EXPLORANDO

El juego limpio de Mick Fowler

Aprovechamos la reciente visita a Cercedilla (Madrid) del genial alpinista británico para charlar con él sobre el compromiso con la montaña, el espíritu de la escalada, la familia y el riesgo y el fair play british.

Mick Fowler en la Semana Internacional Montaña Guadarama 2016.  (© Darío Rodríguez/DESNIVEL)
Mick Fowler en la Semana Internacional Montaña Guadarama 2016.
| No hay comentarios |
Mick Fowler, un aventurero inspector de Hacienda.- Foto: Col. Mick Fowler
Mick Fowler, un aventurero inspector de Hacienda.- Foto: Col. Mick Fowler

Mick Fowler se introdujo en la montaña gracias a su padre. Desde muy joven acumuló experiencia en los Alpes franceses y suizos. Y es británico. Lo que significa que su estilo y su filosofia en cuanto a la escalada es, por lo general, diferente a la mayoría. Incondicional del juego limpio y de las rutas extremas, ha vivido aventuras en el Changabang, el Hunza Peak, el Arwa Tower, el Spantik o el Taulliraju, entre otras cumbres ignotas, escondidas y brillantes.

Durante sus últimos veinte años como alpinista, Mick, ha colaborado con numerosos medios de montaña y sus artículos, de reconocido prestigio en Gran Bretaña, se han publicado en la India, Holanda, Francia, Alemania, España, Estados Unidos… y, quizá, una de sus mejores referencias sea la que le regaló Sir Chris Bonington: «Ha seguido la misma línea memorable de Reinhold Messner, aunque nunca se ha preocupado por acumular records, consiguiendo una extraordinaria colección de nuevas rutas con un denominador común: la seriedad y la individualidad».

Actualmente, Mick, vive en Derbyshire con su mujer y sus dos hijas (Tessa y Alec). Es vicepresidente del Alpine Club y miembro del comité de la Mount Everest Foundation. Y sigue en activo: abrió, sin ir más lejos, una ruta nueva en el recóndito Manamcho junto a Paul Ramsdem.

Vista del afilado Manamcho, última apertura del británico.- Foto: Col. Mike Fowler
Vista del afilado Manamcho, última apertura del británico.- Foto: Col. Mike Fowler

Me parece muy interesante el hecho de ser inspector de Hacienda, ¿no?
Bueno, en realidad no es del todo cierto. Lo que hago es evaluar cosas para la delegación de Hacienda y eso incluye casi todo. La mayor parte son propiedades. Evaluamos empresas, propiedades intelectuales, etc… Todo lo que esté orientado a fines de impuestos lo evaluamos. Proporcionamos este servicio a la delegación de Hacienda.

No se trata de un trabajo muy duro, sino de un reto mental, porque se trata de convencer a los propietarios de un negocio de que tienes razón, de que el valor que le asignas a su inmueble es el correcto. La verdad es que me gusta y disfruto con el trabajo.

¿Por qué no has querido ser nunca alpinista profesional?
Hace algunos años sí que lo pensé. Me planteé ser guía o instructor, pero al final decidí que no, que seguiría trabajando para la delegación de Hacienda. Me gusta poder compaginar mi trabajo con mi familia y con el alpinismo también.

Creo que si lo convirtiera en algo profesional, iría poco a poco perdiendo el entusiasmo. Sin embargo, quiero seguir teniendo el mismo entusiasmo de siempre por el alpinismo.

Pero es muy difícil compaginarlo todo, ¿no? Tienes libres 30 días de vacaciones y los fines de semana para dedicarte a la familia y al alpinismo y luego 5 días para trabajar.
Sí, sí que es muy difícil, pero intento hacerlo lo mejor que puedo. Otra de las razones por las que trabajo para Hacienda es porque es un empleo muy flexible y eso ayuda mucho. Hay otros muchos trabajos a los que podría dedicarme y ganar más dinero, pero no creo que tuvieran tanta flexibilidad con respecto a estos temas. No creo que pudiera compaginarlos con la necesidad de salir a las montañas y, al mismo tiempo, quedarme tiempo libre para pasarlo con la familia.

Es una situación complicada pero creo que funciona. Tendrías que preguntarle a mi mujer y a mis hijos, porque creo que lo llevamos muy bien.

La
La «orgásmica» línea que siguieron Fowler y Ramsden en la norte del Siguniang (6.250 m) y que les valió el Piolet d´Or 2002.- Foto: Col. Mike Fowler

Es lo que te iba a preguntar ahora mismo. Me parece muy difícil compaginar una vida familiar con dos niños y seguir practicando un alpinismo tan duro.
Sí, pero creo que el compromiso lo tengo que adoptar yo. Además, ya no voy todos los fines de semana a la montaña. Antes, hace unos 15 años, quizás más, no me perdía ni un fin de semana. Sin embargo, ahora ya no, ahora escalo dos o tres veces al año.

