


Lorenzo Ortas. Foto: desnivelpress |
Como buenos aragoneses son increíblemente tozudos. Solo así se puede entender lo que ha hecho el club Peña Guara por intentar rescatar a Oscar Pérez. Era una tarea imposible. Rescatar a un alpinista que había sufrido un accidente a gran altura en una de las paredes más difíciles e inaccesibles del Himalaya. Empezaron a llamar por teléfono a cualquiera que pudiera ayudarles y, en muy poco tiempo, organizaron una de las operaciones de rescate más complicadas y difíciles que se han llevado a cabo en el Himalaya.
Ayer, tras muchos días de trabajo, de darlo todo, su tozudez aragonesa no les impidió darse cuenta que ir más allá era cruzar todas las barreras de la seguridad del equipo que estaba en la montaña realizando el rescate. Y no les quedó más remedio que abandonarlo.
En el mismo momento de hacerse pública esta noticia, hablamos con Lorenzo Ortas. El protagonismo no es suyo sino de todo el equipo que desde Peña Guara trabajó intensamente coordinando el rescate. Lorenzo representa a Peña Guara y a ese alpinismo aragonés de alto nivel que, desgraciadamente, ha sufrido en los últimos años tantas tragedias. K2, Pepe Chaverri, Pepe Garcés…
En medio de la tristeza de no haber conseguido el objetivo de rescatar a Oscar, Lorenzo no habla de toda la experiencia vivida en negativo. Piensa que ha merecido la pena haber encontrado gente como Sebastián Álvaro, Simón Elías, Jordi Corominas, Jordi Tossas, Dani Ascaso, Jonathan Larrañaga, Fabrizio… que lo abandonaron todo y se implicaron al máximo en el rescate. Os transcribimos la conversación que mantuvimos.
Ha tenido que ser durísimo tomar esta decisión de abandonar el rescate…
Te lo puedes imaginar. Ha sido muy difícil, pero cuando tienes un grupo de alpinistas en el campo base de la categoría de los que han ido al rescate de Óscar, y te dicen que no es posible rescatarlo, pues entonces, desde aquí, ya es un poquito más fácil tomar la decisión. Yo particularmente pensaba que la habríamos tenido que tomar incluso antes, pero la verdad es que nosotros queríamos intentar todas las posibilidades, quemar todos los cartuchos. Lo difícil ha sido explicárselo a la familia, que tenía sus esperanzas puestas en nosotros. Han comprendido que era la decisión más correcta. La verdad que hemos pasado una mañana [de ayer] muy mala.
¿Qué factores han hecho que decidáis abandonar el rescate?
Se han dado tres factores principalmente. Uno ha sido la negativa de Fabrizio [el alpinista norteamericano] de participar en un rescate en el cual el veía que no había posibilidades de llegar hasta Óscar y que él se mantuviera vivo. Fabrizio no quería meter a los porteadores de altura en dificultades. Supongo que ha visto como funcionaban, y le ha parecido muy peligroso que los porteadores se movieran por la pared. Por otra parte, el resto de los alpinistas americanos no se sentían capaces técnicamente de afrontar esta escalada, que por lo visto es bastante difícil.
Otra cuestión era que los nuestros, que seguro que pueden escalar esta vía sin ningún problema, no están aclimatados, acaban de llegar de España, llevan dos días allí, y tampoco pueden afrontar la escalada.
Todo este lío y este mar de dudas lo ha resultado el mal tiempo. Mañana parece que va haber una ventana de buen tiempo, pero luego vienen nevadas, mal tiempo. Realmente no sé si va hacer muy malo, pero para escalar una pared de esta dificultad, con un poco malo que haga ya es suficiente para que no puedan subir.
Todo esto nos ha hecho ver que era imposible llegar a Óscar en dos o tres días y que no tenía sentido seguir con este rescate.
Era un momento en el que, para rescatar a una persona cuya situación se desconocía, se arriesgaban demasiadas vidas…
Claro, desde el principio, en Peña Guara hemos tenido muy claro, y a la familia desde siempre se lo hemos dicho, que no íbamos exponer a la gente para ir a rescatar un cadáver. A los montañeros no nos importa quedarnos en la montaña.
