El valle podría quedar fuera de la Reserva de la Biosfera de Ordesa -Viñamala debido a las obras de ampliación de Formigal.
Por
Actualizado 22.09.2004 13:18
Pedro Arroyo charla con el resto del grupo en un momento de la visita a Formigal. Foto: Dioni Serrano/ desnivelpress
Pedro Arrojo y Eduardo Martínez de Pisón, ambos miembros del Comité
español MaB (Men and Biosphere), declararon ayer, 21 de septiembre, que
solicitarán a la Unesco que se "ampute" el área de Espelunciecha de
la Reserva de la Biosfera de Ordesa-Viñamala. El anuncio lo hicieron ayer en el
curso de una visita que un grupo de científicos, políticos aragoneses,
sindicalistas, técnicos en medio ambiente, ecologistas y periodistas hicieron
al alto valle del Gállego, donde se están llevando a cabo unas obras para
ampliar la estación de esquí de Formigal.
La magnitud de las obras, que han arrasado ya con centenares de hectáreas de
turberas y que cambiarán de forma irrecuperable la fisonomía de este enclave
pirenaico, dejó sin palabras a más de uno de los visitantes. Entre polvaredas
que levantaban los grandes camiones que transportan las toneladas de tierra y
piedras removidas, Pedro Arrojo, que recibió el año pasado el Nobel de
Ecología, como se conoce mundialmente al importante Premio Goldman,
declaró que aquello iba "contra el sentido común y contra la
racionalidad".
Eduardo Martínez de Pisón, que de alguna manera se ha convertido en el alma
de la lucha por la conservación del valle de Espelunciecha, frente a una
morrena glaciar arrasada por las excavadoras, recurrió a la ironía para
advertir que estaba produciendo una nueva glaciación llamada Aramon (empresa
promotora de la ampliación de Formigal), y consideró una auténtica burla las
palabras de Eduardo Martínez Ibargüen, de Aramon, que días antes había
declarado que estaban "mejorando la naturaleza". Otro de los
científicos presente, Daniel Gómez, doctor en Biología y miembro del
Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC, no dudo en calificar las obras de
"acto vandálico" y advirtió que se estaba perdiendo un patrimonio
natural de incalculable valor científico.
Un camión de gran tonelaje transporta tierra en el puerto del Portalet. Al fondo, el Midi d'Ossau. Foto: Dioni Serrano/ desnivelpress
Un proyecto irregular
Por su parte, Javier Martínez Giul, catedrático de Hidrogeología de la
Universidad de Zaragoza, y uno de los "padres" de la Nueva Cultura del
Agua, no daba crédito a que se hubiera aprobado el Estudio de impacto
medioambiental de unas obras que a todas luces provocará la desaparición
irrecuperable de todo un ecosistema, e invitó a los técnicos que le habían
dado el visto bueno a que renegaran de él aunque fuera a título particular.
Este estudio de impacto, al que la empresa Aramon recurre cada vez que una
crítica salva el círculo de silencio que parece haberse construido en Aragón
alrededor de la ampliación de Formigal, estaba tan lleno de irregularidades que
el Colegio Oficial de Biólogos de Aragón solicitó por dos veces que fuera
retirado. El estudio fue sin embargo aprobado por el consejero de Medio Ambiente
Alfredo Boné, el mismo Boné que con anterioridad había presentado el proyecto
de obra de ampliación de Formigal como presidente de Aramon.
Las excavadoras han cavado un gigantesco talud para albergar el aparcamiento de Espelunciecha. Foto: Dioni Serrano/ desnivelpress
Pérdida de credibilidad
La exclusión de la cuenca alta del río Gállego, escenario de las obras de
ampliación de Formigal, de la Reserva de la Biosfera de Ordesa-Viñamala no
llevaría aparejada ninguna sanción económica, pero constituiría una mancha
difícil de maquillar en la política de protección de la naturaleza del
Gobierno de Aragón.
El título de Reserva de la Biosfera es concedido por la Unesco a aquellos
territorios que conservan un singular patrimonio natural, cultural y
paisajístico. La retirada de este sello de calidad pone en evidencia una mala
gestión medioambiental de la administración donde está el territorio y
significa una pérdia de prestigio. "Pero esto al Gobierno de Aragón -nos
decía Mariano Polanco, portavoz de la Plataforma de Defensa de las Montañas de
Aragón- le trae sin cuidado. Los que lo componen sólo ven nuestras montañas
como el lugar donde hacer negocio".