CORRE LA ZEGAMA-AIZKORRI A SU REGRESO NEPAL

Kilian Jornet “La mejor manera ayudar a Nepal es seguir visitando el país”

Esta edición de la Zegama se preveía muy distinta a las anteriores por dos motivos: no iba a llover (la Zegama se caracteriza por el agua y el barro) y no iba a estar Kilian Jornet (ganador de las anteriores siete ediciones). Las dos previsiones fallaron: el catalán, recién llegado de Nepal, disputó una de sus carreras preferidas bajo un aguacero.


Darío Rodríguez | No hay comentarios |

Llovió en la Zegama-Aizkorri y también estuvo Kilian Jornet. Su presencia fue duda hasta última hora, pues estaba recién llegado de Nepal, donde había colaborado en las labores de socorro tras el terremoto. La entrevista que publicamos es el resumen de la conversación que mantuvimos con él el domingo al terminar la Zegama (vídeo que acompaña a este texto) y, también, de la entrevista que realizamos el lunes -con Héctor Fernández– para el programa de radio Al primer toque, que puedes oir aquí.

Hablamos de todo un poco: de la Zegama-Aizkorri, de la experiencia que ha vivido en Nepal tras el terremoto y la mejor manera de ayudar a los nepalíes, de su proyecto de ascensión rápida al Everest…

Te picaba tanto el gusanillo  de estar en la Zegama que al final te ha sido imposible no ir …
Sí. Llegué el jueves por la noche de Nepal y Emelie [Forsberg] marchó a Zegama el viernes. En principio tenía previsto quedarme en Chamonix, pero la previsión del tiempo era mala. Entonces decidí ir Zegama. Tampoco sabía si correr o animar, pero el domingo por la mañana decidí correr y darlo todo.

«Zegama no solo marca por el recorrido, también por la gente»

Parece que el ambiente único de la Zegama atrapa a los corredores cada año…
Sí, alimenta a todos los corredores. Zegama no solo marca por el recorrido, también por la gente, a veces te pitan los oídos de los gritos que está pegando las personas que animan, es una vivencia única.

¿Cómo ha sido la experiencia este año?
Ha sido bonita, hemos salido rápido y he disfrutado la carrera. Hasta el kilómetro 30 he ido bien pero después me ha afectado la gastroenteritis que traía de Nepal. Ya no tenía energías, así que a partir de este punto he podido ir tranquilo, hablar con la gente y disfrutar. El público siempre está dando muchos ánimos y ha sido la oportunidad de estar con ellos y darles las gracias.

«Hasta el kilómetro 30 las sensaciones eran buenas. Al final es eso lo que motiva»

A muchos nos parecía que por el mero hecho de llamarte Kilian Jornet ganarías la carrera aún estando desentrenado, pero es evidente que hay mucho nivel y es una carrera dura para la que hay que estar muy fuerte.
Eso es que lo decís los periodistas y la gente, yo lo tenía muy claro. Este año he corrido poco y sabía que entre eso y la gastroenteritis había muchas dudas, pero he disfrutado un montón. Hasta el kilómetro 30 las sensaciones eran buenas. Al final es eso lo que motiva.

¿Crees que es posible que alguien que lleva una vida sedentaria consiga prepararse para vivir una carrera de este tipo?
Es posible, pero hace falta preparación y tiempo. Hay que ser humilde y no ponerse objetivos muy grandes, no imaginarte que vas a hacer un tiempo muy bueno. Salir a terminar, por lo menos.

«Al final lo que te marca son las experiencias, y eso no depende de la posición»

Hay muchos que dicen que la gente que corre por montaña no disfruta del paisaje ¿Qué opinas?
No, es al contrario. Cuanto más en forma estás, más cosas puedes ver, y cuantos más kilómetros corres, más cosas vas a ver. Lo que le gusta a la gente es criticar y decir cosas para debatir. Creo que lo dicen por eso, no es una realidad.

Dices que cuando tengas 30 o 40 años no te vas a acordar de si quedaste primero o segundo, sino de las sensaciones que tuviste, ¿es así?
A veces buscas la victoria, pero al final lo que te marca son las experiencias, y eso no depende de la posición. Te acuerdas del día que lo pasaste mal, de que te lesionaste o de que compartiste algo con alguien.

Acabas de vivir una experiencia desafortunada que seguramente no olvidarás. Viajabas a Nepal para ascender el Everest, te sorprendió el terremoto un día antes y acabaste en el país prestando ayuda. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Cuando fuimos ya sabíamos como estaban las cosas. El terremoto fue un día antes de nuestro vuelo, así que cambiamos los planes. Cuando llegamos a Katmandú nos sorprendimos porque en la televisión se veía mucha destrucción y allí la vida era casi normal pese a que había algunos edificios caídos. Luego nos fuimos directamente a Lagntang porque mi compañero Jordi Tosas tiene muchos amigos ahí y queríamos ver si la gente estaba bien y podíamos ayudar.

«En Langtang era como si unos seracs hubiesen caído desde la cima del Mont Blanc hubiesen arrasado Chamonix y los pueblos cercanos»

 ¿Las zonas alejadas de la capital estaban peor?
Cuando llegamos vimos que allí era distinto, había una destrucción muy grande, en el valle no había ningún pueblo con una casa de pie. Yo hacía el símil: era como si unos seracs hubiesen caído desde la cima del Mont Blanc, hubiesen arrasado todo, cubierto Chamonix de barro y hielo, la avalancha hubiese subido por el otro lado, el viento destruido Les Houches y todos los pueblos de alrededor… No había ningún pueblo que tuviera una casa entera.