Afrontar toda esta serie de riesgos por Óscar, que ya llevaba diez u once días, y que entre que llegábamos pasarían aún quince días…. Es imposible que Óscar esté aguantando tanto tiempo con los pocos medios que tiene y herido. Luego hay otra cosa, imaginándonos que llegamos allí y recogemos a Óscar ¿cómo lo bajamos? esa es otra “movida” en la que no nos hemos parado a pensar, pero: “¡Vaya sitio para bajar la camilla!”.
Todos estos factores son los que nos han obligado a tomar esta decisión.
Ya estabais realmente cerca… ¿Faltaba uno dos días para llegar a donde Óscar?
A Óscar y Álvaro, lo que nos faltaba, les costó escalarlo dos días.
Hoy se habían fijado 800 metros de cuerda hasta donde nace el espolón. Nos quedaba todo lo que es la escalada del espolón. Ellos tardaron dos días hasta donde está Óscar, porque luego les costó otro día más llegar a la cumbre. Yo calculo que nos hubiera costado por lo menos tres días escalar esa parte.
La verdad es que Álvaro Novellón debe haber hecho tras el accidente un descenso dificilísimo y arriesgadísimo en solitario…
Desde luego. Hoy me han contado las características del accidente, y “vaya tela”. Tengo que hablar con él para que me lo termine de contar, porque no sé si es tal como me lo han contado. Pero es que por lo visto se cayeron los dos y se pasaron la noche colgando uno a cada lado de la cuerda. Un accidente como muy trágico y muy fuerte.
Cuando Alvaro te llamó para avisarte del accidente no le quisiste preguntar si habían hecho cima ni cómo había sido el accidente
No, porque preguntar estos detalles... me dio pudor. Es como si tu mujer se estrella con el coche y le preguntas como ha quedado el coche en vez de como ha quedado ella.
No quise preguntar, porque no le quise dar la mayor importancia al hecho de que llegaran a la cima o no.
Uno de los grandes problemas a los que os habéis enfrentado ha sido la falta de alpinistas aclimatados -que es lo que ha retrasado todo- pues todas las expediciones ya se habían marchado del Karakorum. Era clave contar con gente de alto nivel técnico y aclimatada.
No había nadie, solo estos americanos aparecieron por ahí y se ofrecieron a colaborar. Hablamos con Alex Hubber, que estaba en plena pared, en la Torre Sin Nombre en el Trango, con su hermano. Me dijo “Lorenzo, si quieres bajamos, pero el problema es que no tenemos ni equipo, no podemos hacer nada”. Entonces aparecieron los americanos y son quienes nos han ayudado. Pero no había nadie con capacidad física y técnica para escalar esta pared.
El otro gran problema han sido los helicópteros
Sí, ese problema ya me lo imaginaba cuando empezamos el rescate. El ejército nos estuvo mareando, dándonos largas, retrasándonos todo…
Estamos en Pakistán y aquí tienen otros problemas más importantes que un alpinista colgado en una montaña. En cierto modo comprendo que sean reacios a participar en esto. La verdad es que hasta que no se interesó el Presidente del Gobierno no notamos cierta facilidad con el tema de los helicópteros.
En Peña Guara habéis estado casi quince personas durante diez días
Desde el día 8 por la tarde que nos enteramos dejamos las vacaciones y las fiestas de Huesca y desde las siete de la mañana hasta las nueve de la noche hemos estado pendientes del teléfono, de la información, buscando gente, intentando mover todo el asunto este. Lamentablemente al final no ha salido bien, iba a decir que no ha valido la pena pero la verdad es que sí que ha valido porque cuando encuentras gente como Simón, Jordi, Jonathan o el mismo Sebas, que dejan lo suyo y se implican en este “marrón”, pues vale la pena porque descubres que hay gente estupenda.
Si alguien te llamara en una situación parecida ¿le darías algún consejo, a nivel logístico, a nivel de organización, de pasos a dar?
Pues no lo sé, tenemos que analizar un poco como ha transcurrido este rescate, pero realmente no sé como lo hubiéramos podido hacer de otra manera. Sí que le diría que se desplazase al país alguien. Nosotros tuvimos la suerte de encontrar a Sebas, pero si no tendríamos que haber ido alguno allí porque es fundamental estar al pie del problema.
Recuerdo que cuando hablé con Simón Elías y me dijo que salían hacia Pakistán, que iban a tardar tres o cuatro días, me pareció una eternidad. Y de pronto ya estaban allí. En un accidente así es clave que una persona inmediatamente se desplace al lugar del accidente a tomar decisiones sobre el terreno, porque lo que parece que es mucho tiempo luego no lo es tanto...
