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Actualizado 04.03.2002
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Nunca una curiosidad geológica fue suplantada por una leyenda con tanta
naturalidad como la Brecha de Rolando. Acercarnos a ella nos permite descubrir
circos como el de Gavarnie y acercarnos a picos como el Taillón, Bazillac o el
Casco de Marboré.Hay espadas que sólo sirven para matar y otras destinadas a
alimentar leyendas. Tal parece la suerte corrida por la Tizona del Cid, la
Excalibur del rey Arturo y la Durandal de Rolando.
La famosa Brecha de Rolando, producida por un tajo de Durandal, es esencialmente
una fenomenal arquitectura de piedra, una puerta abierta en una pared montañosa
que se alza entre Aragón y la región francesa de Bigorre, al norte del Parque
Nacional de Ordesa y Monte Perdido, entre las Torres de Marboré, al este, y la
Punta Bazillac, al oeste. La altura de esta geométrica hendidura es de unos 100
metros, su anchura de 40 y siempre atrajo la atención de cuantos viajeros se
acercaron por un motivo u otro hasta Gavarnie.
La duquesa y el héroe
La duquesa de Berry, María Carolina de Nápoles, que había acudido a la
localidad de Barèges a curarse de todo tipo de males en sus aguas medicinales y
dejarse ver por la estación termal, subió a la Brecha el 20 de agosto de 1828
con cinco baúles de enseres personales y un séquito de ciento cincuenta
personas. Si la duquesa se había tomado la molestia de subir hasta allá arriba
no era para contemplar el panorama, sino para conjurar la fascinación ejercida
por la leyenda. Cuenta ésta que Rolando, paladín del todopoderoso Carlomagno,
guiaba la retaguardia del ejército franco que regresaba a su país, achuchado
por los sarracenos que dominaban la Península, allá por el año 778. Al ser
éstos superiores en número y su victoria previsible, Rolando no tuvo más
remedio que cometer un acto de heroísmo. No queriendo morir en tierra ajena ni
que su espada Durandal cayera en manos del enemigo, dio con ella un golpe en la
roca y abrió un tajo en la montaña, y arrastrándose por el hueco abierto pudo
expirar en su patria.
Además de los excursionistas, nobles o plebeyos, que se acercaron hasta la
Brecha de Rolando, ésta fue frecuentada también por gentes a quienes la
leyenda y el paisaje importaban bien poco: los contrabandistas, que comenzaron a
utilizar este paso desde que se establecieron aduanas fronterizas a comienzos
del siglo XIV.


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El casco y el Bazillac
El pico Bazillac (2.972 m) es la primera cumbre que debería asociarse a la
Brecha de Rolando. A principios del siglo XIX se pensaba que esta muralla no
tardaría en derrumbarse y por este motivo el dúo formado por Jean Bazillac y
el guía Célestin Passet se dio prisa en alcanzar la cima, el 6 de agosto de
1867, que hasta entonces se conocía como Pico de Entre las Brechas.
Al este de la Brecha se encuentra una de las cimas más elegantes del macizo de
Monte Perdido, el Casco (3.006 m). Su cara norte, orientada hacia los vacíos
vertiginosos del circo de Gavarnie es su lado más impresionante, aunque las
mejores imágenes se obtienen desde el sur.
El itinerario clásico, de más de dos siglos de antigüedad para llegar a esta
magnífica «puerta« comienza en Gavarnie. De la parte alta del pueblo sale una
pista señalizada hacia el circo de Gavarnie y su impresionante cascada. No hay
pérdida; el número de personas que sigue esta ruta es importante y la pista
discurre paralela al río Gave de Gavarnie. Al cabo de una hora de marcha
llegaremos al Hôtel du Cirque, conocido también como la Hôtellerie. A partir
de aquí la pista desaparece pero el camino está perfectamente marcado hasta la
Gran Cascada. Algunos signos nos indican su proximidad: la temperatura desciende
y la humedad aumenta. Llegará un momento en que tengamos que dar media vuelta.
Nuestro itinerario nos obliga a cruzar el río por un puente, rodear el circo y
aproximarnos a la Corniche. Aquí comienza una trepada por las «escaleras de
Sarradets», salpicadas de numerosos hitos y de barras de hierro que facilitan
la progresión. El sendero desemboca en las praderas del valle de Sarradets y
seguimos por él hasta llegar al refugio del mismo nombre y atravesar sin más
preámbulos la primera parte del glaciar (un nevero en vías de extinción), por
la derecha o por la izquierda. Se alcanza así la segunda cornisa y la segunda
parte del glaciar, generalmente cubierta de hielo, aunque la huella facilita la
progresión. Sólo falta salvar un pequeño resalte antes de hacer huella en el
umbral de la Brecha de la leyenda de Rolando.
Guía práctica
Situación: Gavarnie está en la vertiente francesa de Ordesa, al sur
de Tarbes y Lourdes.
Acceso: en Tarbes, coger la N-21 y en Argelès-Gazost, la D-921 hasta
Sauveur y Gavarnie.
Punto de partida y de llegada: Gavarnie.
Horario: de 6 a 7 horas (ida y vuelta).
Cartografía: Valle de Ordesa y Monte Perdido. Mapa-guía. Ed. Piolet.
Escala 1:25.000. Valle de Ordesa. Mapa-guía. Ed. Alpina. Escala 1:40.000.
Refugio: el refugio de Sarradets está abierto de mayo a finales de
septiembre; su capacidad es de 30 personas en invierno y 57 en verano (tel: 00
336 83 38 13 24) y pertenece al CAF de Tarbes (tel: 00 335 62 36 56 06).
Otras propuestas: una variante mucho más corta comienza en el puerto de
Bujaruelo, pasa por la base del Gabiétou y el Taillón y llega al refugio de
Sarradets.
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