EN UN TIEMPO RÉCORD DE 12 HORAS 29 MINUTOS

Colin Haley asciende en solitario el mítico ‘Infinite spur’ al Mt. Foraker

El alpinista estadounidense escaló la vía con Rob Smith a finales de mayo en 18 horas y 20 minutos (la primera ascensión en menos de 24 horas), y la repitió por cuenta propia el 1 de junio en 12 horas y 29 minutos.

Autor: Desnivel.com | 2 comentarios | Compartir:
durante el épico descenso tras su Infinite Spur (Foto: Colin Haley)
Colin Haley durante el épico descenso tras su Infinite Spur   Colin Haley

Colin Haley se refiere al Mt. Foraker (5.304 m), la segunda elevación de Alaska tras el Denali (6.190 m), con el nombre local de Sultana, que le dan los pueblos atabascos indígenas de la zona. El alpinista estadounidense, que este mismo año ya había destacado por su amplia actividad patagónica, entre la que destaca la Travesía del Torre con Alex Honnold, acaba de realizar una ascensión en el citado Sultana que al menos mantiene ese nivel.

Se trata de la primera ascensión en solitario –y la más rápida hasta la fecha– de una ruta mítica como la Infinite Spur. Esta línea fue estrenada en 18 días del verano de 1977 por George Lowe y Michael Kennedy, y de inmediato se convirtió en uno de los grandes iconos de dificultad en la Cordillera de Alaska. La primera repetición llegó una década más tarde, a cargo de Mark Bebie y Jim Nelson, quienes la completaron en 13 días. Ya en este siglo llegaron las repeticiones de Barry Blanchard y Carl Tobin (2000, en siete días) y de Steve House y Rolando Garibotti (2001, en 25 horas). Ese mismo tiempo invirtieron en 2009 los suizos Simon Anthamatten, Samuel Anthamatten y Andreas Steindl. Por el camino, la ruta se cobró las vidas de Sue Nott y Karen McNeill, que pretendían convertirse en las primeras mujeres en escalarla y cuyos cuerpos nunca se han encontrado.

La idea de escalar Infinite Spur había estado en mente de Colin Haley durante años. De hecho, además de conocer personalmente a prácticamente todos sus repetidores, él mismo ya realizó un primer intento en 2012. Sin embargo, el excesivo calor de aquel verano redundó en unas condiciones impracticables en la ruta. Vale la pena reseñar que en aquel entonces ya hacía dos años que Haley había firmado una nueva ruta al Mt. Foraker, haciendo cordada con Bjorn-Eivind Aartun.

2016, doble o nada

Para este 2016, parece que Colin Haley hubiera decidido doblar su apuesta por Infinite Spur. Junto con su amigo Rob Smith, viajó al campo base del glaciar Kahiltna el 2 de mayo, para una larga estancia en la que Infinite Spur debía ser el plato fuerte. Después de varias ascensiones de aclimatación durante más de tres semanas, la madrugada del 27 de mayo, Rob Smith y Colin Haley cruzaban la rimaya de Infinite Spur.

«De hablar con anteriores cordadas, sabíamos que el mayor desafío de Infinite Spur radica en su dimensión total y en el compromiso natural de escalar en el Sultana, más que en dificultades técnicas extremas», apunta Colin Haley, para justificar lo ligero de su mochila. Escalaron en ensamble prácticamente toda la ruta, y se beneficiaron en la primera mitad de la huella abierta por los británicos Ben Silvestre, Pete Graham y Will Harris. Al final, ambos alcanzaban la cumbre poco después de la medianoche, 18 horas y 20 minutos después de cruzar la rimaya.

Vivaquearon en la arista somital e invirtieron toda la jornada siguiente en el largo descenso. Tras un nuevo vivac, alcanzaron el campo base el 29 de mayo a las 6 de la mañana, justo a tiempo para que Rob Smith tomara la avioneta de regreso a la civilización.

Ascensión en solitario

Después de un par de días de descanso reparador en la tienda del campo base y de comprobar que la previsión le daba más de dos días de buen tiempo, Colin Haley decidió volver a Infinite Spur para un intento en solitario. De nuevo, la madrugada del 1 de junio cruzaba la rimaya para lanzarse a por la línea, todavía con menos material que la vez anterior y una única cuerda de 15 metros. Toda la ascensión transcurrió de forma rápida y sin problemas, hasta alcanzar la cumbre pasadas las cuatro de la tarde, tras sólo 12 horas y 29 minutos de escalada.

Sin embargo, las cosas cambiarían rápidamente. Tras las dos primeras horas de descenso por la ruta Japonesa, la meteorología experimentó un giro radical, con una fuerte nevada y la visibilidad reducida prácticamente a cero. «Desde el momento en que el mal tiempo llegó por la tarde del 1 de junio, me llevó cerca de 48 horas alcanzar el campo base Kahiltna«, resume Colin Haley, en una de las experiencias más extremas de su vida, y añade que «el descenso fue largo, horroroso, confuso, realizado en plena tormenta, en la que me vi progresivamente más falto de sueño, finalmente llegué al campo base después de haber permanecido despierto durante casi tres días completos». Una aventura al límite.


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.


 

 

 

 

Últimas noticias