Alberto Zerain y Xavier Alzola, dos de los miembros de la expedición
alavesa, consiguieron la segunda cima del proyecto, la del G1, el pasado 29 de
julio. De esta manera, los dos vascos son los primeros en pisar la cumbre de
este monte desde hace dos años. En tan sólo una semana, han acabado con
los dos gasherbrum, siendo los dos primeros ochomiles para Xavier. Alberto
cuenta ya con cinco.
Ahora bien, las condiciones no es que hayan estado muy a su favor. Fueron
catorce largas horas de subida desde el Campo II, en las que tuvieron que abrir
huella durante todo el camino con la nieve hasta las rodillas e incluso a veces,
hasta los muslos. Además, tuvieron que encargarse de poner cuerdas fijas, ya
que no había.
Alberto hizo cima del G2 el pasado 22 de julio y un día después, Xavier.
Después descendieron al Campo I para luego equipar el Campo II, desde donde
partieron directamente para el ataque a cima del G1. Como anécdota, contar que
Alberto, al cabo de una hora de estar escalando en el Corredor de los Japoneses,
se dio cuenta de que le faltaba un crampón, así que tuvo que prescindir de él
durante toda la subida y el descenso.
La expedición de Mayencos de Jaca en la cima del G2. Scati.com/gasherbrumdos2006
Una cima dura para Mayencos
Hace apenas una semana, el 25 de julio, Javier Dumal, Alberto Ayora, Fernando
Yardo y Francisco Borja, cuatro de los miembros de la expedición cívico
militar de Mayencos de Jaca, hicieron cima en el G2. Sin embargo, durante el
descenso, Francisco sufrió un accidente, lo que complicó en gran mediada la
bajada. Ahí va el relato de lo ocurrido, contado por uno de ellos.
Los acontecimientos se han precipitado. Jamás pensé, tras muchos años
dedicados en cuerpo y alma a la montaña que lloraría tanto al llegar al Campo
Base. No cuesta confesarlo y creo que a todos nos ha pasado lo mismo; hemos
vivido momentos amargos y muy duros, en los que hemos caminado en el verdadero
filo de la sutil línea que separa la vida a uno u otro lado. No queremos ser
trágicos, ni morbosos, pero hemos decidido contar la verdad de lo acontecido en
estos días de finales de julio del 2006.
Es la hora de la verdad. Así pensaba comenzar la crónica con la que
contaros que nos íbamos de nuevo para arriba tras un breve periodo de descanso.
El buen tiempo y sobre todo una mentalización extraordinaria nos lanzan a todos
de nuevo a la montaña sin apenas periodo de recuperación y sin tiempo de poder
escribir una breve crónica donde reflejar nuestros sentimientos y estado de
ánimo:
Descendiendo la arista cimera del G1. Scati.com/gasherbrumdos2006
El ataque a cima
Es la hora de la verdad, la hora donde es imposible conciliar el sueño, la
hora de los interrogantes, de saber cómo nos encontraremos arriba, de si se
confirmará la previsión meteorológica, de si todos nos encontraremos bien, de
pensar en qué estado estarán las cuerdas que dan acceso al Campo IV, de pensar
si hemos sido muy audaces lanzando un ataque a cima desde el Campo III, de
recordar mucho, mucho a todos los seres queridos…
Con este cúmulo de sensaciones, que amparan la oscuridad de la noche y la
soledad de la tienda de todo ochomilista antes del día del ataque a cima,
partimos a las once de la noche del día 24 de julio los cuatro primeros
miembros del grupo que vamos a intentarlo. Para no alarmar a las familias, ni
siquiera hemos avisado que éste es el día señalado. Conscientes de lo que nos
jugamos, hemos comentado que sigue el buen tiempo y que volvemos a los campos de
altura, a mejorar nuestra aclimatación, y que a lo mejor si nos encontramos
fuertes podríamos intentar la cima…
Día 25 de julio, día de Santiago, día de fiesta. A las 08.00 hora local,
sé que lo hemos conseguido, contemplo extasiado a mi lado las cimas del GI, del
Broad Peak, del K2. No hay viento, ni una nube en el horizonte, a mis pies todo
el Karakorum. Son momentos mágicos, inenarrables, de alegría, de paz interior;
son los instantes del objetivo cumplido. Poco a poco la cima va recibiendo más
gente. A las 09:30 horas estamos todos, uno a uno, cada uno a su ritmo ha ido
cumpliendo su sueño. Compartimos estos minutos con los miembros de una
expedición polaca y con tranquilidad vamos haciendo las fotos de rigor.