Cuando partió Simón le dije “No vais ni a tocar la montaña, cuando lleguéis ya estará resuelto el problema, para bien o para mal” y fíjate si la han tocado y se han involucrado. Ellos estaban en los Alpes…Luego coincidió en fin de semana, cuando llamó Álvaro había tres días de fiesta en Pakistán, el país estaba paralizado....
¿Estaban en los Alpes trabajando?
Simón Elías no estoy seguro, pero Jonatan, Jordi Tosas y Jordi Corominas estaban en los Alpes, y dejaron lo suyo sin más, cuando les dijimos que se vinieran para aquí.
Un rescate de este tipo es complicado porque en el Himalaya no hay grupos de rescate aclimatados, helicópteros preparados, pilotos expertos en montaña. Es casi imposible que lo pueda haber porque Pakistán es un país en que los helicópteros son militares. Además, tener alpinistas aclimatados todo el tiempo es algo absolutamente imposible, pues no puede estar un grupo de rescate aclimatándose continuamente por si hay un posible rescate. Y tendrían que ser de alto nivel. La verdad que los rescates de montaña de estas características en el Himalaya son muy complicados.
En este tipo de montañas entiendo que no puedes tener un accidente y si lo tienes, tienes que contar con tus medios porque organizar el rescate es muy difícil, tiene muy pocas probabilidades de éxito, porque todo se va alargando en el tiempo, y no es posible que una persona en altura aguante tanto tiempo.
Salió ayer un artículo en El País sobre el presupuesto del rescate, ¿tenéis alguna cifra?
Cifras finales no las tenemos porque no ha terminado, simplemente tenemos lo que cuestan los helicópteros hasta ahora, falta hoteles, comida, material, cuerdas...
Realmente no sabemos cuanto va a costar y la verdad es que no hemos querido escatimar en medios y ese es un problema que habrá que resolver después, como se paga todo esto porque desde luego Peña Guara no tiene ese dinero. Pero tenemos la promesa de las instituciones que nos van a ayudar y tenemos que ver luego en que se materializa la ayuda.
Respecto a si un rescate vale la pena o no vale…. Es tu amigo el que está allí y haces lo imposible por encontrar los medios para realizar el rescate. Con este dinero que se ha gastado en rescatar o en no rescatar, se podría haber hecho una escuela en algún lado, pues sí... pero espero que además del rescate se haga la escuela...
Si dijeras “no hago el rescate y ese dinero lo empleo en otra cosa…”, pero si no haces el rescate tampoco tienes el dinero. Dentro de todo lo que puedes hacer, es emplear estos recursos que ya veremos de donde saldrán, de donde tengan que salir… Tienes que hacer todo lo que moralmente puedes, y la pena es que al final no ha habido éxito, pero podía haberlo habido. Y entonces nadie hubiera cuestionado esto.
¿Cuál era la situación en Peña Guara cuando habéis tomado la decisión de abandonar el rescate?
De mucha pena y mucha tensión, la verdad que ha sido una cosa muy difícil sobre todo hoy que venía a vernos la familia para darnos ánimo. Ha sido una situación muy triste.
De todas formas, las posibilidades de que estuviera vivo después de tantos días eran muy escasas.
De eso es de lo que hemos tratado de convencerlos. Si miramos las fotos creo que es imposible que estuviera vivo, porque para sobrevivir allí hay que estar en plenas facultades, con equipo, comida y bebida. Una persona que no puede emplear una mano y que en la otra tenía problemas de congelación, tenía muy pocas posibilidades de poder hacer algo por vivir. Tampoco hay que olvidar que estaba sentado en una repisa de hielo, que no tenía tienda...
Tu has vivido muy de cerca las tragedias recientes del alpinismo aragonés, viviste en primera persona la del K2, luego fue Pepe Garcés, Pepe Chaverri, ahora Oscar Pérez…
Siempre digo que el día que daban el cursillo de montaña yo no sé donde estaba...
La verdad es que llevamos muchos años en la montaña y al final te toca vivir estas situaciones y más estando de directivo del club. Eran amigos míos y no te acabas de acostumbrar.
A pesar de ello tú te irás a escalar el próximo fin de semana, y harás ascensiones este invierno...
Claro, cuando volvía del K2 también me lo preguntaron…qué se le va hacer si es lo que más me gusta. Y yo creo que a Óscar le encantará que lo haga.