
La secuencia está perfectamente memorizada, todos y cada uno de lo maticesnecesarios para una perfecta combinación de fuerza y técnica. Un pegue, otro,y otro más. Nada. De dos inexistentes regletas y un canto para el pie todavíamenos generoso, salir a un enclenque bidedo y si aguanta el bloqueo, lanzarse endinámico al canto de salida y aguantar una puerta literalmente inhumana. Nada,no hay solución, ‘este bidedo siempre se va’.
Hasta el pasado fin de semana. Ola de frío, invierno adelantado algunassemanas y, claro, temperatura perfecta para una buena sesión de bloque en elBosque de La Herrería, El Escorial (Madrid). Y como el invierno pasado,después de calentar un poco la maquinaria uno de los habituales del bosque,sí, sí, los ‘silleros’, el asturiano Héctor del Campo, se planta delante del’Monstruo de la Regletas’, proyecto de la zona que dejó de serlo cuando KlemLoskot y sus secuaces visitaron El Escorial el pasado mes de enero. El austriacose hizo con la primera de esta explosiva secuencia en apenas una hora y media.Desde entonces no ha encontrado ningún repetidor…y no han faltado aspirantes.
Comienza el asedio

Eso sí, ninguno con la insistencia y tenacidad de Héctor, que el pasado mesde abril se planteó enfrentarse en serio a este ‘monstruito’ regletero. ‘Mepropuse dedicarle cuatro o cinco sesiones al bloque, para ver si le veía o noposibilidades’. Y el primer día consiguió resolver el paso duro (salir de lasregletas a un escueto bidedo), por lo que el encadenamiento era cuestión dedías, sobre todo teniendo en cuenta que el resto de la secuencia estabacompletamente superada.
‘Además tenía la presión del calor, porque se acercaba el mes de mayo(tiempo de dedicarse al rotpunkt) y si no encadenaba tendría que esperarmehasta el próximo invierno’. Un sábado y otro -es el único día de la semanaque bloca, inconvenientes de trabajar en desnivel.com- vuelta a la guarida del’Monstruo’, pero algo que veía tan próximo se sigue alejando hasta que elcalufón del verano madrileño cierra la temporada en El Escorial. ‘Lo peor esque después de aguantar el paso clave (bendito bidedito), después me caía enel siguiente’. Imposible aguantar la ‘monstruosa’ puerta del ‘señor de lasregletas’.
Llegó la hora
Con motivación renovada -vacaciones en Mallorca bajo la poderosa influenciadel rey del psicobloc, Miguelín Riera- a finales de septiembre Héctor sevolvió a plantar delante del Monstruo, pero todavía sin conseguir salir porarriba (un técnico y estético filo de 6c que, cuanto menos, obliga a mantenerla concentración).
Un respiro de dos semanas pululando entre el universo de romos de Fontainebleau, y a la vuelta…’dos o tres sesiones y por fin conseguíencadenar’. Un merecido premio que desafortunadamente se perdió su buen amigoUnai, ‘al que tengo mucho que agradecer porque me ha estado animando y porteandola mayoría de días que he dedicado al bloque. Llegó justo cuando me estabaquitando los gatos’.
En total, y fiándose del ojo del buen cubero, Héctor calcula que su primerbloque de este grado, que él mismo estima en 8b, le ha costado entre 25 o 30sesiones, aunque con el inconveniente de sufrir el parón veraniego entremedias.
Una tenacidad que el pasado sábado 15 de diciembre tuvo por fin surecompensa y que el ‘sillero’ asturiano celebrará convenientemente entre losconocidos ‘bleausards’, ya que estrenará 2002 visitando la meca del búlder, elbosque de Fontainebleau.










