HOMENAJE A NIL BOHIGAS

Néstor Bohigas: «Mi hermano Nil llevó la mentalidad de los escaladores de Montserrat al Himalaya»

Hay una escalada -a nivel mundial- en el Himalaya que marcó una época: la sur del Annapurna, que realizaron Nil Bohigas y Enric Lucas en 1984. Hace unos días murió Nil y con él se fue una referencia en el alpinismo, la aventura y uno de los «padres» de los raids de aventura y las carreras por montaña en nuestro país.

Autor: Darío Rodríguez y Héctor Fernández | No hay comentarios | Compartir:
Nil Bohigas en una imagen de archivo de 2013  (© Darío Rodríguez/DESNIVEL)
Nil Bohigas en una imagen de archivo de 2013

Nacido en Barcelona el 1 de abril de 1958, Nil Bohigas ha pasado a la historia del alpinismo por su apertura en la cara sur del Annapurna Central en 1984 junto a Enric Lucas. Murió hace unos días y su hermano Néstor, 5 años menor y compañero de cordada en muchas escaladas, ha recordado su figura en el programa de radio Al primer toque, en una entrevista que le han realizado Darío Rodríguez y Héctor Fernández.

Tú y tu hermano comenzásteis hacer actividad de montaña en vuestra adolescencia. ¿Cómo recuerdas tus inicios en la escalada con Nil?
Empezamos a escalar cuando yo tenía 14 y él 19, Nil me sacaba cinco años. Cuando los hermano pequeños ven al grande hacer cosas ellos también quieren, ¡cómo no me iba a apuntar a acompañarle a la montaña! Desde hace ya muchos años nuestra faceta profesional estaba centrada en organizar competiciones de aventura, carreras por montaña, la revista Trail.. Lo que hacíamos era llevar la faceta de lo que más nos gustaba al apartado profesional.

Fuisteis también los padres de uno de los raids más míticos de nuestro país, el Raiverd, sinónimo de aventura de «verdad».
La primera edición fue en 1991, hace una eternidad, cuando no existían competiciones de este estilo. Fueron 8 o 9 equipos, al siguiente ya eran más, en cualquier caso era una cosa reducida. Quizá nos pusimos un poco demasiado temprano con ello, hicimos diez ediciones y al final lo tuvimos que dejar por problemas burocráticos y logísticos.

Ahora las carreras por montaña proliferan en cada rincón. Vuestra iniciativa fue un poco visionaria, ¿cómo arrancó?
Empezó porque a los dos nos gustaba la escalada y el alpinismo pero, vinculado a eso, también montábamos en bici, corríamos, participábamos en carreras de orientación… El Raidverd nació con la idea de unir todos estos deportes. En las últimas ediciones nos dimos cuenta de que a la gente le gustaba mucho correr por montaña.

«Era un inconformista, le gustaba subir por donde no lo había hecho nadie y abrir vías nuevas.»

En el séptimo año, una de las etapas se hacía en el primer tramo de lo que ahora es la carrera del Pedraforca. Vimos que gustó mucho y nos planteamos hacerlo por sí solo. A partir de ahí salió la maratón del Aneto, que era una prueba cuyo objetivo no era completar un recorrido circular, como en las pruebas de asfalto trasladadas a la montaña, sino subir lo más rápido posible al punto más alto de los Pirineos y bajar por el camino más rápido, daban igual los kilómetros.

¿Cómo definirías a tu hermano?
Era un inconformista, le gustaba subir por donde no lo había hecho nadie y abrir vías nuevas. De hecho abrimos juntos muchas vías en Montserrat, Pedraforca, siempre cerca de Cataluña. Él lo llevó al extremo con el Annapurna: subió un ochomil por su cara más difícil junto con Enric Lucas con la idea de hacerlo en un estilo muy ligero. Abrieron una vía y su actividad aún tiene gran renombre internacional, todavía no se ha repetido. Mi hermano Nil y Enric llevaron la mentalidad de los escaladores del Pirineo al Himalaya.

