Buscador
Te encuentras en:
Publicidad
El Capitán en solo integral. Segunda parte

Alex Honnold (II): ‘Yo puedo sentir miedo como cualquier persona. El peligro me asusta’

Esta es la segunda parte del artículo sobre Alex Honnold y su escalada en solo al Capitán. Nos adentramos ahora en los misteriosos mecanismos que impulsan a los escaladores a exponerse a una escalada en solo integral y explicamos las conclusiones médicas sobre el cerebro del escalador californiano, su relación con el miedo y la percepción del riesgo.

José Manuel Velázquez-Gaztelu/DESNIVEL - Martes, 19 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 12:00h.

Alex Honnold, solo en Heaven (7c), Yosemite. La escaló a flash.
Alex Honnold, solo en Heaven (7c), Yosemite. La escaló a flash. (Foto: Mason Earle.)

Galería Noticia

  • Alex Honnold, solo en Heaven (7c), Yosemite. La escaló a flash. Alex Honnold, solo en Heaven (7c), Yosemite. La escaló a flash.
  • Alex Honnold Alex Honnold
  • Alex Honnold en 'Astroman' Alex Honnold en 'Astroman'

Alex Honnold (Sacramento, 17 de agosto de 1985) comenzó a escalar en un rocódromo de su ciudad natal a la vez que estudiaba la historia de la escalada, especialmente la del Valle de Yosemite, y se marcaba el objetivo de seguir los pasos de los pioneros para ir después un paso más allá.

Rápidamente escoge a sus tres maestros: John Bachar, Peter Croft y Dean Potter. Es curioso que los tres se fueron retroalimentando de alguna manera. Peter Croft siguió los pasos de Bachar, haciendo New dimensions (5.11a) y los tres largos de Nabisco wall (5.11a) y después superó al mentor firmando sin cuerda Rostrum (1985) y Astroman (1987), repetidas después por Dean Potter y Alex Honnold. Curiosamente, los tres –Bachar, Croft y Potter– están envueltos en un aura de un misticismo del que Honnold huye.

En 2008 Honnold supera a todos ellos escalando sin cuerda la cara noroeste de Half Dome y Moonlight buttress, en Utah. Desde entonces su figura ha trascendido a los grandes medios y ha sido incluso portada de publicaciones como National Geographic, New York Times Magazine, Outside...

El reconocimiento se traduce en una fuente de ingresos destacable que Honnold reinvierte en una fundación dedicada a mejorar la vida de las comunidades más necesitadas de todo el mundo. Honnold ahora mismo prefiere vivir en una furgoneta y ser un auténtico dirtbag (así se denomina en Yosemite a los “tirados” que vagabundean por el Valle sin mucha más preocupación que escalar).

Un chico normal (y con amígdala)

En los últimos años el cerebro de Alex ha sido el tema de numerosos artículos publicados en revistas y webs de todo el mundo. Nadie ha demostrado una capacidad mental como la suya para controlar el miedo, y eso podría tener una base científica. Algunos médicos comenzaron a correr el rumor de que Honnold no tenía amígdala, una parte del cerebro que dispara la respuesta de huir o luchar ante una situación de peligro.

“El neurobiólogo se equivocaba por completo”, declaraba Alex algo enfadado. “Yo puedo sentir miedo como cualquier persona. El peligro me asusta. Pero como he dicho cientos de veces a gente que me ha preguntado: si tengo algún don es la habilidad de mantener la calma en lugares que no dejan margen al error. Como por ejemplo en los movimientos por encima de la Thank God Ledge del Half Dome donde me quedé bloqueado en 2008. Mi técnica es respirar profundamente, calmarme y seguir con lo que tengo entre manos”.

La revista científica Nautilus publicó en 2016 un artículo del periodista J.B. MacKinnon titulado “Alex Honnold no experimenta miedo como el resto de nosotros”. En él se constataba tanto la existencia de la dichosa amígdala como su correcto funcionamiento, aunque el trabajo concluía con que, comparada con la de otro escalador de la misma edad, la respuesta de la amígdala de Honnold era prácticamente inexistente mientras la del otro sujeto bullía de actividad.

A Honnold no le gusta este tipo de hipótesis. Él insiste en que ha trabajado duro para desarrollar su autocontrol y le fastidia que le digan que es distinto a los demás.

Solo integral, ¿por qué?

Intentar dar una sola respuesta a esta pregunta es imposible. Es posible que en el fondo todos los grandes escaladores de solo integral actúen movidos por una misma motivación inconsciente, pero si nos atenemos a sus declaraciones, cada uno de ellos responde de forma diferente.

