La tecnología que hasta hace poco parecía reservada a las películas de ciencia ficción acaba de dar un importante paso en el mundo del rescate en montaña.
El servicio Fire & Rescue de Nueva Gales del Sur (Australia) ha llevado a cabo con éxito el primer rescate de senderistas desaparecidos utilizando un dron dotado de inteligencia artificial, visión térmica, altavoz y foco de alta potencia, un sistema que permitió localizar a dos excursionistas extraviados en plena noche en el Parque Nacional Kosciuszko en menos de cinco horas desde que se denunció su desaparición.
Los dos jóvenes, ambos de poco más de veinte años, habían abandonado accidentalmente el sendero Dead Horse Gap, a unos 35 kilómetros al suroeste de Jindabyne, y no regresaron al punto de encuentro previsto.
Cuando cayó la noche, la Policía de Nueva Gales del Sur organizó un dispositivo conjunto con el Servicio Estatal de Emergencias (SES) y solicitó el apoyo de la unidad de drones del servicio Fire & Rescue. El equipo desplegó un sistema aéreo pilotado remotamente equipado con una cámara térmica y un software de inteligencia artificial capaz de analizar en tiempo real las imágenes y distinguir automáticamente la presencia de personas entre la vegetación, incluso en condiciones de oscuridad.
Una vez localizados, a unos 500 metros del sendero, comenzó la parte más llamativa de la operación. Los excursionistas utilizaron la luz roja de un teléfono móvil para señalar su posición al dron, mientras que el propio aparato estableció contacto con ellos mediante un altavoz integrado.
Al mismo tiempo, su potente foco iluminó el terreno y sirvió para guiar a los rescatadores hasta el lugar exacto donde se encontraban. Los dos montañeros presentaban únicamente síntomas leves de exposición al frío y no necesitaron atención médica.
Ahorro decisivo de tiempo
Para los responsables del operativo, el verdadero valor de esta tecnología reside en el tiempo que permite ahorrar y en la reducción del riesgo para los equipos de rescate. El inspector Phillip Eberle explicó que una búsqueda que podría haberse prolongado durante varios días quedó resuelta en apenas unas horas, minimizando además la exposición de voluntarios y rescatadores a una operación nocturna en terreno montañoso.
El siguiente objetivo del servicio australiano es desarrollar sistemas que permitan a estos drones transportar mantas térmicas, alimentos o material de emergencia a personas atrapadas en la montaña antes incluso de que lleguen los equipos de rescate.
Aunque el empleo de drones en operaciones de búsqueda es ya habitual en numerosos países, la incorporación de algoritmos de inteligencia artificial capaces de identificar automáticamente a una persona y mantener comunicación directa con ella representa un salto cualitativo.
Más que sustituir a los rescatadores, estas herramientas prometen convertir las primeras horas de una búsqueda —las más decisivas para encontrar con vida a una persona desaparecida— en un proceso mucho más rápido, preciso y seguro.











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