EXPLORANDO

¿Qué dice tu Arva? y Práctica con arvas

Os ofrecemos el texto íntegro del reportaje publicado en el número 221 del pasado febrero en la revista Desnivel sobre el funcionamiento y los distintos modelos de arvas.

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La expedición madrileña de Carlos Soria, tras sufrir una avalancha en el K2.<br />  Foto: Carlos Soria» src=»http://static.desnivel.com/images/2005/04/11/avras12_ventisca_p2.jpg» /></a><span>La expedición madrileña de Carlos Soria, tras sufrir una avalancha en el K2.<br />  Foto: Carlos Soria</span></div>
<p>El invierno pasado, en la Escuela Militar de Montaña y de Operaciones Especiales (EMMOE) de Jaca, se realizaron por primera vez unas Jornadas de Actualización en Aludes. En ellas se contó con la participación de destacados especialistas civiles y militares: profesores de la EMMOE y especialistas de las Unidades de Rescate e Intervención de la Guardia Civil, personal responsable de la elaboración de los boletines de predicción de aludes del Instituto Nacional de Meteorología (INM) y del Conselh Generau d»Aran, personas pertenecientes a organismos oficiales tan implicados en este tema como Protección Civil e investigadores de la Universidad de Zaragoza. Estas Jornadas constituyeron, sin lugar a dudas, el marco adecuado para la puesta en común de nuevas ideas y el llegar a un conocimiento mutuo enriquecedor, así como la base de futuras colaboraciones.</p>
<p>Fruto del trabajo desarrollado en las Jornadas es el artículo que ahora presentamos, y que busca cubrir una laguna de conocimiento que, a nuestro juicio, existe en relación con los rescates en avalanchas. Consideramos de vital importancia que todo alpinista que se mueva en terreno nevado tenga unos conceptos básicos perfectamente claros sobre este tema. Estamos hablando de algo tan importante como es la propia vida y la de los demás. No se pretende entrar en la explicación de cómo se constituye el manto nivoso, cómo se produce una avalancha, o qué medidas adoptar si uno es sorprendido por una. Tampoco pretendemos que este artículo sea un manual de actuación para la realización de un rescate. Todos estos aspectos son importantes, sin embargo, son numerosas las publicaciones que versan sobre estos temas y a ellas remitimos a todo aquél que desee una información detallada.</p>	
<div class=Descenso del volcán Cotopatxi en Ecuador.Foto: Darío RodríguezDescenso del volcán Cotopatxi en Ecuador.Foto: Darío Rodríguez

El principal objetivo de este artículo es poner de manifiesto los problemas que pueden aparecer en la búsqueda con ARVA de víctimas en avalanchas, explicar su origen y establecer una serie de pautas para su resolución. Estos problemas pueden retrasar la culminación de un rescate en el que la rapidez es fundamental. Como demuestran numerosos estudios, las posibilidades de encontrar con vida a una víctima pasan del 93%, transcurridos los primeros 15 minutos desde el accidente, al 25% si la víctima está más de 45 minutos sepultada. Así, nos centraremos en el autorrescate, entendido como aquél que deben realizar los mismos integrantes del grupo afectado u otras personas que estuvieran presentes en el lugar del suceso.

Otro de los objetivos de este artículo es presentar cómo abordan la resolución de los citados problemas las últimas tecnologías que se han ido incorporando a los ARVAs. Con la aparición en 1998 del Tracker DTS comenzaba la era digital que ha supuesto un avance considerable en esta carrera contrarreloj. El procesamiento de señal que realizan estos ARVAs digitales permite ofrecer al rescatador una información más elaborada que facilita la búsqueda. Ya no se trata únicamente de averiguar en que dirección buscar y estimar a qué distancia nos encontrábamos de la víctima, sino que flechas luminosas nos dan una dirección y en pantallas luminosas podemos apreciar si nos estamos acercando o alejando. Sin embargo, la convivencia actual de ARVAs analógicos y digitales presenta algunas particularidades que debemos conocer. A pesar de todos los avances tecnológicos, existe una clave que permanece invariable: práctica, práctica y más práctica.

¿Por qué funciona un arva?