En unas interesantes conferencias de The North Face Speaker Series sobre el solo integral, Peter Mortimer, realizador de Sender Films que ha inmortalizado con su cámara solos de Dean Potter y Alex Honnold, arrancaba con una declaración muy convincente: “El solo es la expresión más pura de la maestría en la escalada; los más grandes solos integrales trascienden nuestro deporte y entran en la conciencia colectiva como verdaderos logros de la humanidad, llevando más allá los límites de lo que somos capaces de hacer”. “Hay muchas razones por las que la gente escala en solitario, los motivos oscilan desde el fervor patriótico al intento suicida, pasando por el fin de alguna relación.

"En mi caso, me fluye desde la infancia", decía el desaparecido Dean Potter. Tommy Caldwell reconoce en su biografía (The push) que muchas veces había considerado a los escaladores de solo integral como egoístas, irresponsables y estúpidos y que más de una vez se había mordido la lengua al oír aquellas majaderías esotéricas sobre viajes espirituales y no sé qué de la vida.

Todo eso era basura para él y una pose para ganarse un hueco entre los tipos duros del Valle, aun a costa de hacer daño a todos sus seres queridos. Pero Caldwell acababa de romper con la que entonces era su mujer, la escaladora Beth Rodden, y su estado de ánimo le empujaba a trazar un peligroso plan: escalar Rostrum sin cuerda y después el Capitán. No lo hizo.

Y si Caldwell encajó una temporada en la categoría de escaladores-de-solo-tras-un-desengaño-amoroso que citaba Potter, éste último fue la punta de lanza del misticismo y espiritualidad de la escalada en solitario que aborrecía Caldwell, una corriente heredada sin duda de la segunda edad de oro del Valle. Potter no entendía a Alex, un tipo excesivamente reflexivo y mesurado: “Alex es como Spock [imaginamos que se refería al hierático Capitán Spock de Star Trek]”, decía Potter. “Yo, cuando llego a la cima después de un solo, lo flipo, me pongo a gritar como loco. Después estoy meses inmerso en una especie de catarsis emocional”.

Alex hace un solo, se va y luego hace otro”. Caldwell, que es posiblemente quien mejor conoce a Alex como escalador tras sus numerosas aventuras en Yosemite y en Patagonia, dijo lo siguiente: “La cabeza de Alex funciona algo diferente a la de la mayoría de escaladores. El riesgo le excita, y él sabe que es un tío muy curtido, pero no se permite ir más allá de eso en su mente. Los otros grandes escaladores del solo hablan siempre de esta conversación con la muerte. Alex dice: ‘No voy a caer, no es para darle tanto bombo’, y eso es lo que lo hace tan bueno”.

¿Y por fama y dinero? ¿Para ganar puntos con los patrocinadores? Quizás esa fue la decisión que llevó a la empresa Cliff Bar a despedir de sus filas a Dean Potter, Steph Davis, Cedar Wright, Timmy O’Neill y Alex Honnold. Por un lado no estaban dispuestos a que la “ruleta rusa” del solo, el salto base y el alpinismo extremo formara parte del compromiso de sus deportistas, por otro consideraron que no se trataba del mejor ejemplo para la comunidad. “Estemos o no estemos patrocinados, las montañas nos están llamando, y hay que ir”, contestaron los despedidos.

Honnold reflexiona así sobre ello: “Nunca podrías estar lo suficientemente motivado si escalas en solo para satisfacer a otros. Esto es aterrador. Se trata de una búsqueda personal, de saber exactamente lo que puedes hacer. Los patrocinadores no tienen ninguna incidencia en mis decisiones o mi análisis del riesgo. Lo que me atrae de un solo es la sensación de dominio que proviene de asumir un gran reto, la pura simplicidad del movimiento, la experiencia de estar en una situación tan arriesgada”.

La muerte

“¿Sientes miedo?”, “¿qué es lo más cerca que has estado de la muerte?”. Posiblemente estas son las preguntas que más veces haya tenido que contestar Alex Honnold en la pasada década (y lo que le queda). Aburrido ya, y prácticamente de memoria, su respuesta es clónica: “Hasta la fecha, escalando, nunca he estado a punto de morir, salvo por un absurdo accidente con las raquetas de nieve cerca del Lago Tahoe en 2004. He estado más cerca de morir conduciendo que escalando, cuando me salté un stop en un cruce de cuatro direcciones en el Central Valley de California. No creo que lo que acabe matándote sean las escaladas superdifíciles, ni siquiera en solo integral. Creo que es la ingente cantidad de escalada de dificultad moderada la que te puede costar la vida”.

Y los datos le dan la razón. De acuerdo, hay muchos escaladores de solo integral muertos: John Bachar, Dean Potter, Michael Reardon, Dan Osman... incluso el gran teórico de la escalada sin cuerda, Paul Preuss. ¿Pero murieron escalando en solo? Si repasamos estos nombres, por ser quizá los más actuales o sonados, vemos que en unos casos no y en otros... sí pero no.

