estiran, encogen y estabilizan armonizando sus propiedades y dotando de flexibilidad, compacidad y conservación de propiedades a lo largo del tiempo. Para este tratamiento verás nombres como Thermo Shield (Edelrid), Thermo Fluid (Beal), EverFlex (Petzl)…

Acabados y sistemas constructivos

Conviene distinguir entre sistemas de fabricación y acabados, conocidos coloquialmente como “tratamientos”. Es cierto que determinados procesos y sistemas constructivos derivan en productos finales con características concretas.

Este es un asunto que abordaremos a continuación, focalizando posteriormente la atención en esas aplicaciones, especialmente químicas, que mejoran las características de las cuerdas cuando se emplean en diferentes terrenos.

Algunos ejemplos de esos sistemas constructivos son, entre otros:

Los trenzados diferenciales. Con ellos se consigue tanto cambios de color como de diseño. Sirven para distinguir diferentes secciones de la cuerda. Es el sistema habitual de producción de las “bicolores” que, a partir del centro, pasan a ser distintas facilitando así el plegado, su uso en polea y permitiendo una identificación rápida para, por ejemplo, el montaje de un rápel con una sola cuerda.

Los trenzados compuestos. Proponen la modificación parcial tanto de color como de textura de la superficie de la camisa. Es una tecnología que se emplea principalmente en los chicotes o extremos (generalmente los primeros o últimos 5 metros).

El tacto rugoso y el diseño llamativo de estas áreas, obtenido gracias a la inserción de una cinta que se entreteje en la camisa, es una importante aportación de cara a la reducción de accidentes cuando se escala en polea, pues el asegurador percibe claramente que se acerca el final de la cuerda. Para la creación de cuerdas bicolor también se emplea una tecnología similar que produce un cambio de patrón en el centro de la cuerda logrado por la incorporación de una cinta bicolor que se entreteje en la camisa.

Los trenzados especiales. En el proceso de trenzado estándar se cruzan dos hilos con otros dos (lo que se llama tándem de trenzado simple). Sin embargo hay fabricantes que cruzan un solo hilo con otro para obtener una estructura de camisa más fina y compacta que mejora la resistencia a la abrasión, aporta mayor suavidad y un mejor deslizamiento por los aparatos y seguros intermedios. Verdaderamente útil para uso en polea y escalada deportiva intensiva.

Los procesos de unión de camisa y alma. El deslizamiento entre las dos partes principales de la cuerda produce multitud de efectos negativos como un mayor deterioro por fricción, una menor estabilidad dimensional a lo largo del tiempo y la producción de arrugas: lo que comúnmente se denomina “efecto calcetín”. Estas arrugas pueden interrumpir el deslizamiento por la superficie, los seguros y los aparatos, comprometer el frenado, etc… Los fabricantes han desarrollado diferentes sistemas para juntar ambas partes, desde la unión de las mismas en el proceso de trenzado hasta el empleo de un adhesivo que las solidariza.

Esta capa de “pegamento” hace que, en caso de corte o comienzo de desgarro, alma y funda no se separen, permitiendo el paso de los aparatos y actuando a la vez como un muro protector extra. Una especie de escudo que preserva el alma… ¡sin reducir la flexibilidad global de la cuerda!

Bobinas de trenzado para cuerdas de escalada
Máquina de torcer hilos (uno de los primeros procesos de fabricación de la cuerda) de los fabricantes catalanes Kordas. Foto: Curro Martínez.

Para este proceso verás nombres como Stability de Korda’s, Unicore de Beal, Linktec de Edelrid… También hay fabricantes que optan por realizar esta unión solidaria únicamente en las puntas de las cuerdas (evitando que se abra y, por tanto, aumentando su durabilidad), como es el tratamiento mediante ultrasonidos UltraSonic Finish de Petz.

