La Librería Desnivel cumple 20 años presentando la novela «8.848 Clama Everest»

En la Librería Desnivel dimos la bienvenida a «8.848 Clama Everest» del mexicano Jorge M. Mier, ganadora del Premio Desnivel de Literatura de Montaña 2018. Rodeados de amistades, autores y muchos recuerdos. Celebrando que hace 20 años Walter Bonatti inauguró la librería y que también hace 20 años se inició el Premio Desnivel de Literatura.

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Jorge M. Mier ganador del Premio Desnivel de Literatura por su obra "8.848 Clama Everest" en la entrega del Premio en la LibrerÍa Desnivel
Jorge M. Mier ganador del Premio Desnivel de Literatura 2018 por su obra «8.848 Clama Everest» en la entrega del Premio en la LibrerÍa Desnivel   ©Darío Rodríguez/DESNIVEL

Hace 20 años, un 15 de diciembre de 1998, tuvimos el privilegio de que Walter Bonatti inaugurara la Librería Desnivel. Fue un gran día, en realidad varios días de vivirle y compartir.

Desde entonces la Librería Desnivel ha sido un punto de encuentro cultural en torno a la montaña y la aventura, por donde han pasado casi todos los personajes claves de estos años y este mundo de montañas dentro y fuera de nuestras fronteras, dando conferencias y compartiendo horas de conversación… Desde Reinhold Messner, a Dean Potter… alpinistas y escaladores catalanes, aragoneses, maños, vascos, andaluces…

Muchos que ya no están entre nosotros y que dejaron aquí una profunda huella. Gentes de todos los rincones en más de 1.000 encuentros compartidos en estos 20 años de puertas abiertas a experiencias y sentires.

Aunque desde 1998 es librería de montaña nació 100 años antes, como librería de barrio en pleno barrio de las letras, en la misma calle en la que durante un tiempo vivió Cervantes. Así que este lugar elegante y antiguo en el que nos reunimos lleva mucho tiempo albergando libros e historias, quizá por eso nos sentimos tan cómodos entre sus paredes y la gente se lanza a hablar sin pudor.

La noche del martes nos reunimos para para presentar el libro ganador del Premio Desnivel de Literatura en esta edición: 8.848 Clama Everest, junto con su autor Jorge M. Mier, pero saltamos de un tema a otro sin pudor, con esa espontaneidad que solo se da en los lugares seguros y confidentes.

Como Sebastián Álvaro que contó cómo fue la inauguración con Bonatti en la que, junto a Darío Rodríguez, le entrevistaron en profundidad durante cuatro horas y eso que no le gustaba conceder entrevistas…

Hace veinte años fue un momento de creaciones y aventuras y en ese 1998 David Torres con su Nanga Parbat, inauguraba también el palmarés del Premio Desnivel. Un proyecto que empezó con la fuerza de cualquier sueño, con la creencia de que era importante potenciar la literatura de montaña en lengua española, pues casi toda la literatura de montaña que nos llegaba eran traducciones.

Y desde entonces 19 libros ganadores y muchísimos que han pasado por nuestras manos, algunos viendo la luz… este año 115 manuscritos y por primera vez el ganador estaba al otro lado del Atlántico. Como dijo Darío Rodríguez «Que esta 20 edición del Premio vaya fuera de nuestras fronteras, a un autor hispanoamericano, es otra vez para nosotros un buen signo, un auténtico símbolo, de lo que es esta lengua que une.

Y también del espíritu de Desnivel, una revista, una editorial con la que siempre hemos buscado llegar a la comunidad más amplia posible, alejándonos de aquello que nos separa para hablar de lo que nos apasiona y nos une: la montaña».

Jorge M. Mier viene de lejos para recoger el Premio Desnivel de Literatura y su «criatura»; con tres días de jet lag asegura no saber dónde está y al mismo tiempo se le ve con las ideas claras y con la capacidad de contar intacta. Abierto a la sorpresa, como ya lo estuvo cuando se lanzó a la montaña sin ser aficionado, solo porque su libro se desarrollaba en ese escenario «y ya no he podido dejar de ver montañas, y escalarlas».

Algo esencial para Jorge y su deseo de escribir en primera persona «me gusta contar desde el yo, donde las sensaciones son muy importantes, por eso me acerqué a la montaña, porque necesitaba poder explicar la sensación física y los procesos sicológicos, encontrar la voz en situaciones tan extrañas para mí».

Nos cuenta, compartiendo mesa con Darío, Pati Blasco, Sebastián Álvaro y también César Pérez de Tudela, que viajó a Nepal porque después de escalar los volcanes de México y documentarse profundamente en libros, entrevistas y contacto con gentes del mundo montañero, veía que el tema de los sherpas le quedaba demasiado lejano, por eso quiso profundizar más, para huir de los estereotipos «el cliché que tienes formado en tu cabeza sobre el pueblo sherpa cuando estás ahí, incluso si se confirma, deja de ser un cliché para formar parte de una persona concreta y como escritor te sientes con más confianza».

Desde la trayectoria vital y profesional de Henry, el protagonista, vamos recorriendo el Annapurna, el Everest y toda una vida de recuerdos montañeros que no son solo escaladas sino la asociación de las montañas y la escalada con el cambio, con la transformación del mundo y de uno mismo.

Como dice el autor «quería contar principalmente la fraternidad inesperada que surge en determinadas circunstancias, aquello que nos hermana y que nos hace responsables los unos de los otros. Ese es un proceso de transformación y por eso el cambio también es un elemento central en la novela».

La montaña es casi un personaje en sí mismo, como pasa con esta Librería Desnivel, o con el Premio Desnivel de Literatura, que cobran vida más allá de lo que representan.

Transitando diferentes generaciones, diferentes momentos estelares, como sucede también en la novela de Jorge M. Mier «un abuelo y un nieto que tienen la misma pasión pero que la entienden de maneras diferentes».

Es una novela en la que ves un montón de las cosas que están ocurriendo en el alpinismo actual: invernales, rapidez, la ambición, la presencia de los medios de comunicación… y también mucho de lo que siempre ha movido a los alpinistas a subir montañas. Cuando le preguntan cómo sabía de lo que era importante hablar sin ser un experto en montañas Jorge explica con humildad «es cuestión de estar atento y escuchar cuál es la charla en este momento».

Y la charla, como siempre, es amena y sincera. Y nos acompaña durante tiempo… ojalá que otros 20 años más.

Pati Blasco


 
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1 comentario

  1. Hola amigos, desde Granada mi enhorabuena más afectuosa por este veinte aniversario.
    Soy parte de la familia Desnivel de la que formo parte desde sus inicios en1.981 con aquel sencillo número 1 de la Revista en blanco y negro con la foto en portada de Paco Aguado y La Meije al fondo.
    Además de la publicación de las tres revistas, el que es para mí vuestro mejor mérito, y el de Darío cómo su Director, ha sido y es el rescate del montañismo y alpinismo clásico su filosofía y su historia mediante la publicación de libros que difícilmente nos llegaban o si no hacían lo eran en otros idiomas.
    Esto es remarclable particularmente para el conocimiento del mismo por parte de generaciones recientes.
    Mucho ánimo para seguir adelante y un fuerte abrazo.

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