Por lo que contáis en el texto es un libro que empezasteis a gestar hace años en un campo base…
Sí. A veces en un campo base puedes llegar a aburrirte si el mal tiempo no da oportunidad de subir a la montaña. Se nos ocurrió que las experiencias de Carlos en los ochomiles podían ser una buena historia que contar por él mismo.
A él le gustó la idea pero me pidió que yo le ayudara a corregir los textos y a hacer una introducción de cada montaña, para que el lector pudiera situar el contexto de la historia que Carlos contaría. Así, cada capítulo tiene dos partes: la introducción-descripción de cada montaña, que es lo que he escrito yo, y las vivencias de Carlos al intentar escalarla, escritas por él mismo.
En la intro comentas que la historia de Carlos es irrepetible ¿Cómo no contarla?
La etapa de Carlos en los ochomiles es solo una de las muchas que ha tenido como alpinista pero permite establecer un hilo conductor que muestra su trayectoria. No hay nadie que haya hecho lo que Carlos ha conseguido, es una fuente de inspiración no solo para alpinistas, sino para cualquier persona y de cualquier edad.
Su historia trasciende el mundo de la montaña, es una lección de vida para cualquiera. Pero, no todo es ideal y perfecto, también hay miedos, frustraciones, dudas, lesiones… y Carlos es un excelente narrador para mostrar todo eso y así poder comprender su trayectoria, que es la de una persona que ama profundamente las montañas y tiene una motivación infinita.
La historia de Carlos en los ochomiles tiene, además, su inicio y final en el Manaslu, es redonda, lo que ayuda a mostrar la evolución del alpinismo en general, y del propio Carlos en particular.
¿Qué dirías que aporta «Los ochomiles de Carlos Soria» en relación a la historia de Carlos que no tengan los otros escritos como su biografía o el del accidente en el Dhaula?
Sobre todo que está escrito en primera persona: es su historia contada por él, basándose en sus recuerdos y apoyándose en los diarios de sus expediciones. Te permite conocer muy bien al personaje, con sus motivaciones, éxitos y fracasos, y el vínculo emocional que establece con montañas que, en algunos casos, ha intentado escalar hasta 14 veces… Si hay algo que caracteriza a Carlos cuando habla es el decir las cosas claras. El libro es un buen ejemplo de ello.
¿Y a nivel de ochomilismo, qué puede aportar? Porque los catorce son igual de protagonistas que el propio Carlos…
«Los ochomiles de Carlos Soria» es también una guía práctica para conocer los ochomiles. Incluye una descripción de cada uno de ellos pero, sobre todo, de la ruta de ascenso normal, que es algo que no se puede encontrar en ningún otro libro. El libro te permite conocer mucho mejor los 14 ochomiles y lo que significa ascender a esas montañas.
¿Qué ha sido lo más difícil de escribir este texto a cuatro manos?
No ha habido nada difícil, lo único que cada uno ha llevado su ritmo en función de las ganas de escribir y de la disponibilidad de tiempo. A ambos lo que nos gusta es estar en la montaña, y sentarte a escribir puede hacer que tengas que sacrificar salidas.
Ha habido veces que él era el que estaba más motivado con el libro y ha habido otras que era yo… pero nunca ha supuesto un problema. Incluso lo olvidamos durante más de un año, hasta que Darío nos animó a acabarlo.
¿Y lo más gratificante?
La escritura de los capítulos nos ha dado pie a comentar muchas historias de montaña, propias y ajenas, e incluso a adquirir una perspectiva global de todas estas experiencias; a veces se va tan deprisa que cuesta pararse a recapitular.
El libro ha facilitado eso, y muestra que, a pesar de las prisas, hay una coherencia total en la trayectoria alpinística de Carlos.
Para Carlos era muy importante que tú aparecieras en un papel protagonista como autor del texto… y tú no lo tenías tan claro…
Yo le he ayudado a que el «Los ochomiles de Carlos Soria» estuviera listo y he escrito la parte descriptiva de los ochomiles. Pero, creo que la historia interesante es la de Carlos, tanto en conjunto como en cada una de las montañas.
Mi presencia no tiene más relevancia que la de mostrar los lazos de amistad que ha establecido con sus compañeros durante 7 décadas. Carlos siembre ha estado rodeado de grandes amigos, y yo tengo la suerte de ser uno de ellos.
¿Han sido clave las numerosas expediciones que habéis compartido para poder entender la manera de vivir el ochomilismo de Carlos y para conocer las anécdotas que se relatan tanto las vividas como las que no?
Sí, porque compartir tanto tiempo da la oportunidad de hablar y discutir muchos asuntos, al margen de que yo he participado en 17 de esas expediciones. En cualquier caso, el texto que relata sus ascensiones está escrito por él: él ha elegido qué contar y cómo.
¿Qué ha significado para ti viajar con Carlos a tantas montañas?
Un lujo absoluto. No solo por todo lo que he aprendido, si no por todo lo compartido. Es curioso, Carlos es 34 años mayor que yo, es mayor de lo que serían mis padres, pero siempre he tenido la sensación de estar con un amigo.
¿Qué es lo más esencial que dirías trasmite «Los ochomiles de Carlos Soria»?
Las ideas y vivencias de un alpinista único relatadas en primera persona, lo que te permite conocer su trayectoria y cómo son los ochomiles, de los que suele ser difícil encontrar información concreta.