<b>Figura 1</b>. Ecuaciones del campo magnético en coordenadas esféricas en las proximidades del emisor (no más allá de 100 metros).» src=»http://static.desnivel.com/images/2005/04/11/arva_desnivel01_p.jpg» /></a><span><b>Figura 1</b>. Ecuaciones del campo magnético en coordenadas esféricas en las proximidades del emisor (no más allá de 100 metros).</span></div>
<p>Las técnicas de rescate con ARVA están basadas en la generación de un campo magnético con una frecuencia de 457 kHz mediante un dispositivo en emisión, el ARVA del accidentado, y su detección mediante otro dispositivo en recepción, el ARVA del rescatador. El campo magnético es emitido mediante una antena compuesta por varias espiras de cable arrolladas entorno a una ferrita. Para ahorrar baterías y facilitar la detección e interpretación de la señal, el campo se emite a pulsos: aproximadamente un pulso de una décima de segundo cada segundo. Tanto la intensidad, como la horquilla de frecuencias y la anchura de los pulsos se encuentran normalizados en la norma ETS 300718 para garantizar la compatibilidad entre todos los ARVAs del mercado.</p>
<p>La antena emisora constituye lo que se denomina un dipolo magnético, lo que nos permite conocer perfectamente la geometría e intensidad del campo emitido. Durante una búsqueda con ARVA es necesario tener en cuenta que el campo magnético es una magnitud vectorial  y que por lo tanto, en cada punto del espacio tiene una cierta intensidad y dirección. La intensidad del campo magnético en un punto depende fundamentalmente de la distancia r al ARVA emisor, disminuyendo muy rápidamente cuando la distancia aumenta (ver figura 1). Sin embargo, para la misma distancia r el campo es máximo sobre el eje de la antena emisora disminuyendo hasta la mitad conforme nos alejamos del eje.</p>	
<p>En cada punto de recepción, el campo magnético se encuentra contenido en el plano que contiene al eje de la antena emisora, pero en general, no apunta en la dirección en la que se encuentra el accidentado. En la figura 2 (ver página siguiente) puede observarse la forma del campo magnético en uno de estos planos mediante las denominadas líneas de flujo, que nos indican en cada punto la dirección del vector campo magnético.</p>
<p>Otro aspecto importante a tener en cuenta es qué es lo que detectan los ARVAs cuando están en recepción. Muchos de ellos disponen únicamente de una única antena para detectar el campo magnético, que es la misma que se utiliza para emitir. Lo que detectan estas antenas simples no es el vector campo magnético total sino una parte de él que depende del ángulo que forma el campo magnético con respecto al eje de la antena. Esto supone que una antena paralela al campo magnético detectará toda su intensidad, mientras que una antena perpendicular al campo magnético no detectará prácticamente nada (ver figura 3).</p>
<p>Todos estos aspectos comentados dificultan la búsqueda y deben ser tenidos en cuenta en la realización de las diferentes técnicas de búsqueda.</p>
<h2>Tipos de arva</h2>
<div class=<b>Figura 2</b>. Líneas de flujo del campo magnético en un plano que contiene a la antena emisora. La intensidad de señal recibida es función de la orientación de la antena receptora con respecto a las líneas de flujo.» src=»http://static.desnivel.com/images/2005/04/11/arva_desnivel02_p2.jpg» /></a><span><b>Figura 2</b>. Líneas de flujo del campo magnético en un plano que contiene a la antena emisora. La intensidad de señal recibida es función de la orientación de la antena receptora con respecto a las líneas de flujo.</span></div>
<p>Se pueden distinguir tres tipos de ARVAs atendiendo al número de antenas receptoras de que disponen:</p>	
<p>1. Arvas con una única antena. Son los más antiguos y suelen utilizar tecnología analógica. Únicamente proporcionan una señal audible y/o luminosa que indica la magnitud del campo en el eje de la antena receptora. En este sentido, es fundamental orientar adecuadamente el ARVA receptor durante cada una de las fases del proceso de búsqueda.</p>
<p>2. Arvas con dos antenas perpendiculares. En la actualidad todos están basados en tecnología digital (microprocesador o DSP). Cuando se sitúa el ARVA en posición horizontal, proporciona la intensidad de campo horizontal y su dirección, facilitando la técnica de búsqueda por el método direccional. Sin embargo, en los puntos donde el campo magnético es prácticamente vertical la señal recibida disminuye pudiendo dificultar las fases finales de la búsqueda.</p>
<p>3. Arvas con tres antenas perpendiculares entre sí. También realizados con tecnología digital. Permiten medir completamente la orientación y la intensidad del vector campo magnético. Este hecho permite conocer la dirección de la línea de flujo y estimar de forma aproximada la distancia al accidentado. En este tipo de ARVAs la orientación del campo magnético con respecto al receptor no afecta prácticamente a la intensidad de la señal recibida, lo que simplifica la búsqueda final.</p>
<h2>La búsqueda</h2>
<div class=<b>Figura 3</b>. Una antena receptora simple detecta una parte de la intensidad del campo magnético H que es función del ángulo que forman entre sí. Sólo se detectará la totalidad del campo si la antena y el campo son paralelos.» src=»http://static.desnivel.com/images/2005/04/11/arva_desnivel03_p2.jpg» /></a><span><b>Figura 3</b>. Una antena receptora simple detecta una parte de la intensidad del campo magnético H que es función del ángulo que forman entre sí. Sólo se detectará la totalidad del campo si la antena y el campo son paralelos.</span></div>
<p>Todos los métodos de búsqueda actuales contemplan tres fases: Búsqueda primaria o búsqueda de la primera señal, Búsqueda secundaria: dentro de esta fase se contemplan dos métodos alternativos, la búsqueda en cruz y la búsqueda direccional. Búsqueda terciaria o búsqueda final.<br /> Éstos son los problemas que aparecen en cada una de estas fases y que dependen fundamentalmente del número de antenas que tenga el ARVA utilizado en la búsqueda.</p>
<p> <b>Búsqueda primaria</b><br /> Esta fase de la búsqueda se denomina también rastrilleo o búsqueda de la primera señal. Su objetivo fundamental es recorrer el alud lo más rápido posible para encontrar la señal de alguna víctima, pero sin pasar a ninguna por alto.</p><!-- megabanner content -->
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            <a href='https://www.libreriadesnivel.com/libros/la-memoria-del-hielo/9788498295795/'>
        <img src='/wp-content/uploads/banners/la-memoria-del-hielo-mega.gif' /></a>
                                    </center>
<br> <br>