Con el objetivo de ofrecer una barrera adicional en caso de corte o desperfecto lateral importante los fabricantes también han aportado otras soluciones. La más revolucionaria es la creación de una tercera estructura entre el alma y la funda constituida por una serie de hilos paralelos al eje de la cuerda. Una verdadera armadura que envuelve el corazón.

Ese donde se encuentra el auténtico elemento de seguridad pues la camisa ejerce, ante todo, de cubierta protectora lamentablemente vulnerable dado lo agreste del medio donde se desarrolla la actividad. Titan System (de Korda’s) es el nombre comercial de uno de estos sistemas pioneros.

Procesos químicos

Si bien el uso de adhesivos que solidarizan camisa y alma podrían incluirse en esta categoría, he preferido destinar este apartado a los tratamientos químicos que se aplican a los hilos para prolongar la vida de las cuerdas, facilitar su manejo o evitar que capten demasiada humedad.

A propósito de esta última cuestión decir que una cuerda sin tratar puede absorber hasta el 50% de su propio peso en agua. Los apartados 2.1.2 y 3.2 de la norma Water Repellent 101:2019 de la UIAA exigen una absorción de agua inferior al 5% (siguiendo un cuidado protocolo) para considerar eficaz cualquier tratamiento aplicado con finalidades hidrófugas.

Una cuerda que capta agua y posteriormente se congela ve reducida su capacidad de absorción de energía (es cierto que desde algunos puntos de vista estrictamente físicos la congelación podría proporcionar cierta ventaja de dispersión en forma de calor en determinadas situaciones…), aumenta de peso, es más difícil de manipular, etc. Una serie de problemas que es mejor evitar cuando se afrontan escaladas en condiciones invernales.

Para evitarlos, los fabricantes impregnan los hilos del alma y la funda con compuestos químicos hidrófobos antes de la producción de la cuerda. Dichos compuestos se polimerizan a alta temperatura y de su calidad y de la del proceso depende no solo la eficacia, sino su duración en el tiempo.

No todos los productos tienen la misma capacidad, ni todos son inocuos para las personas o el medio ambiente. Conviene conocer qué compuestos utiliza cada fabricante y elegir el más adecuado para la actividad pero, también, para causar el menor impacto sobre el planeta.

Hace viento y lanzas las cuerdas para rapelar... MAL. Seguramente se te van a enredar.  (Dani Castillo Clownclimbing)
Hace viento y lanzas las cuerdas para rapelar… MAL. Seguramente se te van a enredar.

Los tratamientos químicos destinados a evitar la absorción de agua también son una excelente barrera contra el polvo y otros agentes, y aportan una mayor resistencia a la abrasión. Es por ello que algunos fabricantes los aplican exclusivamente en las camisas de sus cuerdas para “uso en seco” reservando la aplicación sobre los hilos del conjunto alma + funda para sus artículos destinados a uso invernal o de empleo en ambientes húmedos.

Para los procesos de tratamiento de los hilos de la camisa verás nombres como Dry Cover (Beal), Total Dry, Duratec Dry (Petzl), Full Dry (Black Diamond)… Y para los de tratamiento de funda y alma denominaciones como Golden Dry (Beal), Ice System, Pro Dry (Edelrid), Guide UIAA Dry (Petzl), UIAA Dry (Mammut)…

Otros procesos y tratamientos

Las puntas de las cuerdas acostumbran a ir soldadas o “rematadas” con un acabado térmico que, en ocasiones, se realiza mediante ultrasonido. La finalidad es unir la camisa y el alma para aportar mayor duración evitando que los extremos se abran.

Ciertos fabricantes marcan el centro o determinadas partes de sus modelos con una tinta especial que no afecta las características de la cuerda pero permite una identificación clara tanto de la mitad como del tramo que está en uso o bien información sobre la cantidad restante.

Algo muy útil para facilitar plegados, montaje de rápeles y advertir al asegurador de la proximidad del final. Algunas marcas venden estos productos para que los escaladores los apliquen sobre sus cuerdas.

