REGULACIÓN EN COBAS
Contra una regulación "irracional"
El 22 de septiembre tendrá lugar, en el Centro de Interpretación de la Naturaleza de Biobra (Orense), una concentración de escaladores como protesta por la prohibición "indiscriminada" de escalar en toda la escuela gallega.
Logo de protesta contra las prohibiciones de algunos sectores de escalada, utilizado en las reivindicaciones en favor de la escalada en Contreras. Imagen: Coordinadora Contreras
El área de Cobas, situado a orillas del ríos Barcala, y plagada de robles,
castaños y pinos era, hasta hace poco, un refugio natural y plácido para muchos
escaladores, sobre todo gallegos y leoneses, que acudían al Parque Natural Sierra
da Enciña da Lastra buscando su caliza moldeada, sus cuevas y sus valles. Hasta
que llegó la regulación y se prohibió la escalada en toda la escuela por el supuesto impacto en la fauna y la flora de dicha actividad. «No podemos entender ni aceptar, unas normas en un entorno natural como el
Parque da Enciña da Lastra, atravesada por una carretera nacional, por la vía
del ferrocarril, donde hay presas, centrales hidroeléctricas, torres de alta
tensión, actividades de minería "con autorización", donde incluso se permite
también "con autorización" la actividad de la caza y sin embargo no se permita
la escalada bajo ningún pretexto ni regulación», reza una carta
enviada por los organizadores de una iniciativa que tratará de promover el
cambio.
El 22 de septiembre tendrá lugar, en Biobra, una concentración de escaladores
en el Centro de Interpretación de la Naturaleza de dicha villa (entre Barco y
Cobas) con el fin de manifestar su disconformidad con la prohibición, a su
entender irracional e indiscriminada, de escalar en la escuela de Cobas, donde
ya se han impuesto multas a los escaladores que alcanzan los 3.000 euros.
«Queremos, de una vez por todas, que la Xunta de Galicia tome en serio al
colectivo de escaladores, queremos estar presentes y que se escuche
nuestra opinión en los distintos foros donde se tomen decisiones que afecten a
nuestra actividad, que es lo razonable y lo democrático».
Los escaladores gallegos y leoneses se preparan para las movilizaciones en contra de la prohibición en Cobas. Foto: desnivelpress.com
Negociaciones y sanciones
A pesar de que las negociaciones avanzan lentamente, (se acudió a la
Consellería de Deportes y a la Consellería de Medio Ambiente y las buenas
intenciones duran ya dos meses en un proceso lento y delicado), se están
planificando movilizaciones de escaladores para apoyar lo que se entiende como
una discriminación a un colectivo: «Los escaladores nos consideramos un
colectivo respetuoso con la naturaleza, amamos la naturaleza y en ella
realizamos nuestra actividad lúdico/deportiva; al menos, somos tan respetuosos
con la naturaleza como lo puedan ser otros grupos sociales, como
cazadores, pescadores, senderistas y en general todos aquellos que encuentran en
el entorno natural su recreo y desahogo. Es por ello, que no podemos admitir que
se nos coloque al mismo nivel que los que van al campo a tirar basura,
hacer fuego, extraer plantas y minerales o provocar daños en las
infraestructuras, como ora en los carteles informativos colocados en distintas
zonas del parque».
La Consellería de Deportes, ente al que se le ha comunicado la decisión de
iniciar las movilizaciones, todavía no se ha pronunciado y no se conoce si las
considera positivas o negativas a la vista del ritmo de negociaciones.
A raiz de las protestas, el director del parque Serra da Lastra, Alfonso
Fumega, quien formó parte de la junta consultiva que aprobó la regulación en
junio, se reiteró en que las sanciones son necesarias: «Cuando nos excedemos en la
velocidad también nos cae una sanción, y por mucho que protestes, no se puede
hacer nada”. Palabras que comparan el peligro mortal de excederse en la carretera con el supuesto impacto en la fauna y flora por parte de las actividades de escalada. Alfonso,
en su momento, se puso en contacto con técnicos universitarios para que
elaborasen un informe del parque que en caso de ser favorable permitiría la
apertura de algunos de los sectores.
Es de extrañar, que otros parques naturales de mayor antigüedad y
reconocimiento no prohíban la escalada en sus paredes. Picos de Europa, Ordesa
en Pirineos, la Sierra de Gredos, los Alpes o Yosemite promocionan la escalada
en su región, pues se la considera una actividad beneficiosa (tanto a nivel
económico como social) y ayuda al desarrollo y la protección de tales lugares.
Tal vez se debería tomar ejemplo de la Asociación de Hostelería de Cuatro
Valles, en León, que ha promovido y financiado, con fondos europeos y de la
Junta de Castilla y León, el equipamiento de toda una nueva escuela de escalada,
abriendo más de 300 vías e incluso publicando una guía gratuita para su
distribución en las oficinas de turismo de la zona, así como en campings,
hoteles... «No cabe duda de que aquí, en
Galicia, vamos unos cuantos pasos por detrás. A la clase política se le llena
la boca hablando de la fijación de la población en las zonas rurales, sin
embargo se desaprovecha la única zona de escalada en roca caliza
verdaderamente importante que tenemos». Los escaladores ya se han puesto
en marcha y han aunado intenciones. El 22 de septiembre, en Biobra, se defiende
la escalada y el sentido común.