El camping Mascún, en la escuela oscense de Rodellar, vivió todo un espectáculo montado por el Club Peña Guara y por los equipadores Andrada, Primo y Citro y en el que participaron friquis de pro como Sharma, Graham, Edu Marín, Sara Aicart, Ruth Planells... Vídeo de la final masculina
Ruth Planells, vencedora de la competición, probó como todos el vuelo desde las presas más altas. Foto: desnivelpress.com
El sol sale con fuerza. Rodellar se despierta cálido, quizá demasiado.
Dentro de la ola friqui que se está viviendo este último mes está a punto de
celebrarse la sexta edición de la Competición Internacional de Bloque, que se
celebra en la escuela oscense, y más concretamente en el camping Mascún. La
estructura coloreada en rojo y negro promete espectáculo, más que nada porque
han sido Dani Andrada, Carlos Logroño Citro y Primo los que han
madurado sus líneas y han distribuido las presas de Jordi Salas Pelón,
para que se calienten con los bloqueos, los lances y demás virguerías que una
decena de chicas y cuatro decenas de chicos tienen previsto regalar a los presentes.
El reloj marca las diez y media de la mañana, aproximadamente. El sistema de
las clasificatorias es sencillo, una hora y media para los chicos, una hora para
las chicas, y el objetivo es acumular tops y bonus para pasar a la final. Se da
el pistoletazo masculino, los cerca de cuarenta competidores se arraciman frente
a la estructura para extrañarse, asombrarse y echarle un ojo a los bloques.
Parece más una reunión de amigos que una competición; charlan, se ayudan, le
dan algunos pegues tranquilos... hasta que se dan cuenta de que el tiempo corre.
Quedan 45 minutos, se informa desde la organización. Y el que no corre, vuela.
Todos al plafón, a resolver, a contorsionarse y sentir los aplausos del
público, que crecen a medida que los minutos se escapan.
La final deparó felices sorpresas como la presa móvil del segundo bloque, toda una oportunidad para ver al público vibrar. Foto: desnivelpress.com
Exceso de protagonismo
El problema es que siempre hay alguien al que le apetece sentirse importante.
Le da por sentirse el señor del "yo hago y deshago" y la lía buena.
Uno de los árbitros -que como persona puede ser excepcional, pero su actuación como arbitro
fue ciertamente lamentable- siente que el espectáculo no puede continuar y se
carga a Ramonet. En realidad no se lo carga, simplemente estaba mirando
al suelo cuando el escalador catalán alcanzaba la presa final del segundo bloque. Y había que
repetirlo. Un centenar de personas en el público, innumerables cámaras, otros
escaladores, equipadores... muchas pruebas y ninguna le hace entrar en razón.
Al final anula el bloque y Ramón Julián, con toda la razón, se marcha
indignado.
Claro que este arbitro no quiso conformarse con aquel dudoso honor de ser
protagonista por un minuto y les hizo lo mismo a Dave Graham, Chris Sharma y
Andrea Chlebova. Algo sí que logró: marcharse silbado en la final por todo el
público y empañar, aunque muy poco, el gran trabajo de los equipadores. Y es que no todas las situación se resuelven con un reglamento en la mano, hay que usar el sentido común. Sea
como fuere, el respetable disfrutó y se llevó un buen sabor de boca y las
manos doloridas. Y tras mucho rebote sobre las colchonetas, muchos intentos y un
buen puñado de magnesio recorriendo el cielo a la final pasaban Bruno Macías,
Chris Sharma, Edu Marín, Eric López, Dave Graham, Marco Jubes, Daniel Fuertes,
Ignasi Tarrazona y Arturo Campos. La cosa pintaba genial.
Pero antes, la chicas. Eran menos, pero el público se volcó igual o más.
Las féminas camparon alegres y con mucho nivel sobre los cinco bloques de la
clasificatoria, y entre pegue y pegue se metieron a todos los presentes en el
bolsillo. Salieron más ágiles y más centradas que los chicos y su
inferioridad numérica dejó espacio en la zona de juego para que la vista no se
perdiese entre dorsales, camisetas verdes y magneseras. Y se ganaron sus
papeletas para la traca del domingo: Ruth Planells, Andrea Chlebova, Lauren Lee,
Andrea Cartas, Sara Aicart, Julieta Montoya y la periodista americana Abbey
Smith.
La americana Lauren Lee dió todo un recital en las clasificatorias, aunque sufrió peor suerte en la final. Foto: desnivelpress.com
¡Descanso y fiesta!
Y luego todos a disfrutar de aquel paraíso de roca y continuidad, cimas
regadas de verde y chapuzones en el río. Siesta al sol y descanso merecido.
Aunque el Club Peña Guara, el camping Mascún y compañia no se conformaban con
aquello. Así que cuando salió la luna le tocó el turno a la fiesta y a los
lances. Se habilitó el plafón para que los saltos diesen mucho juego, y la
música mucho ritmo. Entre luces templadas, el canto de la noche y demás
aconteceres oscuros, Éric López y Marco Jubes se repartían el premio del
Concurso de Lances, tras superar al resto y llegar a una final disputada en la
que ninguno logró imponerse. Talón partido por la mitad y a bailar, que ya
toca.
De nuevo sale el sol. Menos candente, eso sí. Las nubes pueblan altas el
cielo, la humedad crece. La expectación también. Es la hora de la final. Ya se
han disputado las pruebas juveniles y la categoría absoluta se perfila como una
suerte de disfrute asegurado. Primero la chicas, después los chicos. La zona de
aislamiento respira serenidad. Estiramientos, bromas, aquarius y manzanas. Dave
y Chris que se duermen, las mujeres se ejercitan y se aconsejan, las camisetas
oficiales ven como son recortadas, modificadas y perfeccionadas para aguantar la
solana y aún así ser suficientemente completas para competir... ¡Y a las
presas!
Después de la presa móvil venía lo realmente complicado, incorporarse a la gran presa naranja. Bruno Macías tuvo que contorsionarse de esta forma para lograrlo. Foto: desnivelpress.com
La Final
Cinco minutos por bloque. Competidores al unísono y una buena sorpresa ("Que coño es esto", fueron las palabras textuales de Graham) viene dada por la presa móvil que las mentes pensantes -y desenfrenadas- de Dani,
Citro y Primo, han colocado en el bloque dos. Ciertamente duro,
ciertamente perfecto para que la gente vibre con el balanceo y el sudor que
supone arrojarse hasta la gran patata naranja que hace las veces de único
apoyo. Si bien hay que decir que el resto de problemas también tenían lo suyo.
Dificultad, show bloquero, mucha juerga y los competidores la mar de contentos. Ganadores: todos. Premiados: Bruno
Macias (de nuevo), Mr. Chris Sharma y Edu Marín en absoluta masculina y Ruth
Plantells (de nuevo también), Andrea Cheblova (gran progresión la de esta
chica que lleva cinco meses escalando y ya anda buscando el octavo) y la
estética y filosófica Lauren Lee en absoluta femenina.
Conclusiones: la compe de bloque de Rodellar se confirma como un buen
cónclave internacional y un gran espectáculo, hay gente a la que es mejor no
darle responsabilidades y, por encima de todo, esto merece muchas más
ediciones. Ya os contaremos en la próxima.
Esta es la opinión de los internautas, no de Desnivel.com
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