EXPLORANDO

La vuelta a Suiza de John Harlin

En 2011 John Harlin (director del American Alpine Journal e hijo del famoso escalador americano del mismo nombre que falleció en el Eiger en 1966) completó la vuelta a Suiza atravesando muchas de sus montañas. Su intento anterior se había visto frustrado por un grave accidente.

| 1 comentario |

Todo comenzó en junio de 2010, cuando John Harlin tercero, hijo del gran escalador norteamericano del mismo nombre, y gran aventurero, escritor y escalador, decidió emprender en solitario un apasionante viaje para recorrer todo el borde de la frontera Suiza por sus propios medios, una odisea de unos 2.000 km, con más de 170.000 m de escalada, ríos y lagos que cruzar, cambios radicales de temperatura y el riesgo de contar solo con su experiencia y su motivación personal. Por desgracia, la tragedia le golpeó temprano. Apenas llevaba una semana en la frontera, cuando sufrió un aparatoso accidente de montaña cerca del Mont Dolent. Una vez se recuperó de sus heridas, reanudó su aventura en octubre de 2010, partiendo desde Sargans, muy cerca de Liechtenstein, para seguir hacia el norte a lo largo del Rin, en canoa y BTT. Fue subiendo por Schaffhausen, pasando por encima de Zurich hasta Basilea y una vez cruzó el Jura, varios ríos y muchos lagos, llegó hasta Ginebra y el lago Leman.

 

A principios de julio de 2011, Harlin volvió a Suiza para completar todo el recorrido fronterizo. Una vez más, partió de Sargans para descender hacia el este a pie y en canoa. Siguió la cresta del Piz Buin y dejando a su izquierda el Tirol austriaco, recorrió el borde del Graubunden, pasando por Lugano y los maravillosos lagos del Ticino. Se adentró en el Valais para subir el Monte Rosa y cruzar toda la cresta de cuatromiles hasta el Matterhorn, desde donde siguió hacia el oeste, pasando por el puerto del Gran San Bernardo y muy cerca del punto donde tuvo el accidente casi un año antes. El pasado 12 de septiembre John escaló el Mont Dolent, punto geográfico donde se unen las fronteras de Italia, Francia y Suiza se unen y descendió hasta la orilla del lago Leman, dando por terminada su vuelta a Suiza a pie, en kayak y en BTT. Dejaba atrás dos años de esfuerzo, muchas alegrias, un accidente y horas y horas de trabajo físico y mental.

Conversar con John Harlin es hacerlo con un hombre feliz, muy amable, alegre y orgulloso de sus logros, que disfruta escalando, remando, pedaleando y caminando por la montaña, en comunión constante con la naturaleza alpina, que tanto le apasiona y le fascina.

¿Que tiene Suiza que la convierte en algo tan profundo y especial para ti y tu familia?

Si te digo que Suiza me encanta me quedaré corto. Me encanta su cultura, su orografía, sus cumbres espectaculares y su papel crucial en la historia del alpinismo. Siento auténtica pasión por Suiza desde que crecí rodeado de montañas en Leysin. Siempre he pensado que Suiza es un pais fascinante.

¿Todo empezó con tu padre y el Eiger?

Si, él fue el auténtico responsible de mi pasión por la montaña. Él y mi família en general pues siempre han demostrado tenerle mucho respeto y cariño no solo a la montaña, sino a la naturaleza en general.

Desde que era un niño, mi relación profunda con Suiza se inició a través del Eiger y mi padre, convirtiéndose poco a poco en algo mucho más personal. La caída de más de 1.000 m que sufrió mi padre en la norte del Eiger me marcó para siempre y tras rodar en su pared el filme en IMAX “Los Alpes, gigantes de la naturaleza”, he vuelto con muchas ganas convencido de que podía hacer algo más a la hora de descubrir sus cumbres míticas. Cuando rodamos la película vine con mi mujer y mi hija, y juntos exploramos distintas regiones en Suiza, incluyendo el Ticino. Quedé tan enamorado del país que pensé en hacer algo muy distinto a lo que estaba acostumbrado.

Durante el verano de 2010, cuando tuviste el accidente en la región de las Aiguilles Rouges, ¿cómo te planteaste la vuelta a Suiza?

Hasta que no fui consciente de mis heridas en el hospital de Sion (Valais) donde estuve ingresado, no tuve claro que necesitaba interrumpir la vuelta al país y tomarme un descanso para recuperar fuerzas pues necesitaría un mes o dos para estar en forma. Volví el 5 de octubre de 2010 para completar toda la frontera norte norte de este a oeste, una buena parte de ella en canoa y luego continué por la frontera oeste en bicicleta. Tuve claro que necesitaría tres meses mas para terminar todo el proyecto y decidí volver a Suiza a principios del verano de 2011. Agradezco mucho la ayuda de mi amigo Roland Baumgartner, geógrafo de profesión, que me ha ayudado a preparar las etapas.

¿Fue muy duro el accidente?

