Katie Lamb no necesita presentación para los aficionados al búlder. Ella fue la primera escaladora capaz de resolver 8C+, con The dark side en Yosemite, hace algo más de un año y su trayectoria de líneas duras la avala. En la misma zona de California, la estadounidense de 28 años ha realizado otra ascensión destacable. Se trata de la primera ascensión de 130 BPM, problema para el que propone 8C. Es decir, ha protagonizado la primera ascensión más dura de búlder a cargo de una mujer.
Parecía que Katie Lamb iba a completar este proyecto de forma muy rápida: “Hice todos los movimientos en apenas un par de sesiones”, apunta. Y añade que “el crux —tres movimientos de tensión sobre un apoyo de pie pésimo y regletas inclinadas— se adaptaba muy bien a mi estilo”.
Sin embargo, las cosas se torcieron inesperadamente: “De forma inexplicable, perdí uno de los movimientos cuando empecé a probarlo desde abajo. Al volverme demasiado analítica sobre cómo debía hacerse, había perdido la sensación instintiva de cómo hacerlo. Me topé con los límites de entender el movimiento de una forma puramente cerebral, a costa de desconectarme de la intuición del cuerpo”.
Así pues, esa fue la principal dificultad con la que tuvo que lidiar durante el resto de temporada hasta que por fin hubo final feliz. “Todo acabó encajando justo al final de la temporada, con un pequeño cambio hacia esos rasgos intangibles: el instinto y la intuición”, celebra.
Dejar de emular a los demás
Este proceso que ha vivido Katie Lamb en 130 BPM le ha hecho reflexionar acerca de algo importante para ella y con lo que quizás se enfrentan muchos otros escaladores y escaladoras:
A menudo me siento poco afortunada en la lotería de las habilidades innatas para escalar porque, entre la gente con la que escalo, casi nunca soy yo quien resuelve primero un proyecto. Así que he pasado mucho tiempo intentando emular físicamente lo mejor que veo en los demás, quizá cayendo en la trampa moderna de creer que siempre hay una solución para hacer que mi cuerpo, mis sensaciones y mi forma de escalar sean exactamente como quiero.
En este proyecto, Katie Lamb se vio obligada a regresar a sus sensaciones y habilidades para poder encadenar, sin dejarse influir por otros.