Preuss murió en 1913 durante una escalada sin cuerda a la arista norte de Mandlkogel, en los Alpes austriacos. Llegó a decir que la cuerda era trampa. Diez años después encontraron su navaja en la arista, en una zona relativamente sencilla; ¿se paró a comer, se desequilibró y cayó? Nadie lo sabe pero el hecho es que llegó hasta allí y luego se mató. John Bachar murió en 2009 haciendo un solo, tenía 52 años. Cayó en una vía al lado de su casa, en Mammoth Lakes, que había hecho a menudo y que tenía totalmente dominada. No se trataba de un gran proyecto ni nada parecido. Bachar llevaba 35 años haciendo solos y es verdad que, en 1981, escalando a vista y sin cuerda Moratorium, un 6c+ de Yosemite, estuvo cerca de morir al verse bloqueado, sin posibilidad de bajar e incapaz de subir, en un tramo de placa técnica. Pero salió por arriba.

Dean Potter murió en un vuelo con traje de alas y Osman en un salto con cuerdas, mientras que a Michael Reardon, un tío que había hecho hasta 8b+ en solo, se lo llevó una ola en 2007 cuando iba a hacer psicobloc en unos acantilados de Gales. Alex Honnold respondió una vez que “en cuanto empiezas a dudar estás jodido” y añadía que él no sabía de nadie que hubiera muerto por tener un accidente escalando en solo totalmente concentrado.

Otra dimensión

El solo de Alex Honnold marca un hito más en la historia de la escalada. Escalar el Capitán sin cuerda era sin duda un paso que alguien, tarde o temprano iba a dar. Comenzó como un desquiciado proyecto lisérgico de los Stone Masters en la década de los setenta para, una década después, convertirse en un fantasma inquietante cuando Paul Piana y Todd Skinner escalaron en libre Salathé en 1988. En los últimos años la posibilidad existía y se llamaba Alex Honnold. Ahora es una realidad y algo que va a costar mucho asimilar a la mayoría.

Como bien dice Carlos Suárez, “Alex no ha incentivado el PIB de los Estados Unidos, ni ha inventado una política nueva que revolucione la vida, pero en nuestro mundo es indudable que ha dado un salto a otra dimensión. Lo que ha hecho es brutal”. Aunque Honnold no es un superhéroe... o al menos él no lo cree.

Después de la escalada al Capitán, le dijo a Mark Synnot en la cima que se bajaba a comer algo y que le tocaba colgarse un rato de la tabla. “Solo un poco. He calentado perfectamente, solo han sido cuatro horas de ejercicio ligero, ¿sabes?”. Y añadió algo después: “El haber logrado un sueño no significa que vaya a renunciar a la mejor versión de mí. Quiero seguir siendo el tipo que entrena y se mantiene en forma y motivado. Solo por hacer una gran ruta no tienes por que cambiar”.

José Manuel Velázquez-Gaztelu

 

 

Vídeo de Alex Honnold en solo integral Freerider en El Capitan

 

Las hazañas de Alex Honnold

Solo en la pared

por Alex Honnold

«Las hazañas de Alex Honnold son asombrosas, ponen los pelos de punta. Leer sus ascensiones me dejó físicamente tocado. Sin embargo, como pone de manifiesto este fascinante libro, Honnold ni está loco ni es un temerario. 'Solo en la pared' le revela como un joven completamente único y extremadamente interesante.» (Jon Krakauer)

Información relacionada

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Haz tu comentario

Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es único responsable de sus comentarios.
  • Desnivel se reserva el derecho a eliminarlos. 
Escribe tu comentario Número de caracteres (1500/1500)

Comentar sin registrarme

Este usuario ya existe. Prueba con otro.

Usuario disponible

Comprobando usuario...

Código de seguridad

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

+ Roca

Ver todo Roca

+ Libro

Ver todo Libro
En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información de montaña y escalada, actualizada diariamente y abierta a todos los que nos visitáis. Puedes contribuir al mantenimiento de este medio comprando en la Librería Desnivel tus libros y guías o subscribiéndote a nuestras revistas (también te las ofrecemos en formato digital). Gracias por vuestro apoyo.
Siguenos en: Twitter | Facebook | Youtube | RSS |

  • desnivel
  • escalar
  • grandes espacios

  • © Ediciones Desnivel SL.,
    Work
    Calle San Victorino, 8
    28025 Madrid -
    Tfno.
    Work Suscripciones 91 360 22 69 - Centralita 91 360 22 42
    © Librería Desnivel,
    Work
    C/Plaza Matute 6
    28012 Madrid -
    Tfno.
    Work 91 369 42 90
    - Abrimos las 24h en www.libreriadesnivel.com