ACCIDENTES EN PIRINEOS
Un alud mata a dos escaladores en Boí
El alud que el miércoles 3 de febrero cayó en las inmediaciones de la presa de Cavallers (valle de Boí, Lérida) causó la muerte de dos escaladores (Vanessa Addison y Sebastià C.C.) y alcanzó a otros dos alpinistas que resultaron ilesos.
En esta noticia sugeríamos que las malas condiciones habían sido las responsables del accidente. Probablemente no fue así...
El Pirineo, especialmente el de Huesca, está registrando esta temporada un gran número de accidentes mortales. Sólo una semana después de que Ricardo Araguás (36), vecino de Sabiñánigo, fuera alcanzado por un alud en la vertiente francesa del Portalet, concretamente en el Pico de Canal Roya (el cuarto fallecido en Aragón este mes tras la tragedia de los tres miembros de una misma familia de Pamplona en la Collarada), una avalancha ha acabado con la vida de una cordada en las inmediaciones de la presa de Cavallers. Se trata de Vanessa Addison (34), miembro del Equipo Nacional Femenino de Alpinismo, y Sebastià C.C. (53), de Amposta, Tarragona.
Los escaladores tenían previsto escalar La araña griposa, un recorrido de dificultad moderada. Debajo de ellos, un grupo de bomberos de la Generalitat, perteneciente a los equipos de rescate (GRAE), esperaba su turno para hacer la misma vía (uno de ellos sufrió un esquince tras el desprendimiento). La avalancha sorprendió a Vanessa y Sebastià antes de empezar a escalar, en la canal de aproximación, la zona más peligrosa. El alud se produjo sobre las 11.30 y, aunque no fue de grandes dimensiones, generó la suficiente fuerza como para arrancar a los escaladores de la pared, quienes ascendían en ensamble.
El domingo anterior una cordada de madrileños recorrió el itinerario paralelo y accedió por el mismo camino donde dos días después se desencadenaría el accidente. Uno de sus integrantes nos ha contado lo siguiente sobre las condicienes en la zona y ha aportado algunas reflexiones al riesgo, a veces menospreciado, que implican escaladas de este tipo: “Las condiciones con las que nos encontramos el fin de semana eran de viento muy fuerte, sensación térmica muy fría (que no implica que el termómetro estuviese demasiado bajo) y nevadas intermitentes. Era muy desapacible caminar y escalar, esta última actividad era especialmente penosa de practicar por las constantes avalanchas de nieve polvo que caían por algunas rutas”.
“Las condiciones de la nieve eran extrañas; las semanas anteriores había nevado con relativa abundancia y la temperatura había bajado y endurecido la superficie. El hielo tenía una gran calidad para progresar y la nieve estaba dura para caminar. Si unimos el viento fuerte, la superficie del hielo, y también la de la nieve, se sublimó endureciendo todo. Una nueva nevada –que más que precipitar suave se pegaba con el viento– cayó y se depositó sobre la capa dura. El fin de semana pasado estaba prácticamente suelta, sin transformar, sobre la capa dura”.
“Nosotros subimos a una cascada vecina a La araña griposa, que comparte aproximación. La nieve y el viento habían borrado la huella y tuvimos que abrirla. Probablemente fue nuestro trazado por el que aproximaron los accidentados”.
“La araña... es una vía larga pero fácil que va por una especie de canal con resaltes. No sólo la pendiente de aproximación es delicada: en su parte superior suele haber una gran acumulación de nieve que no se ve cuando estás debajo, pero que calentada por el sol puede arrojar mucho peso sobre la línea. Parte de la ruta se suele hacer sin cuerda, en ensamble... Una avalancha no demasiado importante puede ser suficiente para desequilibrarte y hacerte mucho daño”. “Muchas veces, la escasa dificultad nos hace olvidar los peligros objetivos, los riesgos en la aproximación y las condiciones meteorológicas de días anteriores. Y a media mañana, con el sol incidiendo en las pendientes de nieve superiores, el riesgo se acentúa”.
Croquis de La araña griposa (600 m de desnivel, III/3+/M5+)
Miembro del ENFA
Vanessa Addison, nacida en Manchester, residía en Benasque desde hacía 8 años. La escaladora inglesa había elegido esta población oscense como lugar de residencia para centrarse en el alpinismo, el esquí y el snowborad. En 2008 entró a formar parte de la primera promoción del Equipo Nacional Femenino de Alpinismo. Con él asistió a varias concentraciones y se estaba preparando este verano para viajar con sus compañeras del ENFA a una montaña del Karakórum. Su actividad preferida era la escalada en hielo y había escalado varios itinerarios clásicos en Alpes y Canadá, como Hidrofobia, Polar circus o The sorcerer.
Esta es la opinión de los internautas, no de Desnivel.com
Para favorecer el intercambio de ideas y opiniones, hay que acatar unas normas básicas de convivencia y respeto. Así:
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes, ni los ataques personales, ni los mensajes no relacionados con el tema.
Desnivel.com se reserva el derecho a eliminar los comentarios que no cumplan la norma anterior.