DEL ROTPUNKT AL HIELO
Josune y Rikar, drytooling en Canadá
Productiva ha sido visita de Josune Bereziartu y Rikar Otegi a Canadá, escalando "historia alpina" y continuando con su evolución en ambientes salvajes. Como "dos roqueros agarrados a piolets y crampones".
'Este paisaje es el valle que da acceso a las cascadas mencionadas. Las cascadas se forman en la pared de la izquierda que ya tendra más de 500 metros (es lo que yo calculo...). Se llama Stanley Headwall', comenta Josune Bereziartu. Foto: Col. Josune y Rikar
Habiendo aprovechado el tiempo durante su estancia en Canadá,
Josune Bereziartu y Rikar Otegi han vuelto a casa con buenas nuevas y en clave
drytooler: otra especialidad que tampoco se le resiste a la cordada vasca. Tras
participar como miembro del jurado del Festival de cine de montaña de Banff, a
principios de noviembre, Josune se calzaba los crampones, y junto a Rikar,
lograba repetir el muy infrecuente Killer Pillar, una columna de V y WI6 de la
que, como les informaron los locales, solo se tenía constancia de su formación
completa en otras dos ocasiones.
Josune llegaba a Canadá con las yemas humeantes, después de dar el pegue de
gracia a un par de objetivos: El despertar de la bestia (8b+, Los Meses)
y su extensión (8b+/c). Ya despierta, Josune rellenaba la libreta con algunos
octavos a vista y se disponía para volar al norte americano, donde le esperaba
una silla para evaluar las mejores cintas sobre montaña y naturaleza en la 32
edición del Banff Mountain Film Festival. Los 4.000 euros del Gran Premio
fueron para Andrew Gregg, director y productor de The last nomads, una
cinta de 53 minutos que contempla la forma de vida de los irreducibles nómadas
de Borneo, protagonizada por Ian Mackenzie. Tanto audiovisual proyectado frente
a unas retinas más acostumbradas a la práctica, iban a provocar el obligado
"momento de las escaladas… esta vez en hielo".
'Aunque no lo parezca, realmente me estoy agarrando a unas regletas (me ayudo de estos diabólicos y pinchudos utensilios...)', Josune dixit. Foto: Col. Josune y Rikar
Como Josune
y Rikar lo cuentan: "La temperatura era suave y la extrema sequedad del
ambiente con apenas precipitaciones no favorecían la formación de las
cascadas. Por tanto, las condiciones del hielo en este comienzo de temporada no
eran las mejores". En cualquier caso, pasaron a la acción. "Tras el
primer desafortunado día de cascadas; en el que como ya comenté, una de las
columnas se emocionó tanto al verme que vino a mi encuentro para darme un
fuerte abrazo -yo sólo le deje que me acariciara la pierna- los siguientes
días escalamos varias cascadas de IV y V+", recuerda Josune su terapia de
choque en Canadá. "Estos dos últimos días habíamos escalado dos vías
estupendas y bastante famosas. Una de ellas fue Némesis (V, WI6), tiene
170 metros y es una de esas vías que se quedan como grandes clásicas, pues en
los años 80 fue las cascadas más difíciles del mundo. A eso se le llama
escalar historia alpina".
Josune y Rikar son de una escasa especie que es capaz de encontrar la
belleza y la sencillez en cada disciplina que practican, lo que acelera un
proceso de aprendizaje que les ha convertido en una de las cordadas más
completas del país. Da igual el frío, mejor la soledad y pasión por lo
salvaje. "Quién me hubiese dicho a mí que me vería haciendo
drytooling". Y cómo. El Killer Pillar, en las paredes verticales del monte
Stanley Headwall, propensas a los aludes, aparece rara vez, convirtiéndolo en una pieza codiciada. Josune lo describe como
"anoréxico y muy precario de proteger", a lo que se suman
dificultades de sexto grado en hielo alpino y los riesgos de ocupar un escalón secundario en la cadena trófica:
"Como te descuides te comen los lobos, los cougar, o los osos -bueno, ahora
no que están hibernando".
Josune pasándose 'a una columnilla'. Foto: Col. Josune y Rikar
En una cueva cerca de la flacucha cascada, Josune y Rikar resolvían Phyllis
dillar (M11) en dos días de ensayos, y Thriller (M9), ambas con
salida por la columna de Killer Pillar. "La temperatura, en esos días fue
muy baja (para Rikar y para mí al menos...) de -12 grados. Sin embargo, y
aunque parezca contradictorio, la Nemesis, al ser principio de temporada,
aún chorreaba agua,. Era increíble el fenómeno, pues el agua diluida, nada
más entrar en contacto con nuestra ropa se congelaba. Las cintas exprés se
cubrían con una capa gordísima, como cuando compras gambones congelados en el
súper que parecen algo ¡y al descongelarlos se quedan en quisquillas! La
cuerda parecía un cable...". A pesar de lo inestable de las condiciones,
no pudieron resistir la curiosidad por completar la cascada del Killer Pillar (V
y WI6), llevándose la que creen es la primera ascensión del año. "Estaba
bastante precaria, con solo un par de finos brazos de hielo que tocaban la
pared. Escalamos con mucho cuidado y siendo conscientes de que los tornillos,
hasta bien arriba, no servían de mucho"
Así se anticipa al invierno la pareja vasca, dispuesta a hacer del monte
esta temporada otro patio de aprendizaje para ellos y para los que, a través de
sus aventuras, los siguen, los admiran, o simplemente se inspiran para mostrar
su espíritu desnudo ante la naturaleza.