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EL ÚLTIMO OCHOMIL DE NEPAL EN INVIERNO

Se cumplen 9 años del Makalu invernal de Simone Moro y Denis Urubko

El 9 de febrero de 2009, se escribía una página de la historia del himalayismo con la primera ascensión invernal de la quinta montaña más alta del mundo. Era el último ochomil de Nepal que nunca se había escalado en invierno.

Desnivel.com - Viernes, 9 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 12:31h.

Simone Moro en la cima del Makalu en invierno
Simone Moro en la cima del Makalu en invierno (Col. Simone Moro)

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  • Simone Moro en la cima del Makalu en invierno Simone Moro en la cima del Makalu en invierno
  • Simone Moro y Denis Urubko en la invernal al Makalu Simone Moro y Denis Urubko en la invernal al Makalu
  • Denis Urubko durante la primera invernal al Makalu Denis Urubko durante la primera invernal al Makalu

Denis Urubko está hoy en el campo base del K2 y Simone Moro se halla en una remota montaña de Siberia. Ambos continúan alimentando su pasión invernal y seguro que pasan frío. Y ambos dedicarán hoy algún rato a recordar lo que estaban haciendo hace hoy exactamente nueve años, el 9 de febrero de 2009. Aquel día, a las 14:00 horas, coronaban el Makalu (8.485 m) en la primera invernal de la montaña, el único ochomil de Nepal que no se había escalado jamás en la estación más fría del año.

Una montaña esquiva

Que nadie lo hubiera escalado hasta entonces en invierno no significa que nadie lo hubiera intentado. De hecho, antes de que Simone Moro y Denis Urubko lo consiguieran, hubo hasta 13 expediciones invernales al Makalu a lo largo de los anteriores 29 años.

Renato Casarotto fue el primero en intentarlo, allá por el invierno de 1980-81. Posteriormente, fueron llegando y marchándose de vacío nombres tan ilustres como los de Reinhold Messner y Hans Kammerlander, Krzysztof Wielicki (en dos ocasiones), Jean-Christophe Lafaille (que falleció en 2006), el propio Denis Urubko con Serguei Samoilov, así como Nives Meroi y Romano Benet... También hubo un intento español, liderado por Lolo González en el invierno de 1996-97.

Ascensión rápida, ligera y limpia... con mucho viento

La expedición de Simone Moro y Denis Urubko al Makalu invernal comenzó con un período de aclimatación en el valle del Khumbu. Una vez en el campo base del Makalu, no tardaron más que 19 días en alcanzar su cumbre.

Nada más llegar, se fueron directamente al campo base avanzado a 5.650 m para pasar una noche y continuar hacia los primeros campos de altura (C1 a 6.100 m y C2 a 6.900 m), alcanzando una cota máxima de 7.050 m. Bajaron de nuevo al CBA y realizaron otra salida, esta vez hasta los 7.350 m, justo por debajo del collado Makalu La.

El viento no había dejado de azotarles con violencia, lo que les motivó a tomar la decisión de no dejar montado ningún campamento, evitando así que las tiendas salieran volando. En cualquier caso, se sentían preparados para lanzar su intento definitivo, en cuanto el meteorólogo austriaco Karl Gabl les mandara una previsión con una ventana de vientos inferiores a los 100 km/h.

El aviso llegó pocos días después y el 7 de febrero ascendieron hasta el campo 2 en unas 3 horas y media. Tras descansar allí en la tienda que habían enterrado anteriormente, salieron el 8 de febrero a las 7:00 horas para enfrentarse al viento y al técnico corredor de hielo que conduce al Makalu La. Prosiguieron esa jornada hasta los 7.650 m, donde soportaron el frío atroz hasta las 3:00 horas de la madrugada. En ese momento, iniciaron los preparativos para ir hacia cumbre. Comenzaron a progresar a las 6:00 horas, todavía en la oscuridad y con fuertes vientos. A pesar de las ráfagas, fueron superando los diferentes obstáculos de la ruta (corredor de nieve, canal mixta de hielo y roca) hasta la arista somital, donde ganaron una exposición total a un viento que nunca dejó de soplar con energía.

Finalmente, unos minutos antes de las 14:00 horas, Simone Moro ponía los pies en la cima del Makalu, y a continuación lo hacía Denis Urubko. “Por definición estricta, no escalamos el Makalu en estilo alpino”, reconocía posteriormente Simone Moro, “pero lo hicimos de forma rápida, ligera y limpia”.

Fue el primer ochomil invernal para Denis Urubko y el segundo de Simone Moro, después del Shisha Pangma que había escalado en 2005 con Piotr Morawski y antes del Gasherbrum II (2012 con Denis Urubko y Cory Richards) y del Nanga Parbat (2016, con Álex Txikon y Ali Sadpara).

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