Recuerdo que el 1 de julio estaba a unos 3.500m en la zona de las Aiguilles Rouges y el Mont Dolent contando con la compañía de Cameron Burns, pues en verano, en el Valais suele haber mucha gente subiendo cumbres y casi nunca estas solo al 100%. Se desprendió un trozo de unos dos metros de una enorme roca granítica que me golpeó y me hizo caer unos 15 metros. Por fortuna la cuerda aguantó el tirón pero me rompí los dos pies y alguna costilla. Llamé a un helicóptero y mientras esperaba recuerdo que me hice unas fotos. Realmente no me di cuenta de lo que había pasado hasta que no llegué a Sion. Fue algo muy psicológico, porque el accidente me destrozó una idea justo al empezar a desarrollarla.

¿Que fue lo primero que pensaste al volver a retomar la vuelta a Suiza?

Que ya no había vuelta atrás. Tenía ganas de seguir avanzando para completar toda la ruta dentro del horario previsto. Me puse en marcha el 6 de julio, en la región de Sargans, seguí por el este hasta el Graubünden, recorrí todo el borde el Ticino y entré en el Valais, para crestear las principales cumbres hasta Val Ferret y el lago Leman, donde terminó la aventura. Cuando empecé a pensar en dar la vuelta a Suiza por su borde o frontera, tuve muy claro que la idea no era fácil y que si quería recorrer realmente todo el borde, me encontraría con un terreno bastante complicado, pues aunque he aprovechado senderos y caminos de altura, la mayor parte del recorrido en el este y el sur del país discurre por crestas y glaciares que hay que superar trepando y en ocasiones escalando, si se quiere hacer bien y con criterio.

¿Cuáles han sido los pasos o las cumbres más difíciles?

Puede que la subida al Matterhorn y la Dent d´Herens sea una de las partes más duras del recorrido. Pensaba que el Mont Dolent me traería problemas pero hizo un día fantástico y subí muy cómodo. Si, el Matterhorn y la Dent d´Herens son las cumbres mas duras por las que he pasado, junto con alguna que otra arista. 

¿Con que paisaje te quedas?

Todos son tan distintos y tan cambiantes con lagos maravillosos, los bosques tan frondosos, los pueblos, la gente que vive en las montañas, las cumbres míticas, sus glaciares enormes…Reconozco que ascender el macizo del Piz Buin con sol y pocas nubes es maravilloso, con todo el Tirol a tus pies, sin olvidar varias cumbres mas del Valais, una de las zonas de Europa con mayor concentración de cumbres y glaciares. Es interesante observar el contraste entre cumbres muy técnicas y otras mas asequibles pero que te exigen una aproximación mas larga por terreno mixto, por ejemplo la travesía de cumbres en el Monte Rosa, donde tuve que cruzar grietas enormes al subir y al bajar de la Punta Dufour. Nunca llegué a pensar que el Monte Rosa seria tan exigente.

¿Donde dormias?

He dormido casi siempre en mi pequeña tienda individual, aunque a lo largo de todo el recorrido también he dormido en algún refugio y hasta en hoteles de montaña, cuando bajaba a los pueblos para avituallarme. Todo lo que llevo es para una persona y procuro mantener siempre el equipo en buenas condiciones. Y mas en este tipo de viajes cuando llevas un ordenador y una cámara pequeña para inmortalizar a diario por donde vas y lo que te encuentras por el camino.

¿Que opinas de los refugios suizos?

La red de refugios suiza es espectacular y permite retiradas a tiempo en caso de mal tiempo, pero casi siempre he podido realizar todas las etapas sin grandes problemas, aprovechando al máximo las horas de luz y el buen tiempo. El factor humano es esencial en la montaña y en mi caso, acostumbrado a realizar actividades muy físicas en entornos solitarios, he agradecido muchísimo el poder conversar con guardas y con tanta gente que me he ido encontrando por el camino. No te puedes llegar a imaginar la cantidad de gente interesante que he conocido dando la vuelta a Suiza.

¿Crees que el hombre siempre ha necesitado celebrar una especie de comunión con la montaña para sentirme más unido a ella?

Creo que sí. Tras muchos años de escalar y recorrer cordilleras, tengo muy claro que explorar un pais a través de sus montañas, subiendo y bajando cumbres y aristas te descubre una parte de la esencia del país que permanece escondida para el gran público. Integrarte y unirte a la montaña es una experiencia única que quería vivir en primera persona, mezclándome con la montaña solo y con el equipo justo.

¿La experiencia ha resultado ser la que esperabas?

Totalmente y seguro que me quedo corto al decir que me ha llenado y aportado tantas emociones, que no sabría como definirlo al 100%. Son dos años de emociones, con momentos buenos y otros no tan buenos, pero a fin de cuentas, todo ha salido bien y es algo que no olvidaré jamás. Recuerdo con mucho cariño los mensajes de apoyo que recibí a través de internet. Mucha gente vio las fotos que colgué del rescate, y hasta de las radiografías y los lectores de las webs donde colgaba noticias no pararon de animarme.

 

Lecturas relacionadas

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.