Como viene siendo norma en los últimos años, los Piolets d’Or 2026 tendrán una mención especial femenina en la figura de Tiphaine Dupérier. La alpinista y esquiadora francesa será reconocida por la primera ascensión en estilo alpino de la ruta Schell del Nanga Parbat (8.125 m), seguida del primer descenso con esquís de la montaña.
Tiphaine Duperier sucede en el palmarés de esta mención especial femenina de los Piolets d’Or a las eslovenas Anja Petek y Patricija Verdev. La española Sílvia Vidal inauguró este premio en 2021, que también ha recibido Nives Meroi.
Estos son los argumentos que ha esgrimido la organización para valorar el galardón a Tiphaine Dupérier:
En 2025, posiblemente una de las ascensiones —y descensos— en altura más significativos realizados por una alpinista fue la primera ascensión en estilo alpino de la ruta Schell por la vertiente Rupal del Nanga Parbat, seguida del primer descenso con esquís desde su cima, a 8.125 metros.
Tiphaine Dupérier es guía de montaña y patrullera de pistas, originaria del macizo de Bauges y residente actualmente en la Alta Tarentaise. Formó parte en el pasado del Groupe Excellence Alpinisme National (GEAN), el programa de formación de alto nivel de la Federación Francesa de Clubes Alpinos. Actualmente es conocida, sobre todo, por sus descensos extremos con esquís en las grandes cordilleras y a gran altitud.
Dupérier y su compañero desde hace años, Boris Langenstein, intentaron por primera vez el Nanga Parbat en 2019. En su primer intento de cumbre, por la ruta normal Kinshofer, el empeoramiento del tiempo les obligó a descender: Dupérier se retiró justo por debajo de los 8.000 metros y Langenstein desde los 8.040 metros. En un intento posterior, Langenstein alcanzó la cima y descendió esquiando desde los 8.080 metros, reuniéndose después con Dupérier, que había detenido su ascenso alrededor de los 7.800 metros.
En 2024 regresaron para intentar la vertiente Rupal de la montaña y, junto al alemán David Göttler, se vieron obligados a retirarse a 7.524 metros de altura en la ruta Schell, abierta en 1976 y que hasta entonces había recibido menos de diez ascensiones.
Los tres regresaron en 2025, después de haberse aclimatado previamente en Nepal. Entre el 21 y el 24 de junio realizaron la primera ascensión en estilo alpino de los aproximadamente 3.500 metros de la ruta Schell. Dupérier y Langenstein descendieron desde la cima con esquís, mientras que Göttler esperaba poder bajar en parapente, pero el viento era demasiado fuerte. Acompañó a sus compañeros hasta los 7.700 metros, donde finalmente pudo desplegar su vela y llegar al campo base en aproximadamente media hora.
La falta de nieve en un punto de esta parte del descenso obligó a Dupérier y Langenstein a quitarse los esquís durante un corto tramo; también realizaron un rápel de 30 metros. El resto del recorrido lo hicieron esquiando. Ambos pasaron la noche a 7.600 metros, después de haber transportado hasta la cima una tienda, esterillas y un hornillo —pero sin sacos de dormir—, además de sus esquís.
La tarde siguiente acamparon a 7.400 metros y, el día 26, alcanzaron los 6.000 metros, esquiando prácticamente todo el recorrido. Debido al calor, el terreno situado por debajo de esa cota parecía un campo de batalla y, combinando un esquí de supervivencia, algunos rápeles y varios tramos de descenso a pie, lograron llegar a los 4.500 metros, desde donde caminaron hasta el campo base.
Dupérier y Langenstein habían cumplido así un sueño perseguido durante siete años, una aventura que los tres alpinistas consideraron posiblemente el punto culminante de sus respectivas carreras alpinísticas hasta ese momento.
Naturalmente, Dupérier ha realizado en los Alpes numerosos descensos con esquís de gran relevancia, además de varias ascensiones formando parte de cordadas íntegramente femeninas. Entre ellas figuran la Ratti-Vitali de la cara oeste de la Aiguille Noire de Peuterey (macizo del Mont Blanc), la ascensión invernal de la arista sur de la Aiguille Noire de Peuterey, la ascensión invernal de la arista Innominata (Mont Blanc), Beyond Good and Evil (Aiguille des Pélerins) y la cara norte del Cervino.
Entre sus numerosos descensos con esquís en pendientes pronunciadas destaca también una nueva combinación en la cara norte de la Aiguille Blanche de Peuterey, que descendió sin realizar ningún rápel junto a Vivian Bruchez, Tom Lafaille, Boris Langenstein y Guillaume Pierrel.










Comentarios