Personalmente los empleo muchísimo, tanto para realizar marcas informativas como para identificar las puntas de las que acostumbro a retirar los precintos evitando así enganchones en las instalaciones de rápel o en lajas de roca por las que pueda circular la cuerda durante su recuperación.

Uno de los procesos adicionales que realizan algunos fabricantes es un plegado que deja las cuerdas listas para su empleo sin necesidad de deshacer en el primer uso la rotación producida por un sistema de embalaje tipo “bobina”. Todo un “de la tienda a la base de la pared” donde solo hay que recordar una cosa: conservar el medio ambiente evitando dejar residuos como precintos, fichas técnicas y otros elementos del propio envoltorio.

Ejemplos de esto serían el ClimbReady de Petzl o el Magic Pack de Beal, que evitan las maniobras incorrectas por parte del usuario, aumentando la longevidad de la cuerda.

Entonces, ¿qué escoger?

Como habrás podido observar, hay determinados procesos inherentes a la fabricación de las cuerdas mientras que otros solo son acabados opcionales. Los fabricantes prestigiosos emplean la más alta tecnología en sus procesos constructivos y han desarrollado sistemas de trenzado, de unión de la camisa con el alma o de protección de esta última que los caracterizan.

Si eres un escalador deportivo ocasional podrás apañarte con una cuerda sin camisa y alma solidaria, pero si lo tuyo es el uso intensivo sobre todo en pared no deberías renunciar a un artículo fabricado incorporando ese proceso.

Si escalas en invierno resulta obligatorio utilizar cuerdas con doble tratamiento hidrófugo (aplicado sobre los hilos de la camisa pero también sobre los del alma) y a ser posible de la más alta calidad. No todas las cuerdas funcionan igual en ese sentido y hay marcas que destacan por la duración de sus tratamientos a lo largo del tiempo pero, sobre todo, por su eficacia.

Cuerdas Maxim
Cogiendo cuerda para realizar un chapaje rápido. 📷 Cuerdas Maxim

Mantenimiento y cuidados

El polvo y la tierra de la base de las paredes hacen recomendable el uso de una bolsa + tela o lona que proteja la cuerda de la suciedad por mucho tratamiento químico que tenga aplicado sobre la camisa.

Recuerda que los acabados no son infalibles ni, por supuesto, muy longevos. Y ya sabes: si eres un poco “vaguete” (o no quieres perder ni un segundo) escoge cuerdas que vengan plegadas de un modo que no te complique la primera utilización.

A veces no resulta sencillo desplegar y las torsiones que se acumulan el primer día acortan espectacularmente la vida de las cuerdas, impidiendo además la correcta circulación por seguros y aparatos de freno.

Tampoco olvides lavar tus cuerdas con un jabón específico si consideras que ha acumulado mucha suciedad. La forma más suaves es el lavado a mano con agua tibia en la bañera, aunque también se puede usar el ciclo de lavado de lana en la lavadora (30ºC), eso sí, no centrifugar nunca ni usar secadora y bajo ningún concepto poner la cuerda a secar a pleno sol.

Es mejor extenderla holgada y abierta sobre el suelo en un lugar fresco y oscuro. Los lavados acortan la vida de los tratamientos químicos, es cierto; pero el polvo y otros residuos son fuentes abrasivas que cortan las fibras textiles.

En sus páginas webs los fabricantes suelen incluir un manual con los procedimientos de revisión y mantenimiento de las cuerdas que conviene tener en cuenta.

José I. GORDITO / Redacción Desnivel


 
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Comentarios
1 comentario
  1. Muy buen Artículo!

    Hacía tiempo que no leía algo que aportase nueva info sobre las cuerdas de escalada… Cómo por ejemplo el proceso de transformación de un hilo semiestático a dinámico.

    Y terminología más técnica en cuanto al tipo de trenzado (yo me refiero a ellos cómo trenzado en cuadradillo y espiguilla, más comprensible y visual cuando lo explico en cursos).

    Ha estado genial.

    Muchas gracias.

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