¿Cómo viviste tú esa expedición?
El Annapurna de Nil y Enric fue en una época en la que no había internet ni móviles. El sistema de antes tenía un encanto especial, enterarte al minuto de las cimas y de lo que ocurre en la montaña, como pasa ahora, le quita romanticismo. Me enteré de que había hecho la cara sur cuando él llegó a Katmandú y envió una postal, que casi casi llegó a casa después que él. Yo estaba haciendo la mili y mis padres estaban preocupados, como es normal, y mi tarea era decirles que estuvieran tranquilos, que Nil iba a volver con la montaña hecha.

Mi hermano y Enric no tenía muy claro la ruta que seguirían, pero sí tenían claro que querían ascender la cara sur. Igual que aclimatar: no seguían las normas, subíeron en el día un pico que había por allí y así aclimataron. Estuvieron días debajo de la montaña, estudiando por dónde estaba mejor para subir y después siguieron la ruta que imaginaron. De hecho cambiaron los planes, porque la idea inicial no era subir por donde lo hicieron.

«Con un compañero de cordada, que además es tu hermano, tienes una relación muy especial»

Te sacó a escalar muy joven, ¿cómo era la experiencia de escalar con él?
Nunca me he parado a pensar cómo era él. Sencillamente era dos cosas: mi hermano, y eso lo define todo, es una palabra que está por encima de cualquier otra definición. También era mi compañero de cordada, yo empecé a escalar con él, aunque luego los dos hemos hecho cosas con otras personas. Con un compañero de cordada, que además es tu hermano, tienes una relación muy especial.

Durante un tiempo la cordada de los hermanos Bohigas era tan sólida y conocida como pueden ser, por ejemplo, la de los Pou hoy en día. Hay dos grandes escaladas vuestras: el Saraghrar (7.349 m) y Baffin, donde vivisteis una de vuestras experiencias límite.
En la isla de Baffin, que está en el círculo polar ártico, había una pared que nos enseño un amigo y se nos ocurrió ir a ella: tenía más de 1.200 metros. Fuimos en la temporada de invierno de allí, nos tocó mal tiempo y estuvimos 6 días en la pared sin salir de la tienda. Al final no tuvimos más remedio que bajar ¡y nos fue muy justito!

Tu hermano, después, se fue de expedición solo al Polo Norte.
Fue así porque era la mejor manera de tener éxito. Hizo sus cábalas y creyó que era más fácil. La ayuda mental de ir con alguien funciona a veces, pero es verdad que si estás muy echo polvo no andas aunque te animen. Llegó al Polo Norte magnético y del geográfico se quedó muy cerca. Fue más lento de lo previsto y la deriva de los hielos lo alejaba.

Pero no importaba, es como en el Saraghrar: hicimos la cima sur, que es hasta donde llega la dificultad técnica. Como nosotros éramos escaladores nos interesaba solo la roca, así que la rampa de nieve que empezaba a partir de donde nos quedamos no nos llamaba la atención, en ningún momento nos planteamos seguirla para ir a la cima principal.

«Los grandes exploradores están todos cortados por el mismo patrón»

Al Saraghrar vais muy jóvenes y hacéis una escalada que forma parte de esa época, de ese grupo de escaladores catalanes que se bautizó como «New Wave», un cambio generacional de jóvenes que rompen moldes en los ochenta donde estabais vosotros, también Enric Lucas y otros…
Eso fue en 1982, yo tenía 19 años. En esa época nos planteamos ir a abrir vías lejanas, en este caso en el Hindu Khus. La pared del Saraghrar era un gran espolón al que habían ido dos expediciones catalanas en estilo pesado, el de antes, y no habían podido acabar la vía. Decidimos hacerla como se va un fin de semana a Montserrat, la Pedriza o Galayos: con todo el material encima. Así fue como Enric y Nil hicieron toda la cresta hasta la cima.

Él también fue pionero en otras cosas. Fue de las primeras personas que voló en parapente en España.
Fue de los primeros, el que nos metió el gusanillo fue el escalador francés Patrice de Bellefon, y a partir de ahí empezamos a volar y salieron algunas escuelas. Paralelamente hubo también otras personas, como los hermanos de la Mata.

¿Cómo era el carácter de tu hermano Nil?
Tenía un carácter en el que coinciden las personas que tienen una mentalidad similar, los que disfrutan yéndose solos o con su compañero de cordada a intentar grandes retos. Era reservado pero muy cordial y abierto con sus amigos. Los grandes exploradores están todos cortados por el mismo patrón.


 


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.


 

 

 

 

Últimas noticias