<p>Supongamos en primer lugar que disponemos de un arva con una sola antena. La distancia a la cual podemos recibir la primera señal vendrá influida por la posición relativa entre las antenas del emisor y el receptor. Así por ejemplo si las antenas están alineadas será de 100 a 120 m; pero si las antenas están paralelas bajará a 60 o 75 m, siendo el caso más desfavorable cuando éstas se hallen perpendiculares, situación en que el alcance puede ser menor de 20 metros.</p>
<p>El alcance máximo indicado por el fabricante se trata en la mayoría de los casos de un engañoso «alcance medio» en condiciones óptimas, ya que significa que a esta distancia se recibe un emisor de cada dos. Por ello al no conocer la posición de la antena del emisor en la avalancha, tenemos que partir del caso más desfavorable que es el llamado alcance mínimo o alcance real. El alcance mínimo suele calcularse como 1/3 del alcance medio (20 = 1/3 de 60) o lo que es lo mismo, 1/5 del alcance máximo (20 = 1/5 de 100). Habitualmente y como regla general se puede decir que el alcance mínimo está entre 20 y 10 metros, siendo 10 metros la cifra más desfavorable y la que, en caso de duda, se utilizará como radio de búsqueda para la búsqueda primaria. Los arvas analógicos gozan de una clara ventaja en esta fase ya que por término medio disponen todos de un alcance mayor.</p>
<div class=Ortovox X1.- Foto: desnivelpress.comOrtovox X1.- Foto: desnivelpress.com

Así pues, para la búsqueda de la primera señal debemos tener en cuenta que no sabemos en qué posición está colocado el arva de la víctima que estamos buscando. De acuerdo a lo explicado referente a la posición relativa de las antenas, para obtener una señal óptima deberemos efectuar rotaciones constantes con nuestro arva de una sola antena a lo largo de los tres ejes espaciales hasta captar esa primera señal. Si el arva dispone de una sola antena, tanto si es analógico o digital, deberemos realizar estas rotaciones.

En el caso de un arva de 2 antenas, es suficiente con girarlo de posición horizontal a posición vertical. Un arva de 3 antenas es capaz de detectar la señal en cualquier orientación, por lo que podríamos llevarlo siempre en cualquier posición.

Existen otros factores que van a influir en el alcance de recepción de la primera señal: el estado de las baterías, las condiciones atmosféricas y la experiencia del usuario. No es lo mismo tratar de oír el pitido en medio de una ventisca que en un día despejado y sin viento. Análogamente en un día con un sol radiante y con el reflejo de la nieve puede ser difícil distinguir las señales luminosas.

Encontrada la primera señal deberemos marcar el punto con una banderola y continuar la búsqueda utilizando alguno de los métodos que se comentan a continuación.

