HABLAMOS CON XAVI ARIAS
Una visita al lujo en el campo base del Everest
El alpinista catalán Xavi Arias quedó impresionado cuando le invitaron a la lujosa tienda de una expedición comercial, a media hora del campamento base del Everest. Él estuvo de visita durante su ascensión al Lhotse.
De lujo estaban los clientes de una expedición comercial en su tienda salón. Barra de bar con sus taburetes, alfombras atigresadas, estufas de gas, televisión de plasma con “home cinema”, biblioteca, tumbonas… Xavi Arias, alpinista catalán, fue a hacerles una visita algún día durante su expedición al Lhotse que escaló el 20 de mayo con Gerlinde Kaltenbrunner, Ralf Dujmovits, Hirotaka Takeuchi y David Göttler. Es su quinta cima de ochomil metros y cuarto ochomil principal tras el Shisha Pangma Central en 2002, el Dhaulagiri en 2004, el Cho Oyu en 2007, el Everest en 2008. El pasado miércoles estuvo en la Librería Desnivel presentando su documental Cho Oyu non stop.
Tienda de una expedición comercial en el campamento base del Everest
¿Cómo era esa tienda y cómo fue que entraras?
En esa expedición tengo un amigo. Fui a verle, estaban a 30 minutos por debajo del campamento base. Es un domo blanco, inmenso. Pregunté si podía filmar y me dijeron que no porque los derechos los tenía Discovery Channel, pero el último día me dejaron hacer fotos. No deja de sorprender, en el campamento base del Everest, tener barra de bar, taburetes, pantalla plana, tumbonas… La realidad supera a la ficción. ¿Te acuerdas de la película Limite Vertical que están pegándose una fiesta en el campamento base brindando con vasos de cristal? No estuve nunca de noche para tomar algo, porque quedaba a media hora de casa y me iba a dormir, pero, por lo que sé, ponían el bar en marcha, pasaban películas, en definitiva entretenían a los clientes. Es normal, alguien que nunca ha estado en la montaña, y le tienes que hacer pasar dos meses tirado o lo entretienes con algo o puede que se aburra. Y pagan 35.000 euros.
¿Y tu tienda cómo era?
Un domo pequeñito de The North Face donde cabíamos seis cómodamente y pasamos los dos meses. Una tienda modesta, las expediciones de gastos compartidos, vas a lo mínimo: cocinero, ayudante, ducha y tienda comedor.
¿Cómo es tu logística de expedición?
Busco una expedición donde me pueda adaptar, para compartir los gastos y luego cada uno hace su vida.
Cara oeste del Lhotse
¿Cómo estaba el Lhotse este año de expediciones y cuerda?
Sin oxígeno estábamos Gerlinde, Ralf, Hiro, David y yo. El resto eran gente de comerciales que iban con oxígeno. El día 19, que llegamos al C4 (7.700), bajaban un par de sherpas que habían instalado cuerdas. Yo iba pensando que si había cuerda me agarraría y si no me buscaría la vida. Como había, me agarré. Este año estaba falto de nieve el corredor y habían salido las cuerdas antiguas. Entre las viejas y las nuevas se subió arriba con cuerda fija.
Remarcas Lhotse sin oxígeno o Cho Oyu sin oxígeno cuando hace quizá 10 años todo lo que no fuera el Everest se daba por supuesto que era sin oxígeno. ¿Ya no es así? ¿La tendencia mayoritaria es usar oxígeno en ochomiles donde históricamente no se usaba?
Es así. En el Cho Oyu vi gente subiendo con oxígeno desde 6.000 y además con el sherpa llevando la botella del cliente. Ya ni el cliente se lleva su botella. En el Shisha había una comercial que llevaba oxígeno. No voy a entrar en esa discusión de si oxígeno sí o no. Cada uno tiene que tomar su decisión. Si uno sólo puede subir usando oxígeno, es su decisión. Así subí yo el Everest. Pero ahora la mayoría sube también el Lhotse y el Cho Oyu… esto hace que lo tengas que reivindicar. Y lo mismo si lo haces sin sherpas, porque subirse a un 8.500 sin sherpa ni oxígeno tiene su mérito. Evidentemente que tiene más mérito subir al Lhotse por la cara sur, claro, pero eso yo no lo podré hacer en mi vida.
En realidad yo contraté un sherpa para el Lhotse, porque para mí solo me parecía mucho, pero se fue a las dos semanas sin decir nada. Ralf y Gerlinde me dijeron que no me preocupara y subiera con ellos. El día de cima cada uno fue a su ritmo.