Presentado ya el PORN de la vertiente madrileña del futuro P.N. de Guadarrama, hemos conversado con el director del estudio, Eduardo
Martínez de Pisón.
Por
Luis Enrique Cristóbal
Actualizado 22.04.2005 14:10
Un bosque de pino silvestre en las cercanías de Peñalara. desnivelpress.com
Ya está en las manos de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) que han presentado
los expertos encargados de elaborar los estudios pertinentes para nombrar Parque
Nacional a la Sierra de Guadarrama. La comisión encargada de realizar el PORN,
dirigida por el Catedrático de Geografía Física de la UAM Eduardo Martínez
de Pisón, ha propuesto en su estudio definitivo que el futuro Parque Nacional
ocupe una superficie de 73.000 hectáreas, de las que 34.084 gozarán de
protección máxima.
Esto supone, en esencia, que en este área especialmente protegida,
actuaciones como la edificación o el desarrollo urbanístico estén prohibidas,
si bien en el PORN se consideran "compatibles" con el Parque la
presencia de instalaciones deportivas como las pistas de esquí de Navacerrada y
Valdesquí y sus correspondientes infraestructuras, que se mantendrán.
Una vez que el Parque haya sido aprobado por el Consejo de Ministros, caso de
que así sea, las directrices y el plan de gestión establecerán qué tipo de
actividades deportivas relacionadas con la montaña pueden verse afectadas,
aunque los responsables del PORN aseguran que, al redactarlo, han tenido en
cuenta la "función cultural y de ocio que cumplen los espacios protegidos.
Esa función se podrá realizar mediante la práctica de un montañismo
respetuoso".
Una vista invernal de las cumbres de Cabezas de Hierro y Peñalara. Foto: desnivelpress.com
Diferente protección
Dentro del Parque Nacional se han propuesto, por el especial valor de la
flora y la fauna presente en ellas, siete pequeñas zonas de reserva entre
Peñalara y los Montes Carpetanos (la también llamada Sierra Norte de Madrid).
Son zonas que, por su fragilidad, necesitan de especial cuidado "se las
puede comparar con la UVI de un hospital", asegura Martínez de Pisón.
Además, habrá unas zonas de "preparque" y otras zonas "de
transición", ambas con una función de amortiguación ecológica.
El preparque estará dividido en tres grandes figuras de protección
ambiental autonómica: un nuevo Parque Regional del Valle del Lozoya (25.000
ha.), un Paisaje Protegido del Monte Abantos y su entorno (8.600 ha.) y el
Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (5.000 ha. que ya forman parte
del actual parque). El área de transición o borde externo gozará de menor
protección medio ambiental. La cota mínima del Parque se situaría en El
Paular (1.150 metros) y la máxima, en el Pico de Peñalara (2.428 metros). En
total, los expertos aseguran que la superficie total protegida equivaldría a
casi el 10% de la superficie de la Comunidad de Madrid.
Un paisaje singular de Guadarrama: La Pedriza. Foto: Tino Núñez
Castilla y León... se retrasa
La propuesta preliminar de los expertos madrileños debería haber sido
conjunta con la que está realizando la Junta de Castilla y León en la
vertiente segoviana, pero los trabajos de ésta parecen ir muy retrasados y ha
sido acusada por diferentes colectivos de "tratar de torpedear, mantener
una actitud oscurantista y secretista sobre el Parque Nacional y propiciar la
difusión de información falsa sobre las supuestas limitaciones a los usos
tradicionales en un Parque Nacional, con el fin de generar entre los habitantes
locales desconfianza y rechazo hacia esta figura de protección"
En cualquier caso, antes de que el Parque sea aprobado, es preciso contar con
ambos estudios, ya que hasta que no estén aprobados los PORN de ambas
comunidades autónomas en los respectivos parlamentos autonómicos, no podrá
elevarse al Congreso de los Diputados la propuesta conjunta de declaración del
parque nacional.
En la Sierra de Guadarrama está representada el 45 por ciento de la fauna del
territorio ibérico y el 18 por ciento de la europea. En ella aún es posible
encontrar especies singulares, algunas de las cuales se encuentran en peligro de
extinción, como el buitre negro o el águila imperial, que viven en amplias
superficies boscosas de pino silvestre, roble melojo, encina y fresno. Algunos
especialistas incluso aseguran que la creación del Parque Nacional de la Sierra
de Guadarrama abriría las puertas a la vuelta de especies emblemáticas a la
sierra madrileña, como el amenazado lobo ibérico.