¿Qué necesidades tienen ahora los nepalíes?
Más que comida, necesitan reconstruir sus casas. En zonas como el Valle de Langtang necesitarán muchos años para reconstruirlas. Aparte de lo que se ha roto por los deslizamientos del terremoto, hubo grandes avalanchas que ocasionaron muchos muertos y que han enterrado pueblos completos. Nosotros estuvimos colaborando un poco identificando personas y buscando gente durante una semana. Luego nos unimos a una ONG y estuvimos distribuyendo comida y plástico para hacer casas en las zonas rurales.

«Los nepalíes han sido porteadores nuestros durante muchos años y ahora debemos portearles nosotros»

¿Te ha enseñado algo este viaje?
Lo que dijo Jordi Tosas: los nepalíes han sido porteadores nuestros durante muchos años y ahora debemos portearles nosotros. Los que vamos a hacer montaña a Nepal siempre aprovechamos la amabilidad de su gente. Ahora ellos están pasando malos momentos y a muchos nos parecía mal darles la espalda. Vamos a ayudar en lo que sea posible. Lo importante es que todas las personas a las que les guste Nepal sigan yendo para revitalizar la economía del país. Hay que ayudarles como hacen ellos cuando nosotros estamos viajando por su país.

«No tenían nada, nosotros fuimos a llevarles comida y ellos nos ofrecían la suya»

¿Ha sido una experiencia difícil?
Cuando vas a sitios así ya sabes lo que te vas a encontrar. Lo que me sorprendió fue lo positivos que son los nepalíes, siempre tiran para adelante. También me sorprendió su amabilidad y hospitalidad. No tenían nada, nosotros fuimos a llevarles comida y ellos nos ofrecían la suya. Aprendes a relativizar los problemas que hay aquí. Eso da fuerza para ayudarlos, son muy buena gente. Por poco que podamos hacer para que sigan para adelante, ya es mucho.

«La gente no debe tener miedo de viajar a Nepal, lo malo sería que se frenase el turismo»

¿Qué necesidades materiales necesitan cubrir?
Lo que más se necesita ahora son plásticos para hacer casas. Cuando llegue el monzón, que es la época de lluvias, poca cosa se podrá hacer. En octubre podremos ir otra vez, la gente no debe tener miedo de viajar a Nepal, lo malo sería que se frenase el turismo. Las ONG grandes llevan mucho material, las pequeñas hacen proyectos específicos, apoyar a cualquiera de ellas está bien.

A nivel personal ¿Te ha cambiado este viaje?
Estas situaciones te cambian porque te das cuenta de la fuerza de la naturaleza. Lo que nos sorprendió mucho fue lo positivos que son los nepalíes, la gente había perdido a su familia y tiraban para adelante a pesar del drama. Es una gente con una hospitalidad muy grande, y eso sorprende en situaciones así, cuando no tienen nada y te lo dan todo.

El Everest partiendo de casa con mochilas de 15 kilos

¿Retomarás tu proyecto al Everest más adelante?
Sigo con ello, seguramente para el año que viene. Aún no hemos hablado, pero el proyecto sigue para adelante. Es importante seguir yendo para no olvidarlos, seguir haciendo las actividades que hacemos para que ellos puedan vivir.

El proyecto que tienes en el Everest es innovador, en estilo muy ligero y sin campo base. ¿Cuál es tu planteamiento exacto
La idea del proyecto es eliminar las estructuras intermedias y los campamentos base, que para nosotros serán los pueblos. Queremos ascender desde el último lugar habitado para llevar el menor peso posible. Las mochilas que hemos llevado eran de unos 15 kg cada una y teníamos previsto llevar unos 10 kg de comida. La parte buena es que preparas el equipaje en unas horas porque no hay una gran logística detrás. Ir con poco peso significa tomar el avión en Ginebra para ir a Katmandú con una mochila de 15 kg con el material técnico de ascensión y olvidarse de las cosas de acampar, que son las que realmente pesan y encarecen la expedición. El viaje que íbamos a hacer era más un reconocimiento y entrenamiento en la Cara Norte para conocerla, escalar si se podía alguna cima. Nuestra intención era palpar y ver cómo eran las cosas.

«La gente que va por la vía normal no va a hacer alpinismo, sólo va a subir al Everest»

¿Qué ruta tienes previsto seguir en el Everest
La idea es la cara Norte, aunque ahora en primavera es más difícil porque hay más hielo. El plan inicial es el Corredor Norton salvo si hubiera mucha nieve. Entonces nos plantearíamos el Corredor Hornbein.

El Everest es el objetivo codiciado por muchos montañeros y también una montaña que año tras año genera noticias trágicas. ¿Reflexionas sobre estos temas alguna vez?
Sí, justo lo hablaba con los pilotos de los helicópteros. El problema del Everest es que hay mucha gente y la cascada del Khumbu es peligrosa. Ellos decían que lo ideal sería llevar el material que necesitan las expediciones al campo 1 en helicóptero, así los sherpas tendrían que pasar menos por la Cascada de Hielo y correrían menos riesgo. La gente que va por la vía normal no va a hacer alpinismo, sólo va a subir al Everest.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lecturas relacionadas

 

Últimas noticias

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.