Creo que el mayor inconveniente para la familia, si lo podemos llamar así, es cuando voy al Himalaya porque son tres o cuatro semanas lo que estoy fuera de casa. Pero creo que mis hijos se están haciendo mayores y entienden que su padre dedique tiempo a divertirse con sus amigos igual que ellos lo hacen. Mi familia lo entiende muy bien.

Así que ahora sales muy poco a la montaña, ¿no?
Sí, más o menos una expedición cada año y medio, más o menos. Estuve en el Kajaqiao en octubre del 2005, también estuve fuera en abril y mayo del 2007, y ahora estoy preparando el próximo viaje para octubre del 2008 y la siguiente es muy probable que sea para octubre del 2009.

Creo que lo importante es que todo el mundo sea consciente del viaje con antelación, y cuando digo todo el mundo me refiero a la gente para la que trabajo, a mi familia, etc… Esto hace más fáciles las cosas.

Me gustaría estar más de un mes fuera, hacer más expediciones, más alpinismo o actividades al aire libre con mi mujer pero… quizás tengamos que esperar, porque no tenemos tantas vacaciones como para poder hacerlo.

¿Entrenas durante el año?
Sí, pero no lo considero un entrenamiento. Suelo salir a correr por las montañas y es lo que me gusta, con lo que disfruto. Me gusta llevar un ritmo fuerte para mantenerme en forma.

En cuanto al alpinismo, creo que es mejor tener un conocimiento general de todo. Con la experiencia se llega a aprender muchísimo: si las condiciones son las adecuadas, si el material es bueno, etc…

¿Cómo lleva tu familia el riesgo de esta actividad?
Creo que se trata de un balance entre riesgo, disfrute y elección de las vías. Tengo que admitir que algunas de las rutas que he hecho conllevaban cierto riesgo, pero intento elegir las que sean de dificultad moderada y creo que todas las que tengo en mi lista no son demasiado peligrosas.

Se trata de pensar que lo que estás haciendo es seguro y también de acompañarte de personas que lo que quieren es disfrutar de la montaña y no llegar a la cima cueste lo que cueste. Creo que hay que valorar objetivamente el riesgo que conlleva cualquier expedición y confiar en tu compañero.

Mick Fowler ha sido uno de los grandes innovadores del alpinismo en los últimos tiempos.- Foto: Jorge Jiménez
Mick Fowler ha sido uno de los grandes innovadores del alpinismo en los últimos tiempos.- Foto: Jorge Jiménez

¿Qué significa para ti el alpinismo?
Principalmente, para mí se trata de disfrutar en un entorno lejano y espectacular. No me interesa tanto la técnica sino pasármelo bien con mis compañeros. Escalar en una zona en la que sabes que no hay más personas en un montón de kilómetros a la redonda y que estás rodeado de paisajes increíbles, que puedes visitar diversos valles (como, por ejemplo, hicimos este año). Esas son las cosas que realmente me gustan: explorar, visitar lugares aislados y, por supuesto, pasármelo bien y divertirme.

¿Nunca te han interesado los ochomiles?
Sí, como a cualquier alpinista que ve el Everest. La razón es que me encantaría estar en la cima. Sin embargo, luego pienso en todo lo que sé sobre ese tipo de montañas y no creo que me gustara la experiencia. En primer lugar, porque para nada son lugares aislados y vírgenes, totalmente lo contrario. En segundo lugar, porque creo que se necesitan al menos 8 semanas para una expedición así y volvemos al tema de compaginar la vida familiar con la montaña.

Quizá cuando me jubile, podría ser, pero ahora mismo no me interesa.

¿Te gusta ir a la montaña con tanta gente, cuerdas fijas, sherpas, etc…?
No, no lo considero alpinismo. Lo veo una experiencia muy interesante, pero no alpinismo. Yo prefiero subir sin ningún tipo de ayuda.

Lo que me gusta no es solo los objetivos que se consiguen, sino también las satisfacciones culturales que me aportan este tipo de experiencias, lo desconocido. Uno de los mejores viajes que he hecho es cuando estuve en Perú en 1992, donde viví experiencias increíbles.

¿Crees que la escalada que se practica en Gran Bretaña es distinta a la europea?
Es una pregunta difícil. Creo que allí respetamos más la escalada con protección natural y la de aventura. Es mi opinión, aunque por supuesto puedo estar equivocado.

¿No te gusta utilizar espits?
No, nunca los he utilizado y estoy en contra de ellos en cualquier caso. Sin embargo, también tengo que admitir que he visto algunas montañas en Gran Bretaña que no podrían haber sido escaladas sin utilizarlos. Tenemos que encontrar el punto medio.

Creo que la única excusa para utilizar los espits es porque no puedes escalar la pared sin ellos. Y si éste es el caso, hay que plantearse dejarla y dar paso a las siguientes generaciones.

Traducción: Celia Ruiz

«Principalmente, para mí se trata de disfrutar en un entorno lejano y espectacular. No me interesa tanto la técnica sino pasármelo bien con mis compañeros.»

Lecturas relacionadas

 

 

 

 

Últimas noticias


 

 

 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.