EXPLORANDO

Adiós a Luciano Ghigo

82 años y muchas más montañas le deparó la vida a Luciano Ghigo, alpinista italiano que fue el compañero de cuerda de Walter Bonatti durante la apertura, en 1951, de la cara este del Grand Capucin, una de las grandes clásicas de los Alpes.

| No hay comentarios |
El Grand Capucin.- Foto: Col. Michel VaucherEl Grand Capucin.- Foto: Col. Michel Vaucher

Tesón, pundonor y una exhultante perserverancia. Corrían los años 50 y en el ámbito alpino éstas eran cualidades que abundaban, aunque algunos las aprovechasen mejor que otros. Tipos como Walter Bonatti o René Desmaison fueron los que congelarían el tiempo, viviendo perennes en la historia de las grandes ascensiones. Pero en el relato de sus vidas, en un capítulo, quizá completando los datos técnicos de sus rutas, aparecen también los nombres de sus amigos, compañeros de cuerda, compañeros esenciales.

Luciano Ghigo, fallecido a finales de diciembre a los 82 años, fue uno de esos montañeros que favorecieron el asalto a los límites del hombre. Colaboró con Bonatti para romper el aura de inaccesibilidad, en 1951, de la formidable y siniestra pared este del Grand Capucin. Una ascensión que marcaría el inicio del artificial de dificultad y de una época brillante en la trayectoria de Bonatti.

Ghigo nació en Turín en 1926 y aguardó el momento culminante de su vida en las montañas, durante 25 años. Pulió sus facultades en severos itinerarios como el Espolón de la Brenva, en el Mont Blanc o la canal NE al Mont Blanc du Tacul, mientras ejercía como socio del grupo de alta montaña CAI-UGGET.

Desde el 52, como instructor de la Scuola Nazionale Di Alpinismo Giusto Gervasutti, trató de combinar la docencia con la pràctica, labor que alargaría como conservador del CISDAE (Centro Italiano Studio e Documentazione Alpinismo Extraeropeo – CAI) y como parte del grupo que impulsó la Comisión de Información y Documentación de la UIAA.

El italiano participó por dos veces en expediciones a los Andes peruanos.. Primero en 1958, como parte de un equipo al que también pertenecía Pietro Fornelli, y tres años más tarde regresaría, escogiendo la Cordillera Blanca, donde lograría el Pucahirca central (6.010 m). Pero sería la escalada del 51 la que le llevaría a las enciclopedias alpinas.

Su momento

Walter Bonatti.- Foto: Col. Walter BonattiWalter Bonatti.- Foto: Col. Walter Bonatti

Todas las generaciones han tenido un mito. Inaccesible, al principio, solo improbable después, y clásico en último termino, como lo fue el Espolón Walker a las Grandes Jorasses para Cassin. En 1951, cuando Bonatti solo había celebrado 21 años, el soberbio pilar de la este del Grand Capucin era el gran problema alpino.

«El asunto me fascinó desde el principio», escribiría Walter Bonatti. «Uno de mis sueños era alcanzar una cima por una vía completamente mía, buscada y trazada solo en mi fantasía, si bien llevando un compañero atado a mi cuerda». Tal dichoso papel recayó en un principio sobre Camillo Barzaghi, al que había conocido en Monza. Con él realizó uno de los dos intentos previos, en el que «una serie de temporales y precipitaciones de nieve que duran día y medio» les fuerzan a la retirada. El descomunal hambre de Bonatti le llevaría a regresar tres semanas después, ya ligado a Luciano Ghigo. Las tormentas, los sustos y un desmesurado esfuerzo contra una pared vertical y esquiva, acaban con «80 horas de rocambolesca aventura». «Dejamos atrás la pared este, pero con la firme intención de volver».

20 de julio de 1951. Bonatti y Ghigo vuelven a la gran placa, «de verticalidad absoluta, desconcertante». Por fin van a encontrar la solución a la desafiante pregunta del Grand Capucin. Necesitan de 160 clavijas fabricadas por ellos mismos, amén de un considerable peso en cuñas, para esbozar 350 metros de MD sup y V+/A1 , en cuatro jornadas carentes de tregua y rebosantes de » duras acrobacias». Era otro listón derribado, otra prueba de la montaña superada con éxito por el hombre. «Ghigo y yo querríamos decirnos muchas cosas, pero nos limitamos a un apretón de manos en silencio».

 

Lecturas relacionadas

 

Últimas noticias


 

 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.