CRÓNICA DE ROTPUNKTS Halupca 1978 (9a) para Adam Ondra al segundo intento
Después de su encadenamiento de Open air, el checo logra la primera repetición de la línea de Klemen Becan, tras Matej Sova, en Osp. Confirma el grado, 9a, a pesar de su veloz ascensión: Adam la encadenó al segundo pegue.
Adam Ondra repite Halupca 1978 (9a), en Osp, casi sin pensárselo. Foto: desnivelpress.com
Hay una parecido razonable entre éste joven checo y el alemán más
revolucionario de la deportiva (sin menospreciar a Kurt
Albert, Bernd Arnold, Stephan Glowacz y al impronunciable Sepp Gschwendtner): Wolfgang
Güllich. Reservados ante el contacto humano, su carácter en pared torna en
imponente (e insolente ante las vías más duras). Con poco más de 16 años
alcanzan la máxima dificultad del momento, y aunque Adam todavía no ha llegado
al 9b, cota actual que marca el límite de los esfuerzos en libre, no tardará mucho, si
se lo propone, en hacerlo. Ambos, además, comparten el gusto por coleccionar lo más
exigente de las zonas que visitan y por dejar que su pelo caiga más allá de las orejas. Güllich terminó por abandonar ese afán de
llenar la libreta, para buscar muros vírgenes donde dar rienda suelta a su
potencial, lo que elevaría el listón de este deporte. Adam aún no ha
alcanzado esa fase creativa, pero pronto tendrá que hacerlo, sobre todo porque se le
acaban las opciones. Ondra acumula ya 15 novenos (dos de ellos con plus); el
último lo lograba esta semana en Osp. Halupca 1978 (9a) caía en el saco
del "chico-maravilla"… ¡al segundo intento!
Halupca 1978 fue soñada y probada por Klemen Becan, pero su
dificultad reservó el primer
encadenamiento para un veterano del noveno grado como Matej Sova (en octubre
de este año). Adam, que llegaba a la escuela eslovena tras hacerse con la
codiciada repetición de la vía de Alex Huber, Open
air (9a+ para Adam), en Schleierwasserfall (Austria), iba a poner todo
su empeño en hacerse con la tercera línea confirmada en la novena dimensión
de Eslovenia, pero iba a encontrarse con un rotpunkt "sencillo" y
extremadamente fugaz. Adam solo necesitó de dos pegues para tumbar Halupca
1978, completando la trilogía eslovena (como también hiciera Sova), que
incluye Martin Krpan (primer 9a para Ondra en 2006) y Sanjski par
extension, una "pesadilla" con la que se hacía a principios de
este año.
"No pensaba encadenar la ruta al segundo intento, pero de repente me
encontré en el descuelgue" reconoce Adam en 8a.nu.
"No voy a opinar sobre el grado. ¿Realmente estoy tan fuerte o es que
tengo mucha suerte últimamente. En cualquier caso, es una gran vía",
concluye el checo.
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