Piolet

De Enciclopedia de la Montaña Desnivel

m. ( fr., pioche, piolet; it., piccozza; al., Eisgerät, pickel; in., ice axe, ice tool, piolet). Útil de montañismo utilizado para progresar, descender o asegurar en nieve o hielo. Nunca ha prosperado en nuestro país el vocablo «piocha», derivado de la albañilería. Junto a la cuerda, es el símbolo del montañismo. Se llama piolet de marcha al más largo, mientras al que tiene longitud menor se le denomina piolet de cascada o piolet técnico.

En un piolet se distinguen tres partes fundamentales: regatón, conocido también como punta el cual a su vez se divide en pica, o pico, y casquillo ; astil o mango; y cabeza. En ésta se distinguen la cruz, ojo, pico u hoja con sus dientes y punta de ataque y pala, llamada también azuela o cuchara, o la maza si la llevase. En caso de incorporar dicha maza, cambia su nombre por el de piolet-martillo o martillo-piolet. En el habla, a veces se confunde punta con pico y viceversa. Suele incorporar una correa o dragonera para sujetarlo a la muñeca, imprescindible por otro lado en la escalada en hielo.

La longitud del piolet, antaño con el mango de nogal, depende del uso a que se destine, siendo más largos los empleados en marchas y ascensiones sencillas. Se atribuye tanto a MacInnes* como a Contamine* la concepción del primer piolet totalmente metálico.

Las hojas de un piolet puede ser de distinta forma, según su destino: banana, para cascada; cilíndrica hueca, para hielo quebradizo; de goulotte, similar al tradicional. A veces se le añaden contrapesos a las hojas para incrementar la fuerza de pegada. El uso de la dragonera es imprescindible en el piolet tracción.

Los cuatro usos fundamentales de un piolet son como apoyo, para tallar peldaños cada día más en desuso , como seguro clavado en la nieve o hielo bien con el mástil o el pico y como freno en la autodetención, o también ramaseando.

Historia. Su antecesor es el bastón alpino, o alpenstock*. Con un alpenstock suben Balmat y Paccard al Mont Blanc y con frecuencia se ve en los grabados sobre los pioneros. Como relata un viajero en 1574, los pastores del Renacimiento cruzan los puertos de Alpes con crampones de tres puntas, una garrucha con punta de hierro y una hachuela de leñador para tallar peldaños en el hielo.

En una fecha indeterminada del siglo xix, alguien funde aquel alpenstock y el hacha en una sola herramienta para dar lugar a una pica con pincho y pala: el hacha de hielo, el predecesor más directo del piolet, en realidad ya un piolet aunque muy parecido a una alabarda corta (de ahí su nombre en inglés, «ice axe»). El nuevo útil, que llega a la altura del pecho y es muy pesado, convive con el alpenstock unos años, hasta acabar imponiéndose totalmente hacia 1870. Por esas fechas, el hacha se ha hecho transversal en vez de perpendicular al mango, el cual en años sucesivos se reduce en longitud para hacerse más manejable.

El reverendo George (1838-1910), quien hizo la primera al Gross Fiescherhorn (1862), es uno de los precursores en abogar por el piolet en lugar del hacha de hielo o el alpenstock, del que dijo que «antes preferiría un paraguas».

Cada alpinista encargaba su propio diseño al herrero de turno. Por ejemplo, se sabe que Mallory* e Irvine desaparecen a cierta cota en el Everest porque allí se encuentra un piolet con el sello de Valais (Suiza), donde se hallaban entonces los mejores talleres artesanos. Se empleaba mucho para tallar, ya que no existían entonces unos crampones perfeccionados. Incluso así, la Brenva del Mont Blanc se asciende con estos hachones en 1865.

Armand Charlet* implanta la técnica de ancla, sujetándolo con ambas manos por el astil y la cruz. En 1969, André Contamine diseña por primera vez un agujero el ojo en la cabeza del piolet y agudiza las muescas en el pico para acentuar el agarre de la hoja en el hielo. Este piolet es bautizado como «Superconta». En realidad, nace ya superado porque, alrededor de 1967, el estadounidense Chouinard* convence a una casa de material francesa para fabricar un prototipo de unos 50-55 centímetros con el pico curvado, para así hacerlo compatible con el arco que dibuja el brazo al clavarlo en el hielo.

Al mismo tiempo, se impone el martillo en el extremo opuesto del pico, en lugar de la pala, para clavar las clavijas o los «sacacorchos» de hielo (en la actualidad los tornillos); es decir, el piolet-martillo. Esta modificación del material da lugar a la técnica del piolet-tracción que se usa en la actualidad y revoluciona la concepción de la escalada glaciar. A mediados de los 70 aparecen en España los primeros piolets con mangos metálicos, pese a que en Escocia se usaban hace tiempo (lo llaman «ice tool» en vez de «ice axe»).

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