Yannick Flohé viajó a Estados Unidos con la idea de visitar Red Rocks, donde se encuentran dos de los problemas de 9A del país: Return of the Sleepwalker y Shaolin. Sin embargo, tuvo que cambiar de planes debido a una inesperada ola de calor que no auguraba buenas condiciones. En su búsqueda de alternativas, terminó encadenando No one mourns the wicked, otro bloque de 9A, situado en Thunder Ridge (Colorado).
“Terminé en Colorado sin proyectos concretos en mente y probé Defying gravity en mi primer día; solo necesité unos pocos intentos para encadenarlo y enseguida empecé a jugar con la entrada sentado”, explica él mismo en sus redes sociales. Efectivamente, No one mourns the wicked nació como una versión con entrada sentado del clásico Defying gravity, que Nathaniel Coleman estrenó con propuesta de 9A a finales de 2024. Posteriormente, fue repetido por Hamish McArthur y Beckett Hsin.
A la espera de las condiciones
“El principal desafío fueron las condiciones secas, el viento brutal y mi piel seca, que hacían muy difícil escalar sobre esta roca lisa y pulida”, apunta Yannick Flohé, quien precisa que “hubo días con un 15 % de humedad y un viento tan fuerte que ni siquiera podía hacer los movimientos del bloque de pie; y otros días, con nubes y lluvia, en los que la roca estaba tan adherente que podía hacer el movimiento de Defying gravity varias veces seguidas para calentar”.
Desde el punto de vista técnico, el alemán tuvo que adaptar el método a su estilo. “No one mourns the wicked se cotaba alrededor de 8A hasta incorporarse al bloque de pie, pero el método original, con un talón muy lejos a la derecha, me parecía demasiado morfológico; así que pasé varias sesiones cambiando entre distintos métodos hasta encontrar el que mejor se adaptaba a mí”.
La cuestión del grado
Yannick Flohé no tuvo dudas acerca de sus posibilidades en el problema, que le pareció más fácil de lo que esperaba: “Desde el primer día supe que podía encadenar No One Mourns the Wicked, aunque al final me llevó siete sesiones. Aun así, no creo que este bloque sea 9A, porque la batalla fue más contra las condiciones y mi piel seca que contra el propio bloque”, argumenta.
Concede que “todavía no he encadenado ningún 9A, pero sé cómo se sienten otros novenos y por eso propongo 8C+”. A pesar de que Yannick Flohé no ha tachado todavía ningún noveno, no es para nada ajeno a los grados duros en bloque. Vale la pena recordar que fue el autor del primer 8C al flash del mundo, cuando encadenó Foundation’s edge en Fionnay el pasado verano.









