PATAGONIA ANDINA

Alma Roblin y Solène Rombourg, alpinismo y parapente en el Cerro San Lorenzo

Las dos francesas ascendieron la ‘Directísima’ al segundo pico más alto de la zona austral de los Andes patagónicos en tres jornadas y recortaron el descenso hasta el coche a 15 minutos gracias a un vuelo en tándem desde la antecima. Subieron y bajaron con todo el material a cuestas.

Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).
Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).
| No hay comentarios |

Alma Roblin y Solène Rombourg son dos amigas francesas de 32 años apasionadas de la montaña y los deportes. Tanto que la primera de ellas está estudiando en la Escuela de Alta Montaña del Perú para ser guía de alta montaña. La segunda, por su parte, es una experimentada piloto de parapente.

A finales de 2023 planearon una expedición para ascender el Cerro San Lorenzo (3.706 m) y volar de vuelta en parapente. Situado en la frontera entre Chile y Argentina, el San Lorenzo es la segunda cima más alta de la zona austral de los Andes patagónicos. Viajaron a la Patagonia  principios de diciembre y aprovecharon bien el tiempo desde el primer día: “Realizamos actividades de escalada en roca, volamos parapente, hicimos mucho senderismo y también algunas actividades acuáticas para reconocernos mejor como equipo”, explica Alma Roblin.

Eso sí, cada día estuvieron pendientes de las previsiones meteorológicas, para evaluar las oportunidades de intentar su objetivo principal. “La región patagónica es bastante conocida por sus climas inestables y fuertes vientos árticos que complicaban nuestros planes. Sin embargo, a inicios de la segunda semana de enero, visualizamos una ventana probable a nuestro favor”, dice Roblin.

Vieron que los días 11 y 12 de enero apuntaban a las condiciones propicias para volar. “Era nuestra gran oportunidad”, se dijeron, y se desplazaron a Cochrane (Chile) el 8 de enero. El día 9 durmieron en el mirador del glaciar Calluqueo, donde dejaron su vehículo, e iniciaron la marcha hacia el glaciar a las 8 de la mañana del 10 de enero para iniciar la ruta de ascenso elegida, la Directísima.

Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).
Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).

A continuación, el relato de Alma sobre su aventura:

Nuestro día 1 tuvimos que cruzar y avanzar dentro de la lengua glaciar, lo que significó un reto hermoso ya que escalamos y desescalamos muchos seracs para llegar a nuestro planeado campo 1, muy cerca de una laguna glaciar que nos permitió aprovechar su agua. Desde allí, esperábamos poder visualizar mejor el terreno para planificar los días 2 y 3 con más precisión; sin embargo, el clima no permitió observación posible. 

Decidimos levantarnos a las 5 de la mañana para tener más visibilidad durante el día. Al llegar al que elegimos como campo 2, el clima mejoró enormemente y nos mostró lo que nos esperaba el día 3. No existía huella alguna para guiarnos y la cascada glaciar se encontraba bastante rota, por lo que tuvimos que buscar opciones de alguna línea entre grietas y seracs. Antes de ir a descansar ya teníamos dos posibles líneas de ascenso.

Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).
Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).

El día 3 inició a las 2 de la madrugada. Llegar al pie de la cascada fue bastante difícil, pues había que sondear todo el tiempo con el piolet por la increíble cantidad de grietas escondidas. Empezamos a escalar la pared de hielo con un largo de 35 metros a 70/80° de inclinación. Después, el ascenso se hizo más accesible, con una pendiente de 60°/70° en nieve dura; finalmente, encontramos una salida a la cumbre norte, la que logramos conquistar a las 9 de la mañana.

Esta última parte fue la de mayor recarga de adrenalina y la que más esfuerzo nos costó. Llevábamos tres días cargando el equipo de campamento, el parapente y todo el material de ataque. Felizmente, la estrategia fue de dejar nuestras velas personales y llevar solomente un parapente tándem monocapa muy ligero.

El clima estaba bien, pero la cumbre principal tenía lenticulares con viento fuerte. Decidimos empezar el rumbo para poder despegar con las condiciones perfectas que nos ofrecía la antecima para poder despegar. Comenzamos a reorganizar las mochilas para yo, como pasajera, llevar más peso e incomodidad, y dejar a Solène con menos peso para manejar el parapente. No sabemos todavía si esa fue la mejor estrategia –de hecho, dejamos una cinta para poder bajar la mochila debajo de nosotras durante el vuelo pero no se pudo–, pues íbamos literalmente comprimidas, metafóricamente suspendidas como un saco de papas.

Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).
Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).

Así que nada, con todo el barda, empezamos a correr para poder despegar en dirección a la laguna Calluqueo. Lo logramos al segundo intento. Fue increíble volar en paisajes tan hermosos y empezamos a reírnos, tanto por la incomodidad de llevar tanto material y equipamiento. 

Habíamos pensando a varios planes para el aterrizaje: el glaciar (plan C), al pie de la laguna (plan B) y el carro (plan A). Felizmente, las condiciones nos permitieron cruzar todo el glaciar, toda la laguna y aterrizar, gracias al tremendo control de vela de Solène, a quince metros del carro.

Para nosotras fue un reto bastante emocionante y nos sentimos muy contentas de haberlo logrado: un pegue irreal, no lo podíamos creer, el primer vuelo en parapente desde el San Lorenzo, de una cordada de dos mujeres volando juntas.

Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).
Alma Roblin y Solène Rombourg en el Cerro San Lorenzo (Foto: A.Roblin/S.Rombourg).

Lecturas relacionadas
Comentarios

Deja una respuesta

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.