Isidoro Rodríguez Cubillas, amigo de Pedro y gran conocedor de la historia del montañismo, recorre en este libro sus aperturas y su pasión, de la mano de otras voces que también tienen mucho que decir sobre una época y un personaje inspiradores.
Pedro Udaondo, puro alpinismo reconstruye medio siglo de actividad en la vida de uno de los alpinistas españoles más icónicos de la historia de nuestro deporte. A través de sus primeras escaladas en los Picos de Europa, donde fue protagonista de aperturas y ascensiones decisivas, el libro traza también su huella en Pirineos y Alpes, escenarios de algunas de las actividades más difíciles de su tiempo realizadas por alpinistas españoles.
Además de la trayectoria montañera de Pedro Udaondo, «Puro alpinismo» es un recorrido por los comienzos de la escalada, sobre todo en Euskadi y también en los Picos de Europa, donde el Picu Urriellu ocupa un papel esencial, desde el primer viaje o incursión que hizo Pedro en 1955. Ese territorio es también protagonista del libro, como tantos otros que explorará y disfrutará Pedro.
«Jueves, 8 de marzo de 1956. Pedro Udaondo y Ángel Landa comienzan a escalar dejando a sus espaldas la solitaria y fría vega de Urriellu, siempre buscando las repisas en las que hay menos nieve, sobre todo para montar en ellas las reuniones. La técnica de escalada invernal no existe en España, la están inventando ellos.
Van muy rápido y la vega les va quedando cada vez más abajo. Una pequeña y difícil travesía que hay que hacer hacia su izquierda no les plantea mayores inconvenientes y pronto alcanzan el hombro del espolón noroeste, donde este itinerario se une a la vía original de Pidal y el Cainejo. En esta última parte, al estar más tumbada, la nieve lo cubre todo, aumentando considerablemente la dificultad.
En un tramo en el que el verglás tapiza la roca, Landa se quita las botas para subir con los calcetines pues dice que se agarran mejor al hielo».
Sumergirse en este texto es hacer un recorrido por muchas escaladas y montañas y valles y personajes. Isidoro, que, además de autor del texto, fue un gran amigo del protagonista, lo cuenta con minuciosidad: los detalles de las curvas y las vías, así como el contexto histórico y los personajes que lo protagonizaban. El libro también es un viaje a una época de medios escasos y ética exigente, donde la estética de sus realizaciones eran tan importantes como la cima.
De manera sencilla y sucinta, tienes la sensación de estar ahí, cargando esas mochilas, cogiendo trenes cremallera, durmiendo a la intemperie, escalando con cuerdas de cáñamo, perdiéndote en aquellas primeras ascensiones o repeticiones cuando, al llegar a una cumbre nevada, creyendo ser el primero, encontrabas unas huellas misteriosas…
«Forjado, igual que Pedro, en un tiempo y unas circunstancias que ya no existen, Isidoro ha conseguido con esta obra, que tiene no pocos toques de novela costumbrista, transportarme hasta aquellos tiempos en que alcanzar lo cercano costaba tanto y la soledad y la aventura estaban tan aseguradas».
Juanjo San Sebastián
«A pesar de la guerra civil española, la traumática posguerra, la guerra mundial y un ambiente familiar y económico poco propicio, hombres como Pedro Udaondo y otros pocos se convirtieron en una referencia del montañismo español realizando grandes escaladas en tiempos muy difíciles y con medios muy precarios.
Sebastián Álvaro
A falta de expediciones y exploraciones a cordilleras remotas, Pedro se volcaría en desarrollar todas sus capacidades y talento alpinístico en las montañas cercanas. En aquellos tiempos, adentrarse en las montañas era enfrentarse a ellas cuerpo a cuerpo».
Pedro Udaondo: «Puro alpinismo» no se limita a la crónica deportiva. La obra está atravesada por las voces de quienes compartieron cuerda y vida con Udaondo: sus hijos, amigos y compañeros de montaña, que aún hoy reconocen en él una fuente de entusiasmo e inspiración.
«El amor por la montaña que me enseñó es una de las cosas que más le agradeceré siempre y, aunque han pasado muchos años desde la última vez que disfrutamos juntos compartiendo cuerda, le sigo echando de menos cuando realizo cualquier actividad.
Néstor Udaondo
Me imagino que es normal echar de menos a un compañero de cordada y a un padre».
«Florecía en la montaña. Se sentía en casa. Y yo disfrutaba siendo testigo de esa transformación. Y, además, era muy bonito ver cuánto le querían allí donde íbamos. Para una hija es un regalo sentir que tu padre es querido y admirado. Y así lo era aita en el contexto de la escalada».
Ainara Udaondo
Pedro Udaondo, puro alpinismo es un relato minucioso y evocador que transmite la sensación de estar allí: en el vértigo, la incertidumbre, el descubrimiento, la devoción… Un legado que sigue impulsando, a quienes lo leen, a escalar y subir montañas.












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