Búsqueda secundaria

<b>Figura 4</b>. Líneas de flujo del campo magnético en un plano que contiene a la antena emisora. La intensidad de señal recibida es función de la orientación de la antena receptora con respecto a las líneas de flujo.» src=»http://static.desnivel.com/images/2005/04/11/arva_desnivel02_p2.jpg» /></a><span><b>Figura 4</b>. Líneas de flujo del campo magnético en un plano que contiene a la antena emisora. La intensidad de señal recibida es función de la orientación de la antena receptora con respecto a las líneas de flujo.</span></div>
<p>El objetivo de esta fase es acercarnos lo más rápidamente posible al entorno del punto donde se encuentra sepultada la víctima. Existen dos métodos fundamentales:</p>
<p>1. Método de búsqueda en cruz. También se le denomina método de angulación o de las cruces. Es el método tradicional y el más conocido. Una vez obtenida la primera señal continuamos en la dirección que llevábamos hasta que el sonido comience a disminuir (habremos determinado así el punto de máxima señal). En este punto y sin cambiar la orientación del aparato, disminuimos el volumen al mínimo audible y realizamos un cambio de dirección de 90º. Si la señal decrece cambiamos de sentido. Buscamos la señal de mayor intensidad hasta obtener un nuevo máximo; punto donde de nuevo disminuiremos el volumen si es necesario y repetiremos el proceso hasta comenzar la fase terciaria.<br /> 2. Método direccional. Consiste fundamentalmente en el seguimiento de una de las líneas de flujo del campo magnético. Todas las líneas de flujo nos llevarán hacia la víctima (ver figura 4) .</p>
<p>Si disponemos de un ARVA analógico (de una sola antena) sin indicador visual de potencia, el método más eficaz es la búsqueda en cruz. En este caso es recomendable colocar el arva verticalmente, de esta forma no hay variación de la señal recibida si cambiamos de dirección al avanzar, dado que la antena estará siempre vertical.</p>
<p>Para el resto de los arvas se utilizará el método de búsqueda siguiendo las líneas de flujo o método direccional tanto si el arva es analógico, gracias a la información que nos proporciona el visualizador, como si es digital, ya que su funcionamiento está basado en esté método y lo hace automáticamente. Este método es el más adecuado en esta situación dado que el recorrido que realizamos hasta las proximidades es mucho más directo que en el método de las cruces, ya que seguimos una línea de inducción y nunca nos alejamos de la víctima.</p>	
<div class=Ortovox X1 (2002.Foto: archivo DesnivelOrtovox X1 (2002.Foto: archivo Desnivel

Para realizar una búsqueda direccional con un arva de una sola antena, después de la recepción de la primera señal, se sitúa el aparato horizontal y en dirección de la marcha, y se va girando en este plano horizontal, hasta que se reciba la señal con el mayor volumen sonoro posible. La dirección encontrada por este método no tiene por qué coincidir con la que nos conduciría directamente a la persona sepultada, es sencillamente la de la línea de flujo del campo electromagnético emitido por el aparato de la víctima. Una vez determinada la dirección de señal máxima, tenemos que determinar en qué sentido buscar. Para ello se sigue la dirección unos 5 m. Si el volumen sonoro baja, es preciso ir en dirección opuesta. Este procedimiento se repite cada 4 ó 5 m. De esta forma nos aproximaremos progresivamente a la persona sepultada, siguiendo una trayectoria curva. Solamente en el caso inusual de que las dos antenas estén en un eje, una enfrente de otra, el aparato puesto longitudinalmente, indica la dirección de la víctima, y nos acercaremos en línea recta. Una persona bien entrenada en este método de búsqueda puede encontrar las víctimas en muy poco tiempo, sobre todo si el ARVA que utiliza tiene algún sistema luminoso.

Si se dispone de un ARVA digital con dos o tres antenas el procedimiento es mucho más sencillo, dado que él mismo nos indica continuamente la dirección a seguir.

Con una sola víctima sepultada, esta es la etapa que en general plantea menos problemas.

Búsqueda terciaria o final. Localización punto exacto.

<b>Figura 5</b>. Señales recibidas en el caso de un sepultamiento profundo a 3 metros (explicación completa en el zoom).» src=»http://static.desnivel.com/images/2005/04/11/figura5_p.jpg» /></a><span><b>Figura 5</b>. Señales recibidas en el caso de un sepultamiento profundo a 3 metros (explicación completa en el zoom).</span></div>
<p>Esta búsqueda se realiza por angulación independientemente del ARVA que estemos utilizando y siempre procediendo con lentitud. Obsérvese (figura 5) el gran número de líneas de flujo que confluyen en esta zona y lo rápido que cambian de orientación, por lo que hay que ser muy meticuloso. Como norma general cuánto más nos acerquemos a la víctima más lentos deberemos proceder. En cualquier caso, deberemos proceder con el ARVA colocado a ras del suelo.</p>
<p>ARVAs analógicos con bips sonoros, tomaremos siempre la precaución de realizar un solo movimiento por pitido, recordad que este tipo de aparatos proporcionan el bip sonoro en tiempo real por lo que insistimos en que es muy importante proceder con lentitud en esta fase, de forma que obtengamos para cada una de las posiciones un registro claro.</p>
<p>Si llevábamos el ARVA vertical (caso de que utilicemos un ARVA analógico sin LEDs y por tanto estemos utilizando el método en cruz) continuaremos de la misma forma pero colocándolo a ras del suelo. Si por el contrario hemos utilizado el método de las líneas de inducción continuaremos con el ARVA plano, lo colocaremos a ras del suelo y conservaremos siempre una misma dirección que será la dirección en la que nos hemos aproximado a la zona.</p>
<p>En el caso de arvas con una antena (colocados de forma horizontal o vertical) y en el caso de ARVAs con dos antenas (que siempre se colocan horizontalmente) aparece uno de los mayores problemas de la búsqueda con ARVAs. Dependiendo de la posición relativa entre los ARVAs (el emisor y el receptor), puede que durante la búsqueda encontremos dos máximos en la intensidad de la señal lo que puede confundir a usuarios poco experimentados. El problema se agrava conforme aumenta la profundidad a la que está sepultada la víctima.</p>
<p>La columna izquierda representa el caso de un accidentado con su ARVA horizontal, a 3 metros de profundidad, en una zona más o menos llana. La figura superior muestra la intensidad de señal recibida al desplazar el receptor en la superficie, suponiendo que pasamos por encima de la víctima sepultada en la misma dirección en la que está orientada su antena. Los ARVAs de 1 o 2 antenas detectan fundamentalmente la componente horizontal del campo, que en este caso presenta tres máximos, con importantes disminuciones de señal a 1.5 metros de la vertical sobre el accidentado. En este caso el máximo más potente nos indica la situación de la víctima. La figura central de esta columna muestra las líneas de flujo que se detectan en la superficie. Puede observarse como éstas confluyen en puntos que no se corresponden con la vertical del accidentado. Esta misma figura muestra la intensidad de señal recibida por ARVAs de una y dos antenas en toda la superficie de búsqueda. La intensidad está representada con colores siendo los más cálidos los que se corresponden a las intensidades grandes. Así pues, un azul oscuro significa mínima señal y un rojo fuerte máxima señal.</p>
<div class=Ortovox M2.Foto: archivo DesnivelOrtovox M2.Foto: archivo Desnivel

En la columna central se presenta el caso en el que el ARVA de la víctima tiene una inclinación de 45 grados. Si pasamos por encima de la víctima sepultada en la misma dirección en la que está orientada su antena detectaremos dos máximos, tal como muestra la figura superior. Ninguno de los dos máximos nos indica la situación real de la víctima. Lo único que sabemos es que la víctima se encuentra entre los dos máximos y a una profundidad igual a la separación entre ellos. En este segundo caso, las líneas de flujo tampoco nos llevan a la posición exacta de la víctima. En la figura central de este caso se puede observar como la señal percibida tiene una forma de «volcán» con la víctima en el interior del cráter. Así, en esta situación, el método de las cruces nos puede dejar en un punto situado en el entorno de la víctima a una distancia de ella entre 1 y 2 metros.

Finalmente, en la columna derecha se presenta el caso en el que el ARVA de la víctima está vertical. En este caso aparecen dos máximos iguales y equidistantes de la víctima. Ésta está sepultada a una profundidad igual a la separación entre ellos. En este caso, las líneas de flujo nos llevan directamente a la posición de la víctima. Sin embargo, utilizando el método de las cruces nos quedaremos siempre a una distancia de la víctima de 1.5 metros (la mitad de su profundidad).

Como conclusión, hemos de decir que cuando realicemos la búsqueda terciaria con ARVAs de una o dos antenas hemos de ser conscientes de que nos podemos encontrar con más de un máximo y que posiblemente ninguno de ellos nos indique la posición real del sepultado. La posible existencia de estos máximos hace que una vez encontrado un máximo lo marquemos y continuemos en la misma dirección unos 3 metros para descartar que no exista ningún otro. Si lo hubiese sabemos que la víctima se encuentra entre ellos y no necesariamente en el centro. Hay que tener en cuenta que la separación de los máximos corresponde con la profundidad a la que está sepultada la víctima si se ha llegado a la zona en la dirección correcta.

La utilización de ARVAs de tres antenas, que detectan el campo magnético total, cambia la situación drásticamente favoreciendo enormemente la búsqueda terciaria. En las figuras superiores de las tres columnas (ARVA horizontal, a 45 grados y vertical), la gráfica roja muestra la señal detectada por un ARVA de tres antenas. Puede observarse que en todos los casos presenta un único máximo y que éste está prácticamente sobre el accidentado. En las figuras inferiores se observa el mismo hecho, independientemente de las direcciones de búsqueda en el método de las cruces, éste nos llevará siempre al mismo punto sobre la víctima.

¿Cómo procederemos para buscar varias víctimas simultáneamente?

Pieps DSP (2003).Foto: archivo DesnivelPieps DSP (2003).Foto: archivo Desnivel

En el caso, habitual por otra parte, de que nos encontremos con varias víctimas sepultadas, la forma de proceder requiere algo de destreza y sobre todo ser meticuloso en los movimientos a realizar.

La búsqueda con un ARVA digital con 3 antenas (Pieps DSP) resulta relativamente sencilla porque éste es capaz de indicar el número de señales que recibe (1, 2, 3 ó más) a la vez que nos conduce inicialmente a la señal más fuerte. Aunque hay que decir que en el primer rastreo que hace, suele indicar una víctima de más. Una vez se ha localizado la primera víctima, este aparato dispone de una función para «marcar» (descartar) esa víctima y continuar la búsqueda, es capaz de discriminar esa señal de las demás para poder dirigirse a la siguiente, que será la que desde ese punto reciba con más fuerza. La búsqueda con más de 3 sepultados puede crearle algunos problemas al Pieps DSP y perder algunos de los descartes realizados.

En el caso de un ARVA digital con dos antenas (Barryvox OPTO 3000, Ortovox X1 o Tracker) o bien un ARVA con una antena y procesador digital (ARVA 9000) la búsqueda se complica dado que:

o Por un lado algunos ARVAs ni siquiera indican la presencia de varias víctimas y los que lo hacen (ARVA 9000 y Barryvox) no dan el número exacto de señales recibidas.

o Por otra parte el sonido que emiten estos ARVAs sólo indica la intensidad de la señal recibida (modo digital), no se escucha la señal al estilo de los ARVAs tradicionales (modo analógico) con lo cual no se puede contar el número de ARVAs en emisión (salvo el Barryvox cuya configuración permite ambas opciones)

Tracker DTS (1998).Foto: archivo DesnivelTracker DTS (1998).Foto: archivo Desnivel

La solución pasa por desconectar el ARVA encontrado para asegurar la búsqueda del siguiente. Lo cual no es muy efectivo ya que si conocemos el procedimiento que se debe seguir para desenterrar una victima, sabemos que éste es un procedimiento lento y laborioso por lo que perderemos un tiempo precioso para continuar la búsqueda.

Es interesante conocer una función que dispone el Tracker y que se denomina Modo Especial; permite reducir mediante un selector el campo de búsqueda de 360º a 150º (75º por delante del aparato y otros 75º por detrás), creándose así una zona nula donde mantener la señal conocida y así poder buscar una segunda víctima sin recoger las emisiones de la víctima localizada.

Caso de un ARVA analógico: Durante la búsqueda primaria debemos marcar, con banderola o similar, el punto donde reciba la primera señal (para poder reiniciar la búsqueda de esa víctima caso de que pierda esa señal) y el punto donde reciba otra señal, con objeto volver a ese punto posteriormente para iniciar la búsqueda de esa segunda señal (ya que ésta se puede perder durante la búsqueda de la primera). Si encontramos señales sucesivas que suenen simultáneamente o bien si consideramos que escuchando dos señales pudiera ser una víctima diferente lo marcaremos igualmente.

El métodos de búsqueda que se recomiendan son los indicados anteriormente, es decir, con ARVA analógico con visualizador de señal recibida, el método direccional, y con ARVA analógico sin visualizador, el método en cruz con ARVA vertical (pegado al oído).

Durante la búsqueda secundaria es importante mantener la concentración sobre la señal que estoy buscando independizándola de las demás, para ello un buen sistema es ir «cantando» en voz alta el ritmo de la misma.

En la búsqueda terciaria no voy a encontrar muchos problemas ya que al reducir el selector de distancia sólo escucharé la señal que busco excepto que me encuentre en la situación de victimas muy próximas.

Principios de utilización del ARVA

Nic Impex ARVA 9000.Foto: archivo DesnivelNic Impex ARVA 9000.Foto: archivo Desnivel

Ahora que ya tenemos claro el funcionamiento de los aparatos de los que disponemos en el mercado actualmente (en la tabla se recogen los principales modelos comerciales de ARVA y sus principales características) y su utilización correcta, vamos a recordar algunas ideas fundamentales sobre la utilización de los ARVAs y que debemos tener continuamente presente:

1. Un ARVA no protege de ser sepultado o arrastrado por una avalancha, es simplemente un aparato de emergencia para la búsqueda de victimas sepultadas.

2. Un ARVA se debe llevar siempre como medida preventiva, independientemente del riesgo de avalanchas, siendo imprescindible en cualquier actividad invernal fuera de zonas balizadas; incluso en las mismas pistas dentro de las estaciones de esquí, si estamos fuera de las denominadas zonas de seguridad en días de fuertes nevadas. Esta situación no debería darse en ningún caso pero sucede, sobre todo cuando se practica el deporte blanco en estaciones que no conocemos.

3. La eficacia de este aparato depende directamente de la experiencia, de la habilidad y del entrenamiento del personal, dado que como hemos dicho se dispone de los 15 minutos siguientes a la avalancha para:
o organizar al grupo
o apagar los ARVAs de los que no intervengan en la búsqueda para evitar interferencias
o buscar la primera señal
o detección, sondeo y desenterramiento de cada una de las víctimas.

4. Siempre debe ser empleado junto con una sonda de avalancha y una pala de nieve. Estos elementos deberán ser llevados por todos los miembros del grupo. Esta regla debe considerarse como de oro cuanto más pequeño sea el grupo, puesto que las posibilidades de quedarnos sin una pala o una sonda son mayores en caso de accidente, si llevamos las palas y sondas repartidas, en vez de transportarlas de forma individual. Hoy en día existen modelos en el mercado muy ligeros y que cumplen perfectamente las características de resistencia y durabilidad que se les deben exigir.

5. Un ARVA siempre se llevará cubierto por una capa de ropa, ya que evita ser arrancado del cuerpo y favorece su funcionamiento al mantenerlo a la temperatura corporal, en especial una vez que hemos sido sepultados en una avalancha. Es importante prever que a lo largo de la actividad iremos retirando las capas exteriores de ropa, por lo cual es aconsejable situar el ARVA justo encima de la primera capa.

6. Con respecto a la comprobación de ARVAs hay varios aspectos importantes a tener en cuenta. En primer lugar la comprobación al grupo debe ser siempre en este orden:
o Primero se comprobará el aparato del guía o persona que vaya a efectuar la comprobación de todo el grupo
o A continuación se comprobará a todo el grupo primero en recepción y en último lugar en emisión. De esta forma nos aseguramos que sólo sea el ARVA del que comprueba, el que haya que poner en modo emisión en último lugar.
o Para comprobar los aparatos en modo recepción se procede de la siguiente manera. El responsable del grupo pone su aparato en emisión y el resto del grupo en modo recepción. A continuación, y colocando la antena perpendicularmente al grupo, se alejará hasta que alguno de los aparatos del grupo deje de recibir la señal. Habremos así definido el alcance mínimo del grupo.
o El funcionamiento correcto de los aparatos en modo emisión se verifica mediante el procedimiento siguiente: el responsable se coloca con su ARVA en recepción con el potenciómetro al mínimo (posición final en la búsqueda terciaria) y uno a uno todos los miembros del grupo, dejando un mínimo de 10 metros de distancia entre ellos, van pasando a 2 metros por delante de él. La distancia para comprobar los ARVA,s en emisión será de un mínimo de 2 metros ya que se han dado casos de ARVA,s cuya antena deteriorada o partida emitía una señal suficiente como para que fuera recibida a varios centímetros pero no a distancias superiores a un metro.

7. Con respecto a las baterías es importante tener presente las siguientes consideraciones:
o De acuerdo con la norma ETS 300 718, un ARVA homologado debe ser capaz de emitir de forma continua durante 200 horas a 10ºC y posteriormente recibir durante más de una hora a una temperatura de -10ºC. Todo ello con las baterías recomendadas por el fabricante. Por lo tanto es muy recomendable leer detenidamente el manual de instrucciones de nuestro ARVA y utilizar únicamente las pilas que allí se recomiendan que suelen ser las pilas alcalinas.
o Es muy recomendable llevar pilas de repuesto, en lugar abrigado y resguardado. Las baterías recargables no deberían utilizarse nunca puesto que pierden más rápido su capacidad y son muy sensibles al frío. Esta opción es desaconsejada explícitamente por los fabricantes.
o En modo recepción el consumo de los ARVAs suele ser muy superior ya que en esta posición tienen que alimentar los numerosos componentes del aparato: microprocesadores, LEDs, altavoces… Esto supone que siempre que realicemos prácticas de búsqueda con nuestros aparatos, deberíamos cambiarlas para realizar cualquier actividad a posteriori.
o En algunos modelos, por su forma de sujeción, es posible que el ARVA quede encendido después de la actividad, con el consiguiente gasto innecesario de baterías.
o Algunos ARVAs analógicos disponen de un LED indicador del nivel de batería: luz verde, batería OK; luz roja, menos de 50 horas de batería restante (datos para el PIEPS opti 4: el ARVA reglamentario ET). Los ARVAs digitales modernos proporcionan el estado de las baterías en % al ponerse en funcionamiento. Es importante consultar el cuadro de especificaciones técnicas del aparato para saber de cuanto tiempo de funcionamiento se dispone una vez el ARVA avisa de «batería baja» y cómo es ese aviso.

MODELO

Barrivox VS68 ó VS2000

Ortovox F1

Ortovox F1 focus

Pieps Optifinder 4

Ortovox M2 (1) Tipo de arva Analógico Analógico Analógico Analógico Digital Señal acústica Analógica Analógica Analógica Analógica Analógica Señal visual

(indicación de…)

No

No

Leds

Potencia señal recibida

Leds

Potencia señal recibida Leds

Potencia señal recibida

Indicador de aproximación No No No No Sí Selector de distancia Sí Sí Sí Sí Sí Número de antenas 1 1 1 1 1 Dispositivo señal de varias víctimas No No No No No Método de búsqueda recomendado Cruz Cruz Direccional Direccional Direccional Precio orientativo – Descatalogado 236 euros 195 euros 306 euros

(1) Procesador digital que proporciona distancia aproximada a víctima.

 

MODELO

Nic Impex ARVA 9000 (2)

Tracker DTS (1998) (3)

Ortovox X1 (2002) Barrivox Mammut OPTO 3000 (1999) (4)

Pieps DSP (2003) (5) Tipo de arva Digital Digital Digital Digital Digital Señal acústica Digital Digital Digital Ambas Digital Señal visual

(indicación de…)

Leds

Dirección máxima señal

Leds

Dirección a seguir

Leds

Dirección a seguir

Display

Dirección a seguir

Display

Dirección a seguir

Indicador de aproximación Sí Sí Sí Sí Sí Selector de distancia No No No No No Número de antenas 1 2 2 2 3 Dispositivo señal de varias víctimas Sí No No Sí Sí Método de búsqueda recomendado Direccional por defecto Direccional por defecto Direccional por defecto Direccional por defecto Direccional por defecto Precio orientativo 359 euros 309 euros 299 euros 290 euros 362 euros

(2) Procesador digital que señala dirección de máxima señal.
(3) Modo especial para la búsqueda de varias víctimas. Auto test de estado de baterías.
(4) Funcionamiento modo digital y analógico. Cambio automático de recepción a emisión. Paso a señal acústica tipo analógica al recibir varias señales.
(5) Búsqueda número de víctimas en círculos concéntricos (0-5, 0-20, 0-50). Distancia aproximada que no varía si se modifica la colocación relativa de las antenas. Posibilidad de suprimir la señal del arva ya localizado para la búsqueda del siguiente.

Las distintas pruebas, estudios, análisis y trabajo de campo de los que se ha sintetizado este artículo han sido realizados por:

Comandante Alberto Ayora
Capitán Antonio Casals

Departamento de Montaña, Escuela Militar de Montaña y de Operaciones Especiales

Doctor José Luis Villarroel
Doctor Juan Domingo Tardós

Grupo de Robótica Percepción y Tiempo Real del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón, Universidad de Zaragoza 

Lo imprescindible sobre aludes en: ¡Avalancha!, de Robert Bolognesi. Ed. Desnivel (2002)

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