NO PUDO REPETIR LA 'SPANISH ROUTE'

Pedro Cifuentes «cansado física y psicológicamente por haber tenido la cima de la Torre Sin Nombre tan cerca y tan lejos»

El escalador manchego no consiguió su objetivo de realizar la primera repetición de la vía Spanish Route a la Torre Sin Nombre en solitario. Las condiciones meteorológicas jugaron en su contra, aunque en su intento llegó hasta el límite de la aventura.

Autor: Isaac Fernández / Desnivel.com | 4 comentarios | Compartir:
Pedro Cifuentes en la Nameless Tower (Trango
Pedro Cifuentes en la Nameless Tower

Pedro Cifuentes se había marcado por segundo año consecutivo un objetivo de grandes dimensiones en Pakistán. Su intención era escalar en solitario la Torre Sin Nombre a través de la Spanish Route, una vía abierta por los hermanos Gallego hace 25 años y nunca repetida desde entonces.

El verano pasado, Cifuentes ya viajó hasta las Torres del Trango para un primer intento en este mismo proyecto. Entonces tuvo la ocasión de explorar el terreno y comprobar de primera mano que las cosas no iban a ser nada fáciles, debido a la altura, las condiciones de la roca y la dependencia de una ventana suficientemente amplia de buen tiempo. Esta vez, más preparado en todos los aspectos, volvía a enfrentarse al mismo desafío.

El tiempo dictó su regla

La progresión de Pedro Cifuentes en la montaña fue bastante buena, pero el tiempo, no. A los pocos días de ponerse a escalar (empezó el 23 de julio), consiguió sortear la travesía que le bloqueó el avance el año pasado. «La pared se encontraba con algo de nieve en ese tramo», lo que le permitió pasar sin cuerda. En sólo tres días, escaló 800 metros. «No hacía tan buen tiempo como el año pasado, que fue algo excepcional, pero todo estaba mucho mejor», explica.

Sin embargo, a partir de ese momento el mal tiempo se instaló en la zona, con nevadas constantes y bajas temperaturas. Pedro Cifuentes decidió mantenerse firme y en la hamaca a pesar de las condiciones, motivado por continuar para arriba en cuanto el tiempo le diera el más mínimo respiro. De este modo, fue avanzando a cortos tramos, con algún que otro percance, como una caída de 10 metros que sufrió y en la que se lastimó dos dedos.

Intento a la desesperada

Con el paso de los días, la comida y la energía del escalador se fueron agotando. El 5 de agosto, Pedro Cifuentes afirmaba que iba a lanzar un último ataque para intentar llegar a la cima en las dos jornadas siguientes. Salió de la hamaca sólo con el saco de dormir y trató de alcanzar la cumbre en estilo alpino. Antes, en el punto donde se separan la Spanish Route y la ruta Británica, ya había decidido subir por esta segunda el tramo final, debido a lo mojado de su idea original.

Sin embargo, el 7 de agosto todavía no había llegado a la cumbre y, en un vivac de fortuna, tuvo que tomar la decisión de regresar al campo base, adonde llegó el día 10, tras haber permanecido 18 jornadas en la pared.

Tan cerca y a la vez tan lejos

El propio Pedro Cifuentes nos contaba de esta manera el resultado final de la expedición, ya desde su casa y en plena recuperación de las congelaciones de primer grado que ha sufrido en los dedos de los pies:

El tiempo me ha castigado mucho este año. Yo quería llegar a la cumbre y luego bajar por la Eslovena o la Eternal Flame, que sabía que tenían los rápeles montados, pero al no poder llegar tuve que bajar por la Británica. Bajé un poco mal, casi in extremis, sin comida.

Me quedé a unos dos largos de hacer cumbre, calculo que a unos 100 metros de la cima más o menos. Me quedaba una fisura ancha y una rampa de nieve, pero todo parecía estar en mi contra: llevaba muchos días en la pared, dos noches durmiendo en repisas con mucho frío, sin comida, volvía a venir mal tiempo… Pensé que lo más sensato era bajar.

Está muy bien llegar a la cumbre, pero me quedo con la aventura de estar 18 días en la pared e ir por donde no ha pasado nadie en mucho tiempo. Esa es la esencia de la escalada y creo que se está perdiendo; eso es lo que yo busco.

En el descenso, encontré en la mochila una bolsita con un puñado de avena que fue lo único que comí los últimos dos días. Llegué al campo base cansado físicamente y agotado psicológicamente, por haber tenido la cumbre tan cerca y a la vez tan lejos».


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.


 

 

 

 

Últimas noticias