EXPLORANDO

Daniel Creso y Borja Ayed en el Petit Dru

Los dos jóvenes escaladores se embuten en el espíritu de aventura para intentar abrir una ruta en la oeste del Petit Dru, donde un desprendimiento dejaba espacio para nuevos sueños verticales. Esta es su primera crónica.

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Dani Crespo, miembro del Equipo Español de Alpinismo, aproximándose al Petit Dru.- Foto: cortesía de Daniel CrespoDani Crespo, miembro del Equipo Español de Alpinismo, aproximándose al Petit Dru.- Foto: cortesía de Daniel Crespo

Es difícil, en una de las agujas más clásicas entre las clásicas de los Alpes, encontrar una nueva línea que alimente unas ambiciones aperturistas respetables, que permita ascender hasta la cumbre con la elegancia que exige una esbelta montaña como el Petit Dru. Pero a veces, ésta se agita, se revuelve, despachando parte de su historia y para ofrecer a las nuevas generaciones una oportunidad de imitar a los Bonatti o a los Royal Robbins.

El pequeño Dru, de 3.733 metros, ofrece ahora esa oportunidad a Daniel Crespo y Borja Ayed. El desprendimiento sucedido en su cara oeste, la misma que Robbins y Gary Hemmings escogían para su audaz y sostenido itinerario de 1962, ha abierto la veda para colonizar un sueño vertical. Una nueva ruta en el Petit Dru es una exquisitez para buenos alpinistas, por eso Daniel Crespo, fiel amante del Macizo del Mont Blanc, ha regresado al pueblo de las montañas, Chamonix, para iniciar una aventura con regusto a vieja literatura alpina.

Además han escogido el invierno para poner a prueba a la montaña, lo que ya les está pasando factura (aunque la pagarán con buena cara). Su intención no solo será escalar, también compartirán sus avances con todo el que quiera leerles. Hete aquí el primer ejemplo, el primer capítulo de una empresa que, dificultades técnicas a parte, merece la pena ser contada.

CAPÍTULO I

La curiosa técnica del Lanzamienzo y Placaje Extremo de Petates.- Foto: cortesía de Daniel CrespoLa curiosa técnica del Lanzamienzo y Placaje Extremo de Petates.- Foto: cortesía de Daniel Crespo

Aquí comienza nuestra particular aventura en los Alpes franceses, en concreto en la región del Massif du Mont Blanc. Detrás queda un onírico proceso en el que nos imaginamos una escalada inigualable sobre fisuras y placas de granito en una bella y estética pared.

Llegamos hace apenas unos 6 días, al centro neurálgico de los alpes centrales, Chamonix. Tras un animado viaje en furgoneta desde Bilbao-Irún-Burdeos-Lyon-Chamonix, que hicimos en dos tranquilas y emocionantes jornadas. Aterrizamos con un tiempo anticiclónico excelente y comenzamos la incursión en la montaña: al Petit Dru.

Duras labores iniciales de porteos; mucho material duro, comida, sacos, hornillos, tienda, hamaca cuerdas, etc. Esta parte inicial es muy importante para la posterior ascensión. Sinceramente se nos esta haciendo más larga y complicada de lo esperado. El trabajo consiste en bajar estos petates por corredores de 45º de inclinación, atravesar glaciares y llevar todo a la base del Dru. Algunas veces con los petates más pesados, hemos tenido que desprendernos de ellos y tirarlos cuesta abajo en algunos pasos precarios de mayor inclinación, y sin saber si pararan o no, hemos tenido que placarlos aunque ello afectara a nuestra integridad física (daños colaterales propios del reto).

Con algun incidente por este ultimo motivo y el mal tiempo que se nos esta presentando; nevadas, isoterma de -10 el la base del Dru, hemos decidido bajar a repostar par aque el proximo ataque, con algo de mejor meteorología, sea el definitivo para depositar todo el material y nuestra energía a pie de vía. La motivación que infunde escalar en esta pared, verdaderamente es la clave para completar todo el proceso anterior y posterior a él.

El desprendimiento de la vertiente oeste de esta montaña, dejó vírgen una sección de unos 600 metros de pared vertical con un nuevo aspecto. Nuestro objetivo tras haber estado observando estos días la pared, es abrir una nueva vía de escalada por el sistema de fisuras izquierdo del desprendimiento. Llama la atención el diedro de la parte superior que llega hasta lo mas alto del rastro que dejó el desprendimiento del Pilar Bonatti. La idea es escalar en artificial, a lo largo de estas fisuras hasta conectar con la parte superior de orientación Sur, en la cual parece que hay una plataforma con vistas inigualables de todo el macizo.

PD: Si alguien tiene unos días libres y le apetece disfrutar de una buena compañía, rica gastronomía y de este paraje montañoso, esta invitado; a cambio sólo pedimos la módica contraprestación de acarrear con algún que otro bulto, o la nueva modalidad inventada recientemente de: Lanzamienzo y Placaje Extremo de Petates.

Condiciones:

Macizo del Mont Blanc: Numerosas rutas de ski de travesia en perfectas condiciones: descendo Grand Montets, Pas Chèvre, Valle Blanco, Co, du Passon, Aiguille du Tour, Normal Mont Blanc, Mont Blanc du Tacul face nord, Aiguille du Midi couloir des Cosmiques, etc.
Cascadas de hielo bien formadas aunque dependientes de las temperaturas:
sector Argentiere -La Cremerie y sectores del Glaciar; Tunel Mont Blanc; Les Houches; Col de Montets; Mer de Glace,etc.
Goulottes escasas de hielo en las partes altas,
aunque estas ultimas nevadas con viento suroeste incrementaran su grosor Nivel 3 de riesgo de avalanchas, incrementando con las nevada venideras.

 

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