El escalador más influyente de la historia del bloque repasa su trayectoria y nos desvela su particular visión sobre el panorama actual del búlder.
Por
Actualizado 08.02.2002 14:23
John Gill.
Foto: Col. Gill.
En una época (los años 50 y 60) en la que la comunidad escaladora apostaba casi exclusivamente por las grandes vías, las cimas y las ascensiones
alpinas en general, John Gill nadaba a contra corriente puliendo los agarres de complicados pasos de búlder. Su terreno de juego: el bloque. Su
objetivo: la exploración de nuevas formas de entender la escalada. Se sirvió de su experiencia como gimnasta de alto nivel para mejorar el
rendimiento de sus escaladas en roca. Él fue quien introdujo el magnesio en el mundo de la escalada allá por los años 60. Su concepto de la
dificultad pura se basaba en los movimientos dinámicos; para Gill, sólo este tipo de movimiento es susceptible de hacer avanzar el alto nivel en
roca, una osada contradicción a todos los conceptos de la época que defendían la técnica de los tres puntos de apoyo. A sus 64 años sigue
teniendo claro que el individualismo, ya sea en escalada o en la vida en general, es una condición previa y necesaria para la verdadera realización
de uno mismo; cuando le preguntaron cuál sería el mensaje que querría transmitir a la nueva generación, simplemente contestó: "les
aconsejaría que se apartaran de las modas, que no nadaran en el sentido de la corriente, sino todo lo contrario, que buscasen algo nuevo, algo que
abriese nuevas posibilidades para la escalada. En una palabra: hay que cultivar el individualismo".
¿Existe una mejor definición de John Gill?
1964. En una de sus creaciones, en el sector 'Doug's Roof', Shawangunks.
Foto: Col Gill.
"Reto a los escaladores a que excluyan intencionadamente la dificultad y el riesgo de algunas de sus escaladas para que encuentren o sientan el
lado quinesiológico de la escalada. ¿No lo encuentras? ¿Te parece absurdo? Entonces poco importa la dificultad de tus encadenamientos, te has
perdido algo puro y fundamental."
¿Cómo y cuándo descubriste la escalada?
En 1953, Jeanne Bergen, una compañera de instituto me pidió que la acompañase a explorar algunas cuevas del norte de Georgia. Recuerdo que
escalamos un poquito y realizamos algunos rápeles, realmente aquello me había fascinado. Hace poco he vuelto a ver a Jeanne, y a sus 65 años está
determinada en convertirse en ¡una esquiadora extrema!
¿Por qué elegiste el bloque y no la escalada de vías?
Empecé a hacer bloque a mediados de los 50 después de ver cómo un guía de montaña y un guarda forestal realizaban ejercicios sobre los pequeños
bloques de Jenny Lake, en Grand Teton Park, Wyoming, unos ejercicios que ellos llamaban 'escalada de entrenamiento'. Yo ya hacía gimnasia en la
Universidad de Georgia y me di cuenta que la escalada podía considerarse como una extensión de la gimnasia en lugar de considerarla como una
extensión de la marcha. Esto suponía desarrollar un estilo de escalada dinámico y practicar sobre pequeñas piedras al igual que un gimnasta lo
haría sobre sus aparatos de gimnasia. ¿Y qué mejor soporte para hacerlo que los bloques o las pequeñas paredes? Además, pese a que ya había
realizado una buena cantidad de escaladas con cuerda, no creo que tuviera el temperamento adecuado para enfrentarme a esfuerzos en cordada más
largos.
Eso de hacer bloque durante los 60 cuando la comunidad escaladora solo parecía interesada por la escalada de big walls no debió resultar nada
fácil...
Bueno, no creo que esto fuera así exactamente. A finales de los años 50, escaladores como Royal (Robbins), e Yvon (Chouinard) también se
interesaban por escaladas cortas y difíciles en libre. Yvon sobre todo, pudo darse cuenta de la dirección que yo estaba tomando con mis actividades
físicas y mentales. A menudo hacíamos bloque juntos en los Tetons, aunque él estaba más centrado en escaladas más largas. Después de haber
realizado algunos pasos de bloque que hoy en día estarían cotados como 5.12 o 5.13 (séptimo u octavo grado de vía. N.del.E), algunos de los
mejores escaladores empezaron a tomarse un poco más en serio su 'escalada de entrenamiento'. Tras mi ascensión a 'The Thimble', en 1961, los
escaladores empezaron a darse cuenta de que el bloque podía considerarse como un fin en si, pero hubo que esperar otra década para que esto se
concretizase.
En Direct North Overhang of the Scab.
Foto: Col. Gill.
Creo que el término 'bouldering' aún no existía cuando tú empezaste a escalar sobre pequeñas piedras. ¿Es eso cierto?
No recuerdo haber sido el primero en emplear ese término. Creo que fueron algunos escaladores del sur de California quienes empezaron a usar el
término para referirse a la 'escalada de entrenamiento' que realizaban sobre los bloques de Stoney Point, cerca de Los Angeles. Probablemente se lo
copié a Yvon, Bob Kamps, Dave Rearick, o Royal.
¿Cómo eran los pies de gato que utilizabas durante los 50 y los 60?
Durante los 50 escalaba con unos 'Austrian Zillertals', unos pies de gato de ante, de caña baja, muy ligeros y con una suela negra muy rígida. Eran
excelentes para canteo, pero patéticos en adherencia. También tuve unos 'Kronhoffer', parecidos a los 'Zillertals' pero menos rígidos. Hacia 1959
ó 1960 escalaba con unos P.A., parecidos a los que se fabrican hoy en día pero con una primitiva suela poco adherente. Después, a mediados de los
60, me compré unos 'RD', parecidos a los 'P.A.' pero más rígidos. La llegada al mercado, pocos años después, de los primeros 'Boreal Firé' y
demás modelos de goma cocida, cambió considerablemente el concepto de dificultad.
¿Conociste a otros escaladores dedicados exclusivamente al bloque?
No, al menos durante los 50 y los 60, mis épocas más activas. A la mayoría de los amigos que hacían bloque conmigo, y algunos tenían un muy buen
nivel, les llamaba más la escalada tradicional, los esfuerzos más largos. Una excepción era Rich Borgman, un 'recluta' del equipo de gimnasia de la
Universidad de Colorado. Ya había escalado antes, pero pronto se convirtió en un asiduo bloquero que no salía a roca si no fuera